El nuevo reglamento de armas equipara las pistolas de juguete con los rifles de caza «de verdad»

Pistola de juguete que puede parecer real. /EL CORREO
Pistola de juguete que puede parecer real. / EL CORREO

Jugueteros y armeros se unen contra una regulación que consideran dañina para sus negocios y que no diferencia «adecuadamente» entre las modalidades de armas

R. S. Y M. Á. C. JAÉN

Hace pocas semanas, la Policía Nacional detuvo en Jaén a un joven acusado de atracar al trabajador de un supermercado cuando se dirigía al banco para ingresar la recaudación de varios días, que ascendía a 17.000 euros en efectivo. Le intimidaron con sendas pistolas, que resultaron ser simuladas. No es el principal motivo, pero sí uno de los que ha llevado al Ministerio del Interior a realizar un nuevo reglamento, un borrador aún, que no ha gustado a jugueteros y armeros, una regulación que consideran dañina para sus negocios.

«Imagina que ahora las pistolas de aire comprimido, que son las típicas que se regalan a los muchachos para Reyes, necesitan licencia. Este requisito es un escollo que reducirá las ventas notablemente, por eso la situación está tensa», comenta José María Barroso y sabe de lo que habla. Es encargado de la Armería JC Atero y se refiere al borrador del nuevo reglamento de armas. El Ministerio del Interior publicó este documento a finales de enero y estuvo abierto a consulta pública hasta este jueves pasado, para que interesados pudieran hacer las alegaciones que considerasen oportunas.

«Si sale adelante el texto tal y como está ahora, será la ruina de la armería», sentencia Barroso. El principal problema que destaca este especialista en el sector es que el actual proyecto endurece y prácticamente equipara la manipulación de armas lúdico-deportivas, como las de airsoft, aire comprimido y las de paintball, con rifles y otras armas de caza mayor; al exigir no sólo la correspondiente tarjeta identificativa que expide el ayuntamiento, sino también la licencia de armas que se obtiene tras superar un examen teórico y otro práctico.

¿Juguetes o armas?

Para conseguir esta licencia, además de superar los exámenes, hay que ser mayor de edad o tener 14 años en adelante pero contar con el consentimiento del tutor legal. Los menores en esta franja de edad conforman un público importante en el sector de las pistolas de airsoft. «Incluso las casetas de tiro de las ferias se verán comprometidas», asegura Barroso, por el tipo de armas que emplean aún siendo «de mentira». Sin embargo, la polémica se extiende también a las jugueterías porque «el reglamento es tan ambiguo que incluye las armas de juguete o al menos eso da a entender».

Otros dueños de tiendas con este tipo de productos se han quejado de este nuevo reglamento que deja en el aire «qué pasará con juguetes que simulan ser armas». Marcas conocidas dentro del mundo de las armas lúdicas y las de juguete como Gonher, Nerf y Hasbro están en el ojo del huracán «si no se aclara qué sucede con estas modalidades en el reglamento».

«No creo que haya que quitar juguetes como pistolas, arcos y dagas de plástico, son inofensivas», asegura, y a modo de ejemplo añade: «Yo me crié jugando con arcos y pistolas de plástico y no soy nada violento. Todo está en la educación», asegura Antonio Jiménez, uno de los dueños de establecimientos con este tipo de artículos.

Problemas para los cazadores

El coordinador de los servicios jurídicos de la Federación Andaluza de Caza (FAC), Curro Pérez, considera que «la regulación no es nada positiva y no hay beneficio ninguno» porque el actual borrador «provoca inseguridad jurídica debido a una regulación deficiente, confusa, que genera vacíos legales y deja cuestiones a criterio de los agentes y de la administración».

En este sentido, Pérez destaca que el principal problema que presenta la propuesta de reglamento es que no hace precisamente una distinción entre la tipología de armas afectadas por cada uno de los puntos, «no se especifica si se trata de armas de fuego con sus consiguientes modalidades o armas blancas». Recalca otro además otro punto que genera controversia en el sector y es el que hace referencia a la tenencia y guardería de armas, ya que extiende a las escopetas la obligatoriedad de guardarlas en un armero homologado, algo que hasta la fecha tan solo era un requisito de obligado cumplimiento para los rifles de caza.

«El texto es tan inespecífico sobre el tipo de armas a las que afecta cada medida que deja a la libre interpretación de la autoridad de turno la aplicación de sanciones», sostiene el coordinador de los servicios jurídicos de la FAC, quien critica que se ha aprovechado la intención de «trasponer la directiva nacional a la comunitaria para que se hayan añadido limitaciones a la actividad de la caza, como la prohibición de armas semiautomáticas que hasta ahora estaban autorizadas».

En Jaén, el sector mueve 200 millones de euros anuales en la provincia, que ha crecido en 500 cazadores en el último año y que espera llegar a 40.000 licencias en 2019.

En Jaén se dan unas 400 monterías y batidas, siendo de las provincias con más hectáreas para la práctica de la caza, un «paraíso cinegético» que ocupa 1.250.000 hectáreas, el 35 % del territorio provincial. De ellas, 486.000 se encuentran en 26 espacios naturales protegidos, incluidos los cuatro parques naturales de la provincia.

Anivel nacional, la actividad cinegética, practicada por 700.000 españoles, mantiene casi 200.000 empleos, casi tanto empleo como la automoción, y mueve cada año cerca de 6.500 millones de euros, según su lobby.

Guardar la escopeta en casa en un armero homologado y más

El proyecto de modificación del reglamento de armas propuesto por el Ministerio del Interior no ha gustado a armerías y amantes de la caza. Los puntos más destacados del texto que han levantado ampollas hacen referencia a la obligatoriedad de guardar las escopetas en un armero homologado en el domicilio del usuario, requisito que hasta ahora sólo se aplicaba a los rifles.

Sin embargo, el texto también señala que los cuchillos con una hoja superior a los 11 centímetros deberán guardarse en un sitio seguro, aunque no específica qué se entiende por «sitio seguro», de ahí que vendedores de armas y cazadores consideren que dejan a la autoridad del momento la interpretación de ese punto y no haya un fundamento bien explicado que no dé pie a libres interpretaciones. Otro de los puntos más discutidos es el que prohibe el uso de determinadas armas semiautomáticas para la caza que hasta ahora estaban permitidas.

 

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