Los cereceros de Torres pierden hasta un 75% de su cosecha por el tiempo

De los 570.000 kilos recogidos el año pasado, esta campaña apenas llegarán a los 150.000

A. G. , JAÉN
Recepción. Instalaciones de la cooperativa de cerezas San Marcos en la localidad de Torres. :: IDEAL/
Recepción. Instalaciones de la cooperativa de cerezas San Marcos en la localidad de Torres. :: IDEAL

La cereza como el aceite. Salvando las distancias en cuanto a cantidades y repercusión económica en la economía provincial, los cereceros de la localidad de Torres están viviendo estos días una situación parecida a los olivareros la pasada campaña: su producción de cerezas va a caer un 75 por ciento respecto a la del año pasado, según manifestaba a este periódico Paqui Reche Pulido, presidenta de la única cooperativa cerecera de la localidad torreña.

Según los datos ofrecidos por Paqui Reche, lo que se vislumbraba en abril pasado como una «excelente» campaña, incluso mejor que la pasada, a tenor de cómo estaban el fruto en los árboles, ha pasado a todo un desastre «debido a las inclemencias meteorológicas. Las bajas temperaturas, incluso las nieves de mayo, han impedido que la floración haya cubierto su ciclo en la mayoría de los árboles», señala la presidenta de los cereceros, quien apunta que se espera recolectar unos 150.000 kilos de cereza, lo que supone apenas un 26 por ciento sobre los 570.000 que entraron en la cooperativa el año pasado.

Retraso en inicio

La climatología adversa, sobre todo de mayo, impidió que la campaña de la cereza se iniciara como habitualmente suele producirse, entre finales de mayo y primeros de junio. Eso ha provocado un retraso de «unos 20 días en la campaña», dándose la circunstancia de que a estos días, la entrada de productos de los socios a la cooperativa no va más allá de los 3.000 kilos diarios, cuando el año pasado por estas fechas la recogida diaria sobre pasaba la media de 9.000 kilogramos.

Se mantiene

La cooperativa San Marcos, con más de 700 socios productores y una plantación que supera las 500 hectáreas de cerezos, comercializa el producto de sus agricultores a través de su propia red de comerciales en los principales mercados de Jaén y resto de Andalucía, según explica la presidenta. «Casi todo el producto se quedan en Andalucía, tanto el que se destina a consumo en fresco, como la cereza que va para la industria», manifiesta Reche.

La pasada campaña, los socios agricultores de la cooperativa San Marcos liquidaron su producto a una media de 1,05 euros el kilo por lo que «no es para vivir de una plantación, sino más bien un complemento de renta para los agricultores y familias que tienen otros ingresos», dice Paqui Reche.

En Torres, el cerezo es un cultivo familiar, sobre todo a la hora de la recogida que es donde se precisa mayor mano de obra. «Tal y como están los precios, es impensable que un agricultor pueda llevar gente pagando jornales a recoger el fruto. Hay que valerse de la familia y al menos así puedes sacarle algo», explica Paqui Reche. Aunque el cambio de temperaturas registrado esta misma semana está influyendo, a una semana escasa de que termine junio, la cantidad recogida en Torres no supera los 60.000 kilogramos. Respecto al cultivo, la extensión plantada de cerezos en esta localidad no suele variar de una campaña a otra en los últimos ejercicios, «aunque hace años sí se arrancaron muchos cerezos para plantar olivos».

El cultivo no necesita de unos cuidados demasiados específicos como pudiera pasar con otros productos. En este caso, ni siquiera hay un coste del riego pues en su mayoría son plantaciones en tierras de secano. La necesidad de mano de obra se produce lógicamente en la campaña de recolección cuando se precisan la menos tres trabajadores para recolectar una hectárea de cerezos.

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