Solo el 5% de empresas familiares llega hasta la tercera generación

La UJA elabora un directorio on line que recoge datos de 1.127 sociedades jienenses de este tipo

A. G.
UNIVERSIDAD. Acto de presentación del directorio on line de la empresa familiar en la provincia de Jaén. :: IDEAL/
UNIVERSIDAD. Acto de presentación del directorio on line de la empresa familiar en la provincia de Jaén. :: IDEAL

Desde que en 2004 se publicara el último informe de la empresa familiar jienense no se tenían datos concretos de la realidad de este segmento económico que supone el mayor porcentaje de las empresas en la provincia. Ahora, la Cátedra Santander de Empresa Familiar de la Universidad de Jaén ha elaborado un directorio on line con información de un total de 1.127 empresas de la provincia de las que el 87 por ciento resultaron ser empresas familiares, el primero de estas características que se realiza a nivel nacional.

Si tenemos en cuenta que en la provincia de Jaén hay unas 31.000 empresas, según los últimos censos de la Cámara de Comercio, podemos hacernos una idea real de la importancia que tiene que un porcentaje tan alto de ellas sean sociedades que nacieron y se mantienen en el ámbito familiar. Como los estudios anteriores ponían de relieve, también hoy «sólo el 5 por ciento de la empresa familiar jienense llega hasta la tercera generación», explicaba a esta redacción el responsable de dicha Cátedra, Manuel Carlos Vallejo, quien destacaba las fortalezas y debilidades que este tipo de empresas presenta en unos momentos de crisis económica como los actuales. El 66 por ciento de esas empresas es de primera generación y el 27 por ciento de segunda.

El directorio digital de la UJA es fruto de dos años de trabajo y ha sido elaborado gracias a información recopilada tanto de la base de datos SABI, como de entrevistas a un total de 1.300 empresas jienenses, de las que el 87% resultaron ser familiares bajo la fórmula jurídica de sociedad limitada, lo que a juicio de Manuel Carlos Vallejo «confirma el claro peso que en el tejido empresarial jienense tiene la empresa familiar».

Por lo que se refiere a la actividad de la empresa familiar jienense, destaca el comercio al por mayor y al por menor, que representa un 34 por ciento de ellas, seguido por la industria manufacturera (24 por ciento) y la construcción (casi 15 por ciento).

Fuertes ante la crisis

Vallejo habla de las fortalezas y debilidades de la empresa familiar cuando se refiere a que estas sociedades «están aguantando mejor la crisis que el resto de empresas», entre otras cuestiones porque utilizan pocas herramientas financieras (suelen acudir poco al crédito) y porque "son bastante austeras, suelen financiarse con los propios medios de la familia». Todo el capital de estas empresas está controlado por miembros de la misma familia, capital que está bastante concentrado en mano de una o dos personas, mayoritariamente, disponiendo en un 61% de un administrador único, y ocupando los hombres en un 81% los puestos de responsabilidad.

El espíritu de la familia, la idea de traspasar el legado a las generaciones venideras y para eso poner en práctica una mayor tendencia a reinvertir beneficios (en lugar de repartirlos entre los socios) es una de esas fortalezas a las que se refiere el estudio de la UJA en momentos de crisis. Una fortaleza que se convierte en un handicap a la hora de llevar a cabo el paso de una generación a otra, que hace que sólo 5 de cada 100 empresas de este tipo llegue a la tercera generación.

La sucesión y la limitación del crédito son los dos principales problemas de la empresa familiar de la provincia. En el primer traspaso de la empresa (de padres fundadores a los hijos), los problemas pasan a los hermanos pero con el añadido de que nuevas familias entran en lid, los esposos/as de esos hijos. Cuando el paso es de la segunda a la tercera generación, donde muere el 95 por ciento de estas empresas, el problema se amplía porque pasa de hermanos a primos.

Sin embargo, si la empresa aguanta la tercera generación, la sucesión se hace más fácil «y su continuidad está más asegurada, porque el problema se traspasa de primos a primos», señala Manuel Carlos Vallejo. Muchas veces, la ruptura de la empresa suele acarrear también la ruptura de la familia.

Poco internacionales

El hecho de que las familiares sean pequeñas empresas y a veces microempresas, o que el sector en el que desarrollan su actividad sea el comercio, van a ser un elemento determinante a la hora de fijar el escaso grado de internacionalización de este segmento empresarial. Sólo un 5 por ciento de estas empresas jienenses vender sus productos o servicios más allá de nuestras fronteras y un 71 por ciento de ellas tiene menos de 10 trabajadores.

Según explica Vallejo, «se trata de pequeñas empresas que tienen más limitados sus recursos a la hora de abrir mercados en el exterior. En la mayoría de los casos sus mercados son de carácter local, la zona del municipio, la comarca o a lo más la provincia donde se asienta la familia. Sólo cuando se expande por fuera de ese ámbito es cuando se plantean dar el salto al exterior».

Al tratarse de pequeñas empresas «también tiene más dificultades para acceder a las herramientas» que organismo públicos o el sector privado ponen al servicio de la exportación, casos como solventar el problema del idioma, la disponibilidad de trabajadores con conocimiento de idiomas, profesionales conocedores de la legislación del país al que se quiere llegar, son problemas muchas veces 'insalvables' para una empresa de este tipo. No obstante, Vallejo señala destacados ejemplos de empresas familiares jienenses en el que se han salvado esos escollos y hoy están vendiendo sus productos en todo el mundo, y pone como ejemplo el caso de la aceitera Castillo de Canena, que exporta la mayor parte de su producción.