Detienen al presunto autor de los robos a las hermandades en Linares

El detenido fue sorprendido por un hermano del Nazareno cuando intentaba acceder a la casa de hermandad

I. T.LINARES.
El detenido forzó la cerradura de entrada a la casa del Nazareno. :: E./
El detenido forzó la cerradura de entrada a la casa del Nazareno. :: E.

La rapidez de actuación de un hermano de la Cofradía del Nazareno de Linares ha permitido evitar que se produjera un tercer robo en una casa de hermandad de la ciudad en menos de un mes. Fue en la madrugada del pasado lunes cuando el miembro de la cofradía, cuyo domicilio se encuentra cerca de la casa del Nazareno, en la calle Pontón, avisó a la Policía Nacional ante la presencia de una persona sospechosa a las puertas de la cochera de entrada.

De este modo, la Policía Nacional pudo sorprender al individuo de unos 40 años de edad, conocido dentro del ambiente cofrade pues es costalero en una hermandad linarense, justo en el momento en el que, una vez había forzado la cerradura de entrada a la casa de hermandad, se encontraba en el interior. Una actuación rápida que permitió evitar el que sería el tercer robo de este tipo en las últimas semanas.

El modus operandi del detenido, así como los escenarios elegidos para perpetrar los distintos hurtos, han motivado que la Policía Nacional le imputase los dos robos registrado en semanas anteriores en las sedes de la Hermandad del Prendimiento y de La Borriquilla. «El detenido ha sido puesto a disposición judicial imputado de los dos robos, dado que todos han seguido el mimo modus operandi, y una tentativa de hurto, ya que en el Nazareno no llegó a proceder», señala el comisario de Linares, Jesús Cobo.

Dinero en efectivo

En concreto, el primer caso de robo en una casa hermandad se detectó a mediados de abril en la casa de hermandad de La Borriquilla donde, a pesar del valor de los enseres allí custodiados, tan sólo se detecto el robo del dinero en efectivo guardado en la caja fuerte. Una cantidad cercana a los 850 euros que la cofradía preveía destinar a los gastos derivados de la celebración de la Semana Santa y las Cruces.

Entonces, según explicaba el administrador de la hermandad, Jesús María Vidal, se comprobó que «fueron directos a la caja, como si supieran donde estaba, pero la caja de la barra no la tocaron», así como tampoco se detectó ninguna pérdida en la casa de hermandad del Santo Entierro, situada en el piso de abajo, «donde no intentaron siquiera entrar».

Mientras tanto, en el caso del Prendimiento, tan sólo una semana y media después del primer hurto, se repetía la escena. Así, tras forzar la puerta del portal, se dirigieron a la secretaria y a los armarios para sustraer el dinero en efectivo, sin que hubiera ninguna pérdida en el resto de los enseres. «Por la mañana, un vecino alertó después de que saltaran al patio de luces por una de las ventanas. Pensamos que es alguien que conoce la casa de hermandad. No podemos confirmar si son conocidos o los mismos que la Borriquilla», destacaba entonces el hermano mayor del Prendimiento, Eugenio López.

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