La Guardia Civil destapa un fraude con la ITV de motoristas noveles

Hay tres talleres implicados en la segunda operación en cuarenta días por irregularidades con las revisiones de vehículos

J. E. P.JAÉN.
Un agente muestra el precinto que debería limitar la potencia y no lo hace. ::          IDEAL/
Un agente muestra el precinto que debería limitar la potencia y no lo hace. :: IDEAL

La Guardia Civil de Jaén ha detenido a diez personas, tres de ellas propietarios de talleres de motos, por falsificar la tarjetas de inspección de motos de conductores noveles de este tipo de vehículos, obligados a llevar un limitador de potencia si tienen menos de dos años de experiencia y a los que trucaban las máquinas para que pudiesen conducir sin limitación de potencia.

El procedimiento de actuación fraudulenta, dice la Guardia Civil, consistía en la falsificación de la diligencia de instalación que se hace constar en la ficha técnica, utilizando para ello un sello falso de una estación ITV de Madrid, así como la firma falsificada del responsable técnico de dicha estación.

De 200 a 600 euros

Los talleres implicados, explican en el Instituto Armado, cobraban por realizar la limitación 'en papeles' entre 200 y 600 euros, por una limitación «inexistente», muy difícil de comprobar 'in situ' por los agentes encargados de la vigilancia del tráfico en carretera, al tener que desmontar la motocicleta para comprobar su instalación, ya que se trata de una labor específica de una Estación ITV.

«La inconsciencia de los propietarios de motocicletas que llevan este tipo de manipulación les deja indefensos en caso de accidente, ya que el seguro, al comprobar la carencia de limitación de potencia, que se le exige al conductor por razón de su antigüedad en el carné, no se haría cargo de la responsabilidad de los daños materiales y humanos causados por los mismos», asegura la Guardia Civil en un comunicado.

Como consecuencia de las actuaciones, hasta el momento han sido imputados los propietarios de tres talleres de motocicletas en la provincia, supuestamente implicados en la red de falsificación, y varios propietarios de motocicletas, habiendo sido imputados hasta el momento un total de diez personas, una de ellas en provincia de Córdoba. A todos ellos se les ha imputado un presunto delito de falsedad documental.

Este tipo de falsificaciones pudieran extenderse a otras provincias e incluso a nivel nacional, ya que se vienen detectando desde 2007 falsificaciones del mismo tipo en otras provincias del territorio nacional, siendo conocidos en el mundo de las dos ruedas los talleres a los que se debe acudir para realizar este tipo de manipulación.

Por la Guardia Civil se está extremando el control de este tipo d motocicletas, al objeto de proceder penalmente contra las personas que pudieran llevar este tipo de manipulación en la ficha técnica correspondiente.

Del hecho se han instruido las correspondientes diligencias que, junto con los imputados y vehículos manipulados, han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número uno de Jaén.

Más fraudes, y con coches

En el mes de mayo, la Guardia Civil de Jaén ya imputó a cinco personas dentro de la operación «ITV» por la falsificación de tarjetas de Inspección Técnica de Vehículos en una operación por fraude que se inició en la ITV de Úbeda, donde habían sido presentados varios vehículos y en las Tarjetas de Inspección Técnica (TIT) de algunos llevaban la estampación del sello favorable de la localidad madrileña de Tres Cantos.

Pero los titulares de los vehículos residían en Úbeda y otros municipios vecinos. Todos han estado vinculados a dos empresas del ramo del automóvil, ambas con domicilio social en la carretera Córdoba-Valencia, de Úbeda. De forma paralela, el responsable de la ITV de Tres Cantos informó de que no se había sometido a inspección los vehículos en cuestión.

En uno de los establecimientos se localizaron documentos con un sello falso. De 117 vehículos comercializados en los últimos años había 31 con irregularidades y que debían presentar sometimiento a alguna ITV periódica obligatoria en los archivos de la DGT sin que constara en este organismo. Se imputó a tres vecinos de Úbeda, al responsable de una gestoría y un empleado de la ITV de Madrid.