Castellar se prepara para vivir el equinoccio en la Cueva de la Lobera

Arqueólogos e investigadores en la boca de la Cueva de la Lobera./
Arqueólogos e investigadores en la boca de la Cueva de la Lobera.

En el ocaso del día, la luz del sol se cuela por un hueco que realizaron en la roca los antiguos moradores iberos de los Altos del Sotillo

JOSÉ ANTONIO GARCÍA-MÁRQUEZCASTELLAR

Falta un mes pero en Castellar los motores ya calientan porque nadie se quiere perder el equinoccio que el 19 de septiembre concitará a medio pueblo en la Cueva de la Lobera. Ese sábado está previsto que, en el ocaso del día, la luz del sol se cuele por un hueco que realizaron ex profeso en la roca y para tal fin los antiguos moradores del santuario ibérico de los Altos del Sotillo, popularmente conocido como Cueva de la Lobera. De esta manera, a lo largo de la gruta se proyectará una imagen evocadora de los exvotos de bronce que se ofrecían a modo de ofrenda.

«Todos los vecinos de Castellar están invitados a la contemplación de este fenómeno singular, mágico, con importante carga de simbolismo, un ritual que nuestros antepasados oretanos supieron estudiar y materializar para conseguir que la imagen de la divinidad quedara proyectada sobre la pétrea estructura de la cueva. Para ellos el equinoccio conllevaba un cambio de ciclo agrario, además de ofertar protección, sanación y fecundidad», expresa el historiador castellariego Lucas Rubio, promotor de la actividad.

Para disfrutar en mayor medida de la singular visión, el Ayuntamiento ha cargado de contenido la tarde de ese 19 de septiembre que comenzará con la presentación de un vídeo promocional de Castellar en el salón de plenos de la Casa Consistorial; a las seis de la tarde la comitiva partirá hacia la Cueva de la Lobera en una procesión que estará amenizada por la música de Sonia Megías. En el santuario ibero se desarrollará un acto de salutación a la Diosa Mater y se realizará el ancestral ritual de la ofrenda de pan, frutas, exvotos y cerámica; habrá una degustación de pan, aceite y vino de rosas y un recital de música en los propios Altos del Sotillo a cargo de la soprano Laura Moyano. Tras contemplar el equinoccio, los participantes regresarán a pie con el auxilio de linternas, porque a esa hora la visión solar brillará por su ausencia y la luna apenas estará en el umbral del cuarto creciente.

Equinoccio o noche igual

El equinoccio, palabra que proviene del latín y significa noche igual, es el momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre. Ese día y para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit o punto más alto en el cielo. El equinoccio ocurre dos veces por año, meses de marzo y septiembre, épocas en que los dos polos terrestres se encuentran a una misma distancia del Sol, así la luz se proyecta por igual en ambos hemisferios. En las fechas en las que se producen los equinoccios, el día tiene una duración igual a la de la noche en todos los lugares de la Tierra. En Castellar se espera una presencia masiva. Además de la difusión que se da desde el Ayuntamiento, las redes sociales y grupos de facebook y whatsapp están consiguiendo subir el interés en la iniciativa tanto que tienen confirmada su asistencia personas provenientes de Jaén, Córdoba y Madrid. Se pretende que este primer encuentro tenga continuidad en equinoccios de ediciones posteriores.