Peal confía en que la mejora del acceso hasta la cámara sepulcral de Toya redunde en más turistas

Desde marzo se han contabilizado 350 visitas, en su inmensa mayoría turismo nacional

EUROPA PRESSpeal de becerro

La reciente mejora de los seis kilómetros de carretera que dan acceso hasta la cámara sepulcral de Toya, en el municipio jiennense de Peal de Becerro, da por cumplida una de las viejas reivindicaciones para la puesta en valor de esta joya arquitectónica datada en el siglo IV antes de Cristo y que está considera como el primer monumento proyectado en la península ibérica.

Ha sido una obra realizada por la Diputación de Jaén y en la que se ha invertido medio millón de euros. La alcaldesa de Peal, Ana Dolores Rubia, ha indicado a Europa Press que se ha conseguido tener

"una carretera apta para el tránsito de turistas que llegan a la población pealeña con el interés de conocer la cámara".

El arqueólogo Manuel Torres, encargado de las visitas a la cámara funeraria, ha indicado que las obras de mejora en el acceso ha supuesto reducir a la mitad el tiempo de desplazamiento desde el centro de interpretación a la necrópoli. "Antes tardábamos diez minutos y ahora en cinco minutos estamos en la cámara, con lo que se gana sobre todo comodidad para los visitantes", ha dicho Torres a Europa Press.

El proyecto ha incluido el refuerzo global del firme, con la reparación de desperfecto; la mejora del drenaje y colocación de cunetas rebasables, "que a la vez permitirán el paso de vehículos pesados como los tractores". Además de haber renovado la señalización.

Aumentan las visitas

El producto turístico Tumbas Principescas de Toya y Hornos, gestionado desde el pasado mes de marzo por la empresa Turistoria Gestión y Difusión del Patrimonio, se ha convertido en un referente dentro de la cultura íbera de la provincia al tratarse de una de las paradas del Plan Turístico Viaje al Tiempo de los Íberos, programa impulsado por la Junta de Andalucía y la Diputación para la recuperación y valorización de yacimientos arqueológicos íberos de la provincia.

El casco histórico de Peal de Becerro alberga desde 2011 un centro de Interpretación, que realiza un recorrido por la forma en que entendían la muerte los íberos y sus rituales funerarios. Se trata de una primera toma de contacto para que los viajeros se adentren en el mundo íbero que esconde Peal de Becerro.

La visita al Centro de Interpretación, situado junto a las Torres Medievales, se completa con el traslado de los viajeros al propio yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural, y al aula didáctica que se encuentra en los aledaños. Un lugar, este último, donde se realizan actividades escolares para que los niños conozcan el pueblo íbero.

Turistoria, compañía que gestiona actualmente el producto turístico, cuenta con dos arqueólogos, que se encargan de mostrar los encantos de los sepulcros ibéricos, además de puntualmente realizar visitas teatralizadas para rememorar cómo vivían los íberos de Tugia, ciudad íbera situada a siete kilómetros de Peal de Becerro frente al Cerro de la Horca y la Cámara de Toya, y de esta forma ayudar al visitante a conocer y dar sentido a los rituales de muerte e incineración que tanto les caracterizaba.

Desde que el pasado mes de marzo, cuando Turistoria se hizo con la gestión de estos recursos arqueológicos, han sido unas 350 personas las que se han acercado a Peal de Becerro a conocer su patrimonio histórico, una cifra que va a en aumento en la medida en la que se da a conocer.

Torres ha señalado que en "su inmensa mayoría" los visitantes se corresponden con turistas que proceden de la comunidad autónoma andaluza y también del levante español, aunque poco a poco se va abriendo el abanico.

La visita a las tumbas principescas de Toya y Hornos está incluida en la iniciativa bautizada como Gypi, un bono turístico cultural lanzado por la Asociación de Desarrollo Rural de la Sierra de Cazorla que oferta de forma conjunta y estructurada, los diferentes centros de interpretación y museos, con una bonificación en el precio de adquisición de más del 35 por ciento.

Son iniciativas que intentan poner en valor no solo el patrimonio natural de la Sierra de Cazorla, sino también su patrimonio histórico y cultural.

La alcaldesa ha insistido en que "nuestra posición estratégica de entrada al Parque Natural, tiene que ser para nosotros un acicate para que sigamos promocionando nuestros atractivos turísticos, veamos así aumentadas el número de visitas y podamos vincular la economía pealeña también al sector turístico".

Historia

La necrópolis de Toya es una de las construcciones más singulares de la cultura ibera en la Península Ibérica. Destaca por su perfecto estado de conservación, pero también por el monumento considerado por Torres y muchos más arqueólogos como la primera gran obra arquitectónica proyectada de la Península Ibérica.

Se trata de una cámara sepulcral subterránea construida con grandes piedras labradas en el lugar. Su descubrimiento data de comienzos del siglo XX. La Toya se construyó en la cima de un cerro, a unos pocos kilómetros del pueblo. El interior es un recinto de tres naves, las laterales a su vez divididas en dos, hecho de sillares labrados para que encajaran perfectamente unos sobre otros. El techo se cerró también con losas de piedra.

La cámara fue levantada para guardar las cenizas de un personaje importante y de personas relacionadas con él, posiblemente un príncipe ibero, dado el costoso y alto nivel de ejecución. Las urnas y las ofrendas eran depositadas en los nichos y en las repisas de las diversas estancias, las laterales accesibles desde la central mediante un arco hecho con dos sillares superiores trabajados e curva.

Fue en 1908 cuando un campesino que estaba arando encontró la entrada la tumba enterrada en el montículo llamado Cerro de la Horca. Rápidamente él y su familia fueron sacando las vasijas, monedas y otros restos que vendieron a bajo precio en Peal de Becerro y Granada. De ahí la dispersión considerable que se produjo con el paso de los años, fundamentalmente por colecciones particulares de Granada y Madrid, parte de las cuales engrosan lo que hay expuesto en el Museo Arqueológico de Granada y sobre todo en el Museo Arqueológico Nacional.

En 1918 fue declarada Monumento Artístico Histórico y desde entonces se ha trabajado, con más o menos intensidad, por la puesta en valor de este yacimiento único que se complementa con la cámara funeraria de Hornos (Jaén), datada en el siglo VI antes de Cristo pero que actualmente no es visitable por el riesgo de derrumbe.

No obstante el centro de interpretación de Peal recoge también una reproducción de la cámara de Toya, a escala 1/1 para que los visitantes puedan tener una idea de lo que es y de la evolución de la arquitectura funeraria ibera.