El Ayuntamiento revisará algunos puntos de la ordenanza de terrazas

Los empresarios del sector hostelero mostraron su desacuerdo con varios de los asuntos acordados con Alciser

ALBERTO ROMÁNÚBEDA.
Terrazas instaladas en la céntrica calle Real. :: ROMÁN/
Terrazas instaladas en la céntrica calle Real. :: ROMÁN

La ordenanza municipal de terrazas y veladores de Úbeda seguirá su estudio antes de ser aprobada tras presentar los representantes de restaurantes, bares y locales de copas, que forman parte del Consejo Sectorial de Turismo, nuevas propuestas al margen de las acordadas en su día con la asociación Alciser. Así lo dijo el concejal de Urbanismo, José Manuel Gómez Cobo, a los miembros del consejo, puesto que «hay que escuchar a los profesionales del sector para conseguir una ordenanza que beneficie a todos».

El hecho es que algunos de los puntos acordados inicialmente entre Ayuntamiento y Alciser no convencen a los hosteleros, como el que tiene que ver con el cálculo del número de mesas y sillas en el exterior en base al aforo del interior del local. Por ello, toda vez que el texto aún no está aprobado definitivamente, se estudiarán algunas modificaciones surgidas del propio sector.

Las nuevas peticiones redundan en aspectos como las dimensiones mínimas de veladores, los horarios de apertura y cierre y la actuación policial. Desde el Consejo de Turismo «se nos ha pedido que estudiemos la ampliación de los mínimos acordados», y es algo que se tendrá en cuenta puesto que viene avalado «por la experiencia de los representantes del sector», afirmó el edil.

Así, antes de elevar la ordenanza municipal para su aprobación al pleno, se valorarán todas las opciones para su entrada en vigor en breve. «Se trata de un documento que tiene que beneficiar a todos y que regula una de las actividades empresariales más importantes de estas fechas, a la vez que permita conciliar el uso privado de suelo público con el día a día de los vecinos», detalló Gómez.

Normas difusas, hasta ahora

Hasta ahora, remarcó el concejal, «la ciudad se ha regido por normas difusas, poco concretas, que han provocado más problemas que beneficios al no contar con la opinión de todos los afectados y no compatibilizar las necesidades del uso de suelo público para iniciativas privadas y la preservación del patrimonio». Por eso, esta nueva norma actualizada ahondará en la protección del casco histórico, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.