El presidente de la cooperativa que recibió el disparo afirma que «nunca» pensó que «llegaría a eso»

El presidente de la cooperativa que recibió el disparo afirma que «nunca» pensó que «llegaría a eso»

Tanto la familia del fallecido como el presidente de la cooperativa se han ratificado en su deseo de que el acusado no regrese al municipio

EUROPA PRESSJAÉN

El presidente de la cooperativa oleícola de Carchelejo, José Andrés González, que el 7 de julio de 2017 recibió el disparo que acabaría costando la vida a otro vecino del pueblo y que a él le dejó gravemente herido, ha declarado ante el jurado que «nunca» pensó que «llegaría a eso» refiriéndose al momento en el que el acusado le apuntó y disparó una escopeta cargada con munición de caza mayor cuando se encontraba a las puertas de un bar del pueblo.

González ha declarado como testigo que él era el presidente de la cooperativa cuando se acordó expulsar al acusado de la misma por incumplir los estatutos y llevar la aceituna a otra almazara. Conocía que el acusado venía reclamando que se le indemnizara y que incluso había escrito una carta «amenazante» en la que decía que «si no le indemnizábamos, se iba a tomar la justicia por su mano», de ahí que la se pusiera en conocimiento de la Guardia Civil.

Más información

«Ni he hablado con él ni me he enfrentado con él», ha dicho José Andrés González, al tiempo que ha recordado que el día de los hechos se encontraba en la puerta del bar cuando sintió «un fuerte pinchazo que me tiró al suelo». Ha asegurado que el día en que sucedió todo no vio llegar al acusado ni tampoco dispararle, sólo que alguien le empujó y se giró en el mismo momento en el que recibió el impacto.

Ha explicado que ese día había unas 15 ó 16 personas a las puertas del bar y que él se encontraba hablando en un grupo de seis. No era habitual que él se encontrara a las 11,00 horas en el bar, pero estaba de baja y por eso su presencia en el lugar. «Creo que él estaba esperando la ocasión de tropezar conmigo y ese día fue», ha dicho José Andrés González.

«Tenía todas las tripas fueras y me daba por muerto», ha relatado González, al tiempo que ha apuntado que vio caer a otro vecino, el que finalmente acabaría falleciendo después de que el mismo proyectil que le hirió saliera de su cuerpo para impactar en el cuello de este hombre, de 77 años, que acabó falleciendo casi un mes después como consecuencia de la gravedad de las heridas.

También han declarado la viuda y los dos hijos del fallecido, que han insistido en que entre éste y el fallecido no existía ni enemistad ni amistad y que bajo ningún concepto aceptan que lo ocurrido, tal y como ha sostenido el acusado en su declaración, haya sido «un accidente de calle».

Tanto la familia del fallecido como José Andrés González se han ratificado en su deseo de que el acusado no regrese al municipio porque como decía el presidente de la cooperativa «tenemos miedo, ya no por nosotros sino por nuestras familias».

Muchos de los testigos han coincidido al señalar al acusado como una persona «problemática», sobre todo por cuestiones relacionadas con las olivas y las lindes, además de ser alguien que no se relacionaba con la gente del pueblo.

Durante este martes está previsto que declaren todos los testigos, luego vendrá la pericial y finalmente tras los informes correspondientes de las partes, la presidenta entregará al jurado el objeto del veredicto, un cuestionario que al responder determinará la culpabilidad o inocencia de A.A.T., de 65 años, y conocido en el pueblo por Alfonsete.

Por estos hechos, Fiscalía le reclama inicialmente 35 años de cárcel como autor de dos delitos de asesinato, uno de ellos consumado y otro en grado de tentativa. Además, el Ministerio Público solicita en su escrito de calificación al que ha accedido Europa Press que se le imponga 20 años de libertad vigilada, así como más de diez años de destierro a empezar a contar tras su salida de prisión.

En concepto de responsabilidad civil se le reclama 220.000 euros para la familia del fallecido, y 190.750 para la persona que resultó herida de gravedad y que logró salvar la vida.

Las dos acusaciones particulares, además de las acción popular ejercida por la cooperativa, difieren del Ministerio Fiscal solamente en las cantidades de la indemnización. Así la acusación particular que representa al herido junto con la acción popular ejercida por la cooperativa le reclaman 269.604 euros, mientras que la que representa a la familia del fallecido le reclama 551.775 euros.

Por su parte, la defensa sostiene que no hubo intención de matar por lo que ha calificado los hechos de forma inicial como homicidio imprudente y un delito de lesiones graves.

 

Fotos

Vídeos