162 kilómetros con San Juan de la Cruz

Peregrinos que este verano hicieron el recorrido./JUAN F. ROBLES
Peregrinos que este verano hicieron el recorrido. / JUAN F. ROBLES

Crean un camino de peregrinaje entre Beas de Segura y Caravaca de la Cruz

Lorena Cádiz
LORENA CÁDIZJaén

«Buscando mis amores, iré por esos montes y riberas; ni cogeré las flores, ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras». Tal y como escribiera San Juan de la Cruz en su 'Cántico Espiritual', los peregrinos podrán seguir ahora los pasos que el insigne poeta y padre de la mística hizo, a finales del siglo XVI, cuando escribió esos versos. La provincia de Jaén queda muy lejos del Camino de Santiago, pero está trabajando en su propio camino, el de San Juan de la Cruz. Una ruta de 162 kilómetros, que tiene comienzo o fin, en beas de Segura y llega hasta Caravaca de la Cruz (Murcia), pasando por Hornos (Jaén), Pontones (Jaén), Santiago de la Espada (Jaén), Nerpio (Albacete), El Sabinar (Murcia).

La iniciativa parte de la comunidad de los Carmelitas Descalzos, en Caravaca de la Cruz, cuyos representantes estuvieron hace unos días en Santiago de la Espada, para presentar la guía que han elaborado para este camino, un camino «hacia el interior», tal y como ellos mismos lo definen. En esa presentación estuvieron presentes los alcaldes y párrocos de estas localidades, así como un grupo de varias de las personas que en los dos últimos años han realizado el Camino de San Juan de la Cruz con los carmelitas.

Fray Pascual Gil Almela, prior del convento Nuestra Señora del Carmen, de los Padres Carmelitas Descalzos de Caravaca, explicó que con esa guía quiere «asegurarse y clarificarse el sentido e identidad de este camino, que puede realizarse en una dirección u otra, igual que hacía el santo, siendo su naturaleza la búsqueda interior con el lema que San Juan de la Cruz nos recuerda: Sin otra luz y guía sino la que en el corazón ardía».

El camino transcurre de Beas de Segura a Caravaca de la Cruz porque en varias ocasiones San Juan de la Cruz «fue enviado por Santa Teresa de Jesús para atender a las religiosas de las fundaciones de Beas y Caravaca. En Caravaca fundaría, además, el actual convento de religiosos. La distancia, hoy, nos une», destacó Gil Almela.

La iniciativa, que parte de la comunidad de Carmelitas Descalzos de Caravaca de la Cruz, tuvo su concreción a finales de 2015 y ha realizado ya dos exitosas convocatorias en los años siguientes, contando con el apoyo de los ayuntamientos, párrocos y la acogida de las gentes de las distintas poblaciones.

Por su parte, los ayuntamientos que tienen participación en esta ruta aseguraron que se encuentran inmersos en las tareas de balizado, difusión y puesta en valor de este Camino de San Juan de la Cruz, entre Caravaca de la Cruz y Beas de Segura, «augurando un prometedor futuro para las gentes que lo recorran y lugares por donde discurre, ya de por sí, puntos de especial interés turístico, paisajístico y cultural», según dijo el carmelita.