Una feria con tantos públicos como días

Los compañeros de trabajo, las instituciones y los profesionales de la hostelería protagonizan el ambiente de las jornadas más tranquilas

ANTONIO ORDÓÑEZJAÉN.
La Residencia de Santa Teresa celebración de la feria una comida. :: FRANCIS J. CANO/
La Residencia de Santa Teresa celebración de la feria una comida. :: FRANCIS J. CANO

El público que disfruta de la Feria de San Lucas es tan diverso como la vida misma. No hay dos visitantes iguales, ni sus inquietudes son las mismas. Cada cual tiene una forma de afrontar la feria, unos días y unas posibilidades, y eso hace que cada día la feria muestre distintas perspectivas. No es el mismo el público de la noche, que el del día; al igual que tampoco suele ser igual el que se entrega al Recinto de viernes a domingo, respecto al que acude un lunes o un martes.

Ayer la estampa del Recinto Ferial 'Alfonso Sánchez' era muy distinta a la del fin de semana. Todo estaba más sosegado; la afluencia de público era mucho menor; y la tipología del público era diferente por muchos motivos. Durante el mediodía de ayer la presencia de público joven era casi testimonial. La población adolescente, o de edades en torno a la veintena, era casi inexistente. Para ellos es la tarde y la noche, y especialmente en las jornadas más cercanas al fin de semana; y después de los últimos días, ayer -y quizás también hoy- era el momento para descansar y hacer un inciso en el ritmo festivo. Por otro lado, estos primeros días de la semana tampoco son días para las familias. Cada uno tiene un ritmo, un trabajo y unas obligaciones, así que las reuniones familiares se limitan a los fines de semana, cuando los niños no tienen colegio, hay más horas disponibles para el ocio y es mucho más fácil citarse con los seres queridos. Entonces, ¿Quiénes salen en estos primeros días tras el jaleo del fin de semana? . Pues hay varios perfiles bastante concretos.

Por un lado, las principales pandillas que se pueden ver estos días en el Ferial son compañeros de trabajo que por tradición se juntan a comer y echar una copa juntos. Son los que alimentan principalmente el negocio durante estos días. Suelen dejarse caer cuando terminan su jornada, comer por lo general en alguna caseta donde han acordado un menú, y si por la tarde no hay que reengancharse al curro, pues queda tiempo para unas copas, que se prolongan hasta que cae la noche. Otros protagonistas de esta feria algo más pausada son los trabajadores de la hostelería, que aprovechan los días o las horas de cierre de sus establecimientos para dejarse caer por la Feria. Ayer, por ejemplo, se podía ver a algunos hosteleros del casco antiguo, que ante la 'paliza' de trabajo recibida el fin de semana, cerraban ayer sus negocios al público para preparar todo de cara a las próximas jornadas, que serán intensas. Ayer se podía ver a algunos de ellos, que bajaban o con sus familiares, o con los compañeros de trabajo. Es la única posibilidad que les queda, puesto que a partir de hoy y mañana, el ritmo en sus establecimientos volverá a ser trepidante, y no quedarán ni horas ni ganas de acercarse al ferial. Junto a estos también se podía ver a algunos grupos de jóvenes, se trata principalmente de estudiantes que el fin de semana habían regresado a sus casas, y aún no habían probado las bondades de San Lucas, de manera que ayer era buen día para la primera toma de contacto (estos se dejaron caer a partir de la tarde). Y por supuesto el público de estos días, al mediodía, es también eminentemente institucional; conformado por políticos, responsables de administraciones públicas, representantes de colectivos, etc., que convierten el Ferial en un perfecto punto de encuentro.

Y por supuesto no hay que olvidar aquel que ama la Feria de San Lucas por encima de las cosas y que lo puedes encontrar a cualquier hora. Si su bolsillo se lo permite -aunque ya hará todo lo posible para que así sea- se dejará caer todos los días y a cualquier hora. La crisis ha hecho mella en este segmento, pero aún queda una buena representación. Se trata de jienenses que viven su feria con toda la ilusión del mundo, y que para ellos los días que se establezcan, siempre serán pocos.