Más de 440 millones de euros en juego

El consejero saluda a representantes del sector en su llegada a la mesa del Consejo Provincial del Aceite. /Miguel Ángel Contreras
El consejero saluda a representantes del sector en su llegada a la mesa del Consejo Provincial del Aceite. / Miguel Ángel Contreras

La Junta defenderá en Bruselas una PAC con más ayudas al olivar y no menos «por sus características» | El Consejo Provincial del Aceite rechaza el recorte «del 16% de las ayudas europeas post 2020» que afectaría a 92.000 familias jienenses

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

El optimismo con el que el campo jienense afronta la próxima campaña tras las abundantes lluvias primaverales y la recuperación de los embalses, con una floración del olivo incipiente que apunta a una gran cosecha, se ha topado con tres fuentes de preocupación para el sector: las ayudas europeas a partir de 2020 con la futura Política Agrícola Común (PAC), la caída de precio del aceite de oliva en origen y la aparición de un caso en Andalucía de la letal bacteria para el olivar Xylella fastidiosa. De todo ello se habló ayer en profundidad en el Consejo Provincial del Aceite de Oliva, que se reunió para abordar estos y otros asuntos vinculados con la actualidad del sector oleícola.

El principal foco de inquietud lo centró el marco financiero que la Comisión Europea está abordando para la Política Agraria Común (PAC) 2021-2027, en el que se prevé un recorte de estos fondos de un 16%, llegando al final a los agricultores un 12% menos, según las cuentas de la Junta de Andalucía. El Gobierno, en cambio, aseguró hace unos días que ha parado recortes de hasta el 30% y que ahora se habla «del 5%». En cualquier caso, se está negociando el primer escenario de la política europea, cuánto llegaría a cada país. En el segundo habría que ver el reparto dentro de España y Andalucía.

De la PAC llegan a Jaén según datos de la Junta más de 360 millones de euros de ayudas directas cada campaña (440 en total), cerca del 24% del total de Andalucía, para más de 92.000 beneficiarios. Cualquier recorte o ampliación afecta de lleno a la provincia. El 16% de recorte supondrían 70 millones anuales, unos 440 en el total. «Nos preocupan los datos que tenemos y que hacen saltar las alarmas en el territorio provincial», señaló ayer el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, que presidió la celebración de este órgano de la Administración provincial en el que intervino el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural del Gobierno Andaluz, Rodrigo Sánchez Haro, y al que asistieron representantes de las principales organizaciones agrarias de la provincia. El órgano remarcó la necesidad de abordar en el seno de este consejo la reforma de la PAC post 2020 que se está debatiendo en la Unión Europea. Según subrayó Reyes, con la PAC actual, «que ha supuesto un recorte de 272 millones de euros en ayudas directas para la provincia, el territorio jienense ya sufrió una agresión muy importante, que no estamos dispuestos a permitir de nuevo, por lo que no sólo queremos que no se recorten estos fondos, sino que se recuperen derechos que se perdieron en la PAC que está actualmente en vigor».

En esta misma línea, el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural señaló la negativa del Gobierno andaluz de aceptar el recorte del 16% de la PAC. «No podemos estar de acuerdo con ese recorte, que sería un hachazo importante para nuestros agricultores, especialmente si tenemos en cuenta la relevancia de la PAC para Andalucía y para la provincia de Jaén, a donde vinieron más de 440 millones de euros, por lo que no podemos permitir que se reduzcan ni en un solo céntimo esta cantidad», señaló Sánchez Haro para remarcar que desde la Junta reclamarán al Gobierno de España «que haga todos los esfuerzos que sean necesarios para que no se vean mermados estos fondos», pidiendo no sólo mantenga su nivel de ayudas para el olivar andaluz sino que lo aumente «para garantizar su mantenimiento y progreso sostenible», apostilló.

Las características de la agricultura jienense la sitúan en una buena posición ante la próxima reforma de la PAC, dada la aportación de la olivicultura a la biodiversidad, la integración de buena parte de la superficie olivarera en zonas naturales protegidas y la producción de alimentos saludables y de alto valor cualitativo amparados por Denominaciones de Origen Protegida y distintivos de calidad.

Ésta, explicó, va a ser precisamente una de las cuestiones que trasladará personalmente a representantes de la Comisión Europea, con quienes se reúne esta semana en Bruselas para abordar la propuesta del nuevo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea (UE) para 2021-2027.

Mesa del olivar a lo 1998

«Es el momento, ahora que se están elaborando las propuestas de reglamento, de insistir en aquellos aspectos que defendemos como vitales desde Andalucía», subrayó. Estos son las ayudas directas que deben destinarse a quienes realizan la actividad agraria y cumplen los objetivos de la política europea, e incluye a quienes viven exclusivamente de esta actividad y a aquellas explotaciones familiares y pequeños agricultores que, debido a su baja renta, complementan su actividad agraria con otras.

«Los sectores agrícolas más vulnerables y de importancia social, económica y medioambiental, como el olivar en pendiente, deberán ser objeto de pagos asociados para favorecer su viabilidad», apostilló. Además, en su opinión, los planes estratégicos que incluirán las ayudas directas y para el desarrollo rural, «deben diseñarse con flexibilidad y eficazmente, adecuándose a las necesidades de Andalucía, mientras que deben limitarse los pagos directos y el reparto a través de los pagos redistributivos, con el objetivo de que sirvan para apoyar a las pequeñas y medianas explotaciones, a los jóvenes y mujeres del medio rural de la comunidad autónoma en la que se aplique». El representante del Gobierno andaluz subrayó la importancia de la PAC para Andalucía, que recibe más de 1.700 millones al año.

Entre las intervenciones, el secretario general de COAG-Jaén, Juan Luis Ávila, pidió «unidad más allá de las siglas para así poder mantener el nivel de ayudas actual de la PAC, de forma que no se vean perjudicados agricultores ni ganaderos». «Es de justicia que mantengamos el nivel de ayuda que Jaén aportó a la PAC nacional», afirmó e incidió en que «sería ideal que retomáramos aquella mesa del olivar del año 98 que tan bien resultó, agrupando a la gran masa social del olivar entorno a una defensa frente a argumentos demagógicos que sólo buscan obtener dinero de los sectores más sociales hacia los más extensivos».

También se abordaron las medidas de prevención, de detección y control de la Xylella fastidiosa que está llevando a cabo el Gobierno andaluz, insistiendo en que la aparición de un caso en un vivero en El Ejido (Almería) ha sido una situación aislada, además de que los resultados de las muestras recogidas han dado negativo.

Del mismo modo, se debatió sobre la Ley de Agricultura y Ganadería de Andalucía, remitida al Parlamento para su aprobación, que tiene en cuenta a todos los actores de la cadena, para lo que las de distribución van a tener presencia en las organizaciones profesionales.

En cuanto a los desafíos del sector del aceite de oliva, Sánchez Haro apostó por la integración de los productores en cooperativas u otras organizaciones empresariales similares, e incidir en que «es necesario el establecimiento de reglas de juego claras y homogéneas». A esto le sumó la necesidad de aumentar el poder negociador del agricultor dentro de la cadena de valor y luchar contra «la banalización» del producto, «no se puede permitir que se vendan nuestras producciones de calidad por debajo de los precios a los que se producen».

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