Los 47 idiomas del olivo

El cultivo se expande por los cinco continentes y se cosecha ya durante los 365 días del año. Según un estudio publicado por Gea Ibérica, en estos momentos ya hay 164 países donde se consume aceite de oliva

Campesinas palestinas recogen aceitunas en un olivar de Anin, en Cisjordania. /
Campesinas palestinas recogen aceitunas en un olivar de Anin, en Cisjordania.
JORGE PASTOR

Vj ulliri', 'oljcno olje', 'maslinovo ulje'... No, el ordenador no se ha vuelto loco. Tampoco le ha entrado un virus. Esas palabras 'impronunciables' que ustedes tienen ahí arriba significan 'aceite de oliva' en albanés, eslovaco y croata. Podríamos seguir: 'olive oil' en inglés, 'huile d'olive' en francés y así hasta en cuarenta y siete idiomas. Son las lenguas del aceite de oliva. Las lenguas de los cuarenta y siete países de los cinco continentes donde se produce ya, en algunos casos de forma testimonial y en otras con plantaciones superintensivas, ese oro líquido que antaño se circunscribía al área mediterránea, donde el olivo definía la dieta, el paisaje y las costumbres de millones de personas a ambos lados del Mare Nostrum, y ahora se ha convertido en un cultivo universal y en continuo proceso de expansión. Esta semana, sin ir más lejos, trascendía la noticia de que el Gobierno de Túnez se va a gastar 9,3 millones de dinares para plantar otros cinco millones de árboles en los próximos cinco años. ¿Las razones? Pues dinero. Mucho dinero. Se trata de una actividad agrícola compatible con su clima -especialmente en la zona Norte- que le está generando pingües beneficios en forma de exportaciones a la Unión Europea o los Estados Unidos.

En el mundo existen 2,6 millones de explotaciones olivareras, de las que 550.000 se localizan en España y 131.000 en la provincia de Jaén.

2,6

Según el informe publicado por Gea Ibérica, hay 1,4 millones de olivos plantados en el planeta, de los 2,6 millones se hallan en España y 69 millones en la provincia.

1,4

El tamaño medio de las plantaciones en el mundo es de 4 hectáreas, una superficie que sube hasta las 4,7 hectáreas en España y hasta las 4,4 hectáreas en Jaén.

4

El zumo de las aceitunas, fuente principal o secundaria de renta de una de cada dos familias de la provincia de Jaén, está de moda. Pese a suponer tan sólo menos del cuatro por ciento de las grasas vegetales que se consumen en el mundo -muy lejos de la soja, por ejemplo, que supone el 30% de la comercialización-, las evidencias científicas de que una ingesta habitual y moderada de oliva reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares o previene patologías como determinados tipos de cánceres está disparando su demanda, que ya suma los 164 países, y también su producción a los referidos cuarenta y siete países, según un reciente estudio elaborado por Gea Ibérica y cuyos autores son los expertos Juan Vilar, José Rafael Cárdenas y Antonio Estévez.

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Una cosecha de 365 días

Según este informe, presentado en diferentes foros, «la expansión internacional del olivar en los dos hemisferios ha llevado a que se coseche durante los 365 días del año en algún lugar del planeta». Es cierto que el sesenta y dos por ciento de las 11,3 millones de hectáreas plantadas se localizan en el 'hábitat' natural de Europa y África, pero no es menos cierto que hace una década era impensable que el treinta y ocho por ciento restante se hallara en países como Argentina, Uruguay, Japón, China, Australia o Nueva Zelanda. En algunos casos, incluso, obteniendo unos vírgenes extras que compiten entre los mejores, tal y como se puede comprobar en las sucesivas ediciones del Salón del Aceite, en el marco de la feria Expoliva.

Pongamos el foco en algunos de esos 'exotismos'. La República de Botsuana se sitúa en el Sur de África. Su capital es Gabarone. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), su PIB per cápita es de 14.800 dólares. Si incorporación a la oleicultura es relativamente reciente, data de los años 90, gracias a un plan especial llevado a cabo por el Gobierno. Desarrollan la recolección en el periodo de tiempo comprendido entre mayo y julio.

Viajemos ahora 10.600 kilómetros hacia el Oeste, hasta Perú. Según el trabajo de investigación de Gea Ibérica, cuenta ya con 22.000 hectáreas de fincas olivareras. Fabrican unas 80.000 toneladas anuales de aceite de oliva, en torno a cuarenta kilos por planta y cuarenta toneladas por hectárea. Casi todo es secano. Los regiones productivas son Tacna y Arequipa y también en menor medida Ica, Lima, La Libertad y Moquegua.

Ahora subámonos de nuevo en nuestro avión supersónico para recorrer los 17.048 kilómetros que separan Perú de China. Aquí la evolución ha sido realmente significativa. Las primeras plantaciones oleícolas, de carácter experimental, datan de 1962. Variedades de aceituna como la Agouomanacolia, Coroneiki, Daphonella, Mastoidis, Uslu, Gemlik, Arbequina y Picual -¿les suenan estas dos últimas?- se cultivan en Gansu, Sichuan y Shaanxi. Cuentan con veintidós millones de olivos en 96.000 hectáreas, aunque, según el documento de Gea Ibérica, tiene viveros suficientes para llegar en el medio plazo a los cuarenta millones de árboles. Produce 21.000 toneladas.

Y demos ya el último salto en este recorrido planetario por el aceite de oliva. Vayamos de China a Australia (7.500 kilómetros). En el país de los canguros y de los aborígenes hay 26.000 hectáreas de olivares intensivos y superintensivos completamente mecanizados. Se trata de grandes latifundios, de hasta cuatro mil hectáreas de extensión, en territorios de Queensland, Tasmania, Victoria o New Soutt Wales. Generan 18.000 toneladas, una cantidad sensiblemente inferior a la que consumen, 40.000 toneladas.

¿Dónde queda Jaén?

Y después de tantas cifras y tanto desacarreo de idas y vueltas ¿dónde queda Jaén? Pues Jaén sigue siendo, con gran diferencia, el 'jugador' más importante del tablero. Según los datos del aforo, los pagos jaeneros darán 485.000 toneladas, lo que significa un incremento del 111% respecto a hace un año. Estamos hablando de algo menos de la mitad de los 1,2 millones de toneladas previstas para España y prácticamente la mitad de Andalucía. Pero conviene subir un peldaño más para que nos hagamos una perfecta composición de lugar.

A tenor de las estimaciones que realizan instituciones de referencia como el Consejo Oleícola Internacional (COI), en todo el mundo se producirán 2,9 millones de toneladas, lo que supone una variación interanual del veintidós por ciento en términos relativos. Las 485.000 toneladas que aporta Jaén suponen, por tanto, cerca del diecisiete por ciento -históricamente la proporción se ha aproximado al 20%-.