El aceite se desploma pese a certificarse un mayor consumo y una cosecha muy ajustada

Los datos de producción se asemejan a los aforos pese a las supuestas pérdidas derivadas de los temporales

JAÉN.

Hasta la propia consejera de Agricultura de la Junta de Andalucía, Clara Aguilera, advertía sobre un descenso de la producción del 30 por ciento en algunas comarcas debido a lluvias, vendavales y demás adversidades meteorológicas padecidas a lo largo de este invierno. Pero finalmente parece que no, que el panorama no es tan desastroso como se pintaba. Al menos eso se desprende de los datos oficiales de cosecha colgados en la página web de la Agencia para el Aceite de Oliva. La cuestión es que entre noviembre y febrero se habían molturado 1.083.000 toneladas de 'oro verde' en toda España. Sirva como referencia el aforo elaborado a principios de la recogida por la Federación de Cooperativas Agrarias, uno de los más fiables que se publica, que hablaba de 1.191.500 toneladas para el conjunto del Estado.

O sea, que con estos resultados provisionales estaríamos tan sólo un 9 por ciento por debajo de lo previsto. Nada que ver con el 20 y el 30 por ciento que adelantaban algunas organizaciones agrarias. Y todavía queda marzo por contabilizar. Si se mantuvieran los patrones del último cuatrienio, a las 1.083.000 toneladas habría que sumar otras 63.300, con lo cual nos iríamos hasta 1.146.300, una cifra que probablemente se rebasará con creces por aquello de que buena parte de la tarea se ha diferido hasta las últimas semanas debido a la demora acumulada por el mal tiempo -especialmente en el caso de las grandes explotaciones-.

¿Y por qué tanta vuelo a especulaciones en torno a un par de números? La respuesta se llama ley del mercado. Una de las razones que justificaría el necesario incremento de precios sería, precisamente, un déficit de oferta. Pues bien, a pesar de lo mucho que se ha dicho -en este negocio hay pocos mensajes inocentes- no faltará aceite. De hecho, sin computar marzo, estaríamos un 11 por ciento por encima de la media de los cuatro ejercicios precedentes y un 13,5 por ciento por encima del anterior.

Otro debate bien distinto es que no existan grandes desequilibrios respecto a la demanda, por lo que resulta muy difícil de explicar la miseria que están recibiendo los agricultores por el fruto de su esfuerzo. Según el sistema de información de precios en tiempo real, el Pool Red, las cotizaciones medias de la última semana han caído nuevamente hasta los 1,82 euros por kilogramo de jugo, lo que deja fuera del umbral de la rentabilidad a más del 70 por ciento de las plantaciones de Jaén.

Y sube el consumo

Y es que el consumo no ha decaído en absoluto. Todo lo contrario. Las almazaras han dado salida a 401.000 toneladas de producto, casi un 9 por ciento más que hace un año por estas mismas fechas. Así que algo huele mal. Todo apunta a que los grandes compradores, conscientes de la necesidad de vender que tienen las cooperativas -básicamente por la imposibilidad de acceder a financiación externa-, están marcando las tarifas, una posición ventajosa alimentada por la extrema atomización de los olivicultores.