Cambios y retos 40 años más tarde

José Luis Adán, Luis Parras, Daniel Rodríguez, Paqui Medina, Inmaculada Herrador y Rafael López-Sidro, durante el encuentro./L. CÁDIZ
José Luis Adán, Luis Parras, Daniel Rodríguez, Paqui Medina, Inmaculada Herrador y Rafael López-Sidro, durante el encuentro. / L. CÁDIZ

Un recorrido por la evolución del área metropolitana con los ayuntamientos democráticos

Lorena Cádiz
LORENA CÁDIZJaén

¿Cómo hemos cambiado en 40 años? ¿Cómo éramos entonces y cómo somos ahora? ¿Qué queda por hacer? ¿Qué es lo mejor y lo peor que tiene Jaén y sus pueblos? Son muchas preguntas que requieren de una profunda reflexión y que se pusieron sobre la mesa organizada por IDEAL, en el marco de la iniciativa 'Encuentros: 40 años de ayuntamientos democráticos', en la que también colabora la Diputación Provincial.

La idea es analizar y poner en valor la evolución de la provincia y sus municipios en estas cuatro últimas décadas con mesas de debate organizadas en las diferentes comarcas de la provincia. En esta ocasión tocó Jaén capital y su área metropolitana, en un acto que tuvo lugar en Ferias Jaén. Sentados a la mesa, representes de las más diversas áreas. Por un lado la diputada de Igualdad y alcaldesa de Torredelcampo, Paqui Medina; el primer rector de la Universidad de Jaén (UJA), Luis Parras; el director de Cáritas Diocesana de Jaén, Rafael López-Sidro; la directora de la Oficina del Plan Estratégico, Inmaculada Herrador; y el entrenador del Jaén Paraíso Interior Fútbol Sala, Daniel Rodríguez. Junto a ellos, moderando la mesa, el delegado de IDEAL en Jaén, José Luis Adán.

Inmaculada Herrador fue la encargada de abrir el debate dando una serie de claves a modo de cifras. Entre ellas, por ejemplo, que la sociedad jienense está mucho mejor formada ahora que hace 40 años. En 1980 entre toda la población que tenía de 30 a 34 años, solo había 2.600 personas con estudios superiores. Hoy son más de 14.500. Igualmente aquel año había en torno a 90.000 personas analfabetas en la provincia, y hoy son menos de 20.000. Todo ello teniendo en cuenta que la población que había entonces y la que hay ahora es prácticamente la misma.

Las cifras

90.000
eran las personas analfabetas que tenía la provincia en 1980, hoy son menos de 20.000 personas, y las cifras de población son prácticamente las mismas.
74
años era la esperanza de vida en 1978, mientras que ahora es de 82 años.

Respecto al mercado de trabajo , en el año 1978 había en Jaén 180.000 personas ocupadas, y hoy son cerca de 217.000 personas. Entonces el 81 por ciento de los trabajadores eran hombres, y el resto mujeres. Hoy el 57 por ciento son hombres, y el 43 por ciento mujeres.

También los sectores productivos han cambiado. Cuando comenzó la democracia, el sector primario representaba un 37 por ciento de la economía provincial, mientras que ahora representa un 12 por ciento. En cambio y aunque la percepción generalizada sea otra, el sector que más peso tiene es el sector servicios, que hoy en día representa un 69 por ciento de la economía, el doble de lo que suponía en 1978.

Y por último, la esperanza de vida, que en 1978 era de 74,8 años y ahora es de 82 años.

El avance está claro, no hay duda, y toda la mesa estuvo de acuerdo. Pero, ¿es suficiente? En mayor o menor medida todos consideraron que Jaén aún tiene camino por recorrer, sobre todo en comparación con otras provincias de Andalucía.

Luis Parras contó una anécdota cuando hace muchos años fue a Málaga a participar en un programa para la planificación de polideportivos en distintas zonas. «Yo venía de Jaén, donde en la mayoría de los sitios se jugaba al fútbol entre las piedras. En la capital había algún polideportivo, pero en la provincia no», recordó.

«En aquel entonces Jaén había avanzado mucho en otras cuestiones como la educación, con la puesta en marcha de la Universidad habíamos conseguido que creciera el número de personas con estudios superiores, porque antes tenían que ir a Granada y no todos podían, pero cuando fui a Málaga, allí iban un paso más allá, la sociedad ya estaba demandando otros servicios, como los deportivos», explicó.

«De muy abajo»

«Es normal que hayamos evolucionado», dijo el entrenador del Jaén Paraíso Interior, «pero empezamos desde muy abajo y tengo la sensación de que Jaén sigue estando por debajo comparado con otras provincias», aseguró. «Partíamos de niveles de zonas subdesarrolladas», le confirmó Herrador.

«En el año 1978 yo era funcionario de Agricultura de la Junta de Andalucía y puedo asegurar que entonces, para acceder al 99 por ciento de las aldeas de Santiago de la Espada solo había un camino de bestias. Los primeros vehículos que llegaron a esas aldeas lo pudieron hacer porque Agricultura hizo unos caminos. Estamos hablando de un nivel de pobreza muy alto», explicó López-Sidro, quien recordó que por aquel entonces la provincia «solo tenía el Plan Jaén y Santana».

Paqui Molina contó también como el primer alcalde Torredelcampo le había hablado, en más de una ocasión, de las aguas fecales corriendo por las calles del pueblo. «Hoy en día somos un municipio con grandes conexiones y con un gran espíritu emprendedor, con dos polígonos industriales a pleno rendimiento», dijo.

A lo largo de la conversación, todos ellos enumeraron algunos de los grandes hitos de estos 40 años de evolución. «La reflexión estratégica», que se viene haciendo desde hace 20 años, dijo Inmaculada Herrador. «Fue clave cuando se comenzó a plantear que ya no debía hacerse un pabellón por hacerlo, sino que se hacía después de haber estudiando dónde y por qué había una necesidad», explicó.

«El ingreso en la Unión Europea», dijo Rafael López-Sidro. «Aquello fue una inyección de aportación económica y una interacción con otros países y ambientes, que influyó de manera muy evidente en nuestra provincia. «El mayor avance ha sido el cambio de mentalidad», dijo por su parte Paqui Medina, que habló también del proceso de emancipación de las mujeres y su incorporación a la vida pública.

Y la figura de la Diputación Provincial, coincidieron varios de ellos, que ensalzaron esta administración y la consideraron fundamental en la consecución de estos logros y en el avance de cara al futuro.

La crisis y sus consecuencias

Todos coincidieron también en que son muchos los déficits que sigue teniendo esta tierra, y no solo porque partió, hace 40 años, de una situación muy mala sino porque los años de la crisis han sido un golpe muy duro para demasiadas familias. «Es cierto que se ha bajado el porcentaje de pobreza con respecto al comienzo de la democracia, pero los pobres que había ahora están en una situación mucho más grave que entonces», aseguró el director de Cáritas Diocesana en Jaén. «Nosotros estimamos que hay entre diez mil y doce mil personas que son irrecuperables en nuestra provincia». «De cada diez personas que nacen pobres, 8 se mueren pobres», continuó López Sidro que habló también de un «nivel descarado de conformismo en nuestra sociedad» y mostró su rechazo a «las prestaciones sociales sin contraprestación». «No os podéis imaginar la de gente que nos encontramos que rechaza un trabajo porque solo le supone 400 euros más de lo que está ganando con la ayuda», criticó.

Esto último lo rebatió la alcaldesa de Torredelcampo, quien dijo haber vivido años muy difíciles en los que muchos vecinos le han trasladado sus problemas y «lo que sí me he encontrado es gente que tiene trabajo y que no es capaz de llegar a fin de mes». «En nuestro ayuntamiento las bolsas de empleo están llenas de gente esperando un trabajo, lo que creo es que habría que plantearles a los empresarios qué sueldos están dando a sus trabajadores.

Y aquí «no se ha notado tanto la crisis por el colchón que han supuesto las familias, sino el país hubiera reventado», añadió Luis Parras.

«Lo cierto es que en los años duros de la crisis, en Cáritas seguíamos atendiendo a más o menos la misma gente, pero cuando terminó la crisis nos dimos cuenta que estábamos destinando el triple de recursos a atender a las familias. La explicación: se habían gastado todos los ahorros familiares.

La despoblación es otro de los grandes retos que se puso sobre la mesa. Por un lado están los jóvenes, muchos de ellos formados en la Universidad de Jaén, que se van porque no encuentran salidas laborales ni en los pueblos ni en la capital. Y por otro, que «tenemos un envejecimiento importante de la población y una tasa de natalidad bajísima. Donde más población hemos perdido es en el franja entre 0 y 15 años», explicó Inmaculada Herrador.

«Es también por un cambio de mentalidad, antes se vivía para trabajar y ahora se trabaja para vivir. Antes se casaban con 20 años y tenían hijos y eso hoy en día es impensable», añadió Daniel Rodríguez.

«Jaén necesita población inmigrante, a pesar de lo que se cree, y necesita ayudas a la natalidad. En otros países hay bajas de natalidad remuneradas de tres años», dijo López-Sidro.

Espíritu emprendedor

La falta de espíritu emprendedor y de un tejido empresarial valiente fue otro de los puntos que se enumeraron como déficits en este encuentro. «Tengo la sensación de que el carácter que tenemos en Andalucía hace que aquí no haya el espíritu emprendedor que se ve en otros lugares de España», dijo el entrenador, que se quejó de que su equipo, el Jaén Paraíso Interior ha llegado a lo más alto y sigue sin conseguir que las empresas le den su apoyo en forma de patrocinio, y dependiendo, por tanto, de la administración pública.

«No hay emprendedores, pero parte de la culpa la tiene la administración pública por las trabas burocráticas», se quejó López Sidro.

«Soy una firme defensora de lo público, pero es cierto que el sector privado debe de jugar un papel que no ha jugado en nuestra provincia», concluyó Herrador.