Aceite 2.0

Gestionan pedidos por Whatsapp, cierran negocios por Twitter y promocionan virgen extra en Facebook: la redes al servicio de las aceiteras

JORGE PASTOR JPASTOR@IDEAL.ESJAÉN.
El Twitter, una plataforma de promoción de primer nivel. :: F. J. C./
El Twitter, una plataforma de promoción de primer nivel. :: F. J. C.

Ahí afuera, en la calle, la gente se encuentra, charla animosamente en los bares, queda para ver los partidos, se enamora... La realidad. Pero es que ahí dentro, en la pantallita del ordenador o del móvil, esa misma gente dialoga, cuenta sus experiencias, discute sobre fútbol... Y también vive en la realidad. Mal que pese, las redes sociales han venido para quedarse. Forman parte de nuestras existencias. Y crecen de forma exponencial. Miren. A finales de 2011 -o sea 'anteayer'-, se computaban la friolera de 800 millones de cuentas de Facebook en todo el mundo. En el caso de Twitter se contabilizaban 225 millones. Sólo entre las dos, más de 1.000 millones de usuarios y también, por qué no decirlo, más de 1.000 millones de consumidores dispuestos a comprar billetes de avión, coches, tomates, bicicletas y ¿por qué no aceite de oliva?

Hay aceiteras jienenses que lo han visto claro. Que han visto en estas herramientas un potencial infinito para comercializar un producto sobre el que gravita, sin ir más lejos, la economía de Jaén y de sus 650.000 habitantes. No es literatura. Según los datos de aduanas, la provincia exporta 'su producto' a 57 países, una cifra desconocida hasta la fecha. Oceanía, Asía, Europa, África, América del Norte y del Sur. Por todo el mundo. Pues bien, muchas de estas operaciones -a veces de cantidades realmente 'insignificantes'- se cerraron después de un contacto inicial a través de Facebook, Twitter o Whatsapp, después de intercambiar varios correos electrónicos y después de acordar fecha de entrega y forma de pago. Léanse testimonios que aparecen unas líneas más adelante. Así de fácil y así de interesante. Señoras y señores, bienvenidos a la era del Aceite 2.0.

A pesar de que 'los adeptos' al Facebook triplican a los del Twitter -aunque en muchísimos casos se observa una afiliación compartida-, la red del pajarito azul, el Twitter, se ha transformado en una de las principales plataformas de promoción -si no la principal- del 'zumo de las aceitunas'. La economía lingüística que implica la redacción de un 'tuit' -que es como se llaman los mensajes en Twitter-, que nunca puede superar los 140 caracteres, ha generado una jerga con la que se identifican, verbigracia, las diferentes calidades. Usted no encontrará en Twitter la expresión 'aceite de oliva virgen extra' -excesivamente larga, 24 letras más cuatro espacios-, sino la etiqueta '#aove'. Tampoco se habla de 'aceite de oliva virgen', sino de '#aov'. Ni tampoco de 'aceites lampantes o refinados', sino sencillamente de '#ao'. Es más, todas estas matrículas tienen su correlato en el idioma universal, el del dinero, el inglés -lo del chino mandarín está más complicado, pero todo se andará-.

Cocineros, catadores, periodistas, comerciales, empresarios oleícolas, cualquier persona... recurre al Twitter y al famoso '#aove' cuando quiere difundir (o informarse de) alguna receta de cocina, algún avance científico, alguna noticia, algún artículo o sencillamente cuando quieren aportar su punto de vista respecto a un tema y generar debate. También hay fundaciones, asociaciones y colectivos vinculados al 'mundillo' oleícola que han hallado un campo de acción enorme en este 'invento' y que buscan objetivos muy concretos. Es el caso de '@amigosdeloliva', vinculado la Fundación Juan Ramón Guillén, que brega en el 'timeline' para realzar el medio rural y promover la declaración del olivo como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Es un ejemplo. Se podrían poner muchos más.

Actualidad

También la actualidad olivarera da mucho de sí en Twitter. El presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, entregó el pasado miércoles una botella de '#aove' a los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, con motivo de la inauguración de la feria internacional del turismo de Madrid, Fitur. El hecho generó muchos comentarios. Y siempre con el distintivo '#aove'. Ese mismo día, por citar otras referencias, Hojiblanca acudió al '#aove' para divulgar un reportaje de la revista 'Muy Interesante' sobre las propiedades del aceite para prevenir lesiones o una información de Olivarama sobre la inclusión de una marca en la Asociación Española del Lujo.

También Whatsapp, una aplicación generalizada en Iphones y Smartphones, está dando mucho juego. La empresa pionera en la utilización de este sistema para 'despachar' oro verde es Iloveaceite.com, vinculada a la cooperativa Nuestra Señora de la Encarnación, ubicada en Peal de Becerro y asociada al consejo regulador de la denominación de origen Sierra de Cazorla. Según relata su gerente, Fernando Ortega, el canal se puso en marcha a finales de 2011. «Observamos que las emisoras de radio lo usaban para relacionarse con sus oyentes y nosotros pensamos ¿por qué no emplearlo para consultas y ventas de nuestro aceite?», manifiesta Fernando Ortega, quien agrega que «más allá de la repercusión que tuvo la iniciativa en foros tecnológicos, muy aplaudida, este nuevo medio está reportando unos resultados magníficos. «Hemos recibido peticiones de información de países como Argentina o Chile, hemos facilitado presupuestos a personas interesadas en nuestros productos, hemos enviado catálogos y hemos atendido pedidos tanto de clientes habituales como de otros que han surgido gracias al Whatsapp, concretamente establecimientos comerciales de León, Vitoria y Toledo», asegura Fernando Ortega.

Y es que Iloveaceite.com se ha convertido en una firma pionera en la explotación de 'la maraña' para que sus marcas se conozcan y, sobre todo, para que se adquiera su 1.000.000 de kilogramos de '#aove'. Tocan más palos. Además de Facebook y Twitter, se les puede seguir en Flickr -galerías fotográficas- y Google+, la herramienta con que Google intenta acabar con la supremacía de Facebook. También disponen de una 'cadena' en Youtube, donde cuelgan vídeos relativos a extracción de los primeros jugos de campaña, entrevistas, investigaciones o cursos de cocina. Según Fernando Ortega, esta apuesta por el entorno 2.0 «ha permitido que Iloveaceite esté muy bien posicionada». «Trabajamos en un doble nivel, por una parte implicándonos a tope en publicitar las excelencias del aceite de oliva, aprovechando las enormes posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, y por otra, vincular todo ello a Iloveaceite», explica.