Miles de kilómetros que unen a Linares con una decena de ciudades hermanas

Su pasado minero, el deporte, la cultura, el ajedrez y su historia han unido a la ciudad con otras repartidas por todo el mundo

CELESTE CRUZLINARES.
Jóvenes llegados de Castres, Francia, en un anterior intercambio educativo y cultural motivado por el hermanamiento. :: ENRIQUE/
Jóvenes llegados de Castres, Francia, en un anterior intercambio educativo y cultural motivado por el hermanamiento. :: ENRIQUE

Desde finales de la década de los Setenta, la ciudad ha creado lazos de unión con numerosas ciudades, tanto del territorio nacional, como de Europa y el continente americano. La última, la ciudad mejicana de Morelia, nacida por el vínculo del torneo de ajedrez, pero que oficialmente no existe hermanamiento firmado.

Desconocidas estas hermandades históricas por muchos ciudadanos, sí hay constancia en las actas municipales de los estrechos vínculos con ciudades españolas como La Unión (Murcia), Barberá del Vallés (Barcelona) y Cabra (Córdoba); la francesa Castres y la ciudad belga de Seraing y las localidades de Chile y Méjico que comparten con la ciudad linarense similar topónimo.

Primer hermanamiento

En el Archivo Municipal se conserva el expediente del primero -del que se tiene constancia- de los hermanamientos de la ciudad con otras urbes. Fue bajo el mandato del alcalde Tomás Reyes cuando el Pleno de la ciudad aprobó que Linares compartiera algo más que el nombre con la localidad chilena del mismo nombre. Capital además de la provincia de Linares, la ciudad hermanada es un centro comercial, agroindustrial y de servicios de la región del Maule.

El 7 de enero de 1981, en sesión plenaria ordinaria, al llegar el punto 9 se dio lectura a un escrito en el que se explicaba que «habiéndose interesado la sección belga del Consejo de Municipios de Europa, a través de la Embajada de España, se sugería el hermanamiento» entre las ciudades de Seraing (ciudad industrial que contaba entonces con sesenta y ocho mil habitantes) y Linares. Fue aprobado por unanimidad.

Curiosamente, en ese mismo pleno, en el punto dos, se comunicaba a los presentes la publicación oficial por la que el alcalde de Zaragoza transmitía el nombramiento de Linares para una calle de la capital maña.

Cuatro años después, la ciudad murciana de La Unión y Linares firmaron en los Reales Alcázares de Sevilla su hermandad gracias a su pasado minero y la existencia en ambas ciudades de las tarantas y sus respectivos festivales.

En 1993 fue el deporte lo que unió a la ciudad con Barberá del Vallés, realizándose multitud de competiciones durante el periodo estival de ese año y del que se conserva un escrito catalán en el que agradecen «el trato recibido durante su estancia en la ciudad».

Figura de Manolete

La conmemoración del quincuagésimo aniversario de la muerte del maestro Manolete en la plaza de Santa Margarita sirvió también para unir, en 1997, a la ciudad que le vio vestirse de luces por primera vez: Cabra, de Córdoba.

Ya en el siglo XXI, llegaron los vínculos de unión con Morelia y, por último, la ciudad francesa de Castres, en 2006, con el que se mantiene un dinámico intercambio educativo y cultural a lo largo del año. Desde de Cultura del consistorio linarense trabajan en la actualidad en un repleto programa de actividades que desarrollarán los jóvenes a partir del próximo diez de marzo, cuando lleguen a la ciudad.

Además, según recoge la Federación Española de Municipios y Provincias, la ciudad linarense está hermanada con Linares, de Méjico. Otras páginas de Internet contemplan uniones con localidades como Nariño, de Colombia, o la ciudad polaca de Tomaszow Mazowiecki, pero de estas últimas el Ayuntamiento no tiene constancia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos