Los timos irrumpen en el móvil con mensajes trampa y descarga de servicios involuntarios

Los usuarios quedan suscritos sin saberlo a operadores de contenidos tras responder sms que le prometen premios o simulan proceder de conocidos Asociaciones de consumidores denuncian la proliferación de este tipo de estafas, que pueden elevar las facturas hasta los 200 euros

ALMUDENA NOGUÉSJAÉN
RECOMENDACIONES. La Asociación de Empresas de Servicios a Móviles ha hecho pública una lista de consejos para evitar los fraudes vía sms  que se vienen cometiendo. /R. L. PÉREZ/
RECOMENDACIONES. La Asociación de Empresas de Servicios a Móviles ha hecho pública una lista de consejos para evitar los fraudes vía sms que se vienen cometiendo. /R. L. PÉREZ

Le suena el móvil. Abre el mensaje y lee el siguiente texto de origen desconocido: 'Hey, ya que vivimos cerca a ver si quedamos'. Tenga cuidado, porque la curiosidad además de matar al gato -como apunta el manido dicho- puede liquidar el saldo de su teléfono y disparar su factura. Tras el misterioso sms no se esconde ni un viejo conocido, ni un admirador secreto. Se trata de misivas trampa que buscan su dinero. Una de las muchas que en los últimos meses circulan por los teléfonos de cientos de jienenses a la caza de incautos. A quien pique el anzuelo y responda el mensaje se le carga 1,2 euros (más IVA). Y eso en el mejor de los casos. En el peor, el cliente que contesta es dado de alta sin saberlo en un servicio de descargas de contenidos a costes desorbitados.

Las asociaciones de usuarios ya han dado la voz de alarma. Tanto la OCU, como Facua, Al-Andalus o la Unión de Consumidores aseguran que estos días están recibiendo decenas de reclamaciones por estafas ligadas a mensajes a móviles. Y es que el denominado 'spam' -correo basura no deseado-, ha encontrado un nuevo filón: la telefonía sin cables. Su objetivo es exprimir el saldo de los clientes con textos como 'Una persona ha intentado contactar contigo y no ha sido posible. Para leer su sms envía la palabra VER al 5523' o 'Una persona te ha enviado su foto, puede ser un amigo, un amor o un desconocido. Para recibirla envía la palabra FOTO al 5069'.

Sea cual sea el contenido, la meta es inducir al usuario a que responda mediante otro sms, generalmente a un número corto de cuatro dígitos, cuyo coste oscila entre los 0,3 y los 1,8 euros. «Además, en muchos casos, tras contestar el usuario empieza a recibir una avalancha de mensajes de diferente contenido que pueden multiplican su factura hasta los 200 euros mensuales», detalla Rubén Sánchez, portavoz de Facua.

Logos y melodías

Pero ésta no es la única estafa que prolifera estos días por los terminales de los jienenses. Las organizaciones de consumo denuncian otra forma fraudulenta de ganar suscriptores que están practicando algunas compañías que promocionan descargas de logos o melodías (conocidos como mensajes sms 'premium'). El problema, precisan, es que cuando un usuario demanda un contenido concreto, sin saberlo, se está dando de alta a un servicio «de modo que sin su consentimiento explícito, comienza a recibir mensajes cuyo coste tiene que asumir», relata Jesús Burgos, directivo de la Unión de Consumidores. Y continúa: «La trampa radica en que la información sobre los costes y el sistema de recepción de este servicio pasa desapercibida al usuario debido a las técnicas publicitarias utilizadas».

Falta de información

Así, el mensaje que informa sobre los precios y la naturaleza de las descargas o se obvia o aparece de forma fugaz en la pantalla del televisor con cuerpos de letra minúsculos y prácticamente ilegibles. «Estos hechos dan lugar a altas fraudulentas que perjudican gravemente los intereses de los consumidores, quienes desconocen el alcance real de su acción», concreta otra directiva de la Asociación de Consumidores y Amas de Casa Al-Andalus, María Huelin.

Ante esta situación, la UCE-Andalucía ha instado a la Secretaría de Estado de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a adoptar medidas que limiten el sistema de envío de mensajes 'premium', de manera que se dé sólo en aquellos casos en los que el usuario manifieste su consentimiento expreso de manera contractual, por escrito y teniendo toda la información.

En esta misma línea, desde Facua exigen que estas compañías indiquen claramente «con letras grandes y alocuciones» el coste de sus servicios y que faciliten información al cliente sobre cómo contactar con ellas o darse de baja. Una odisea que, según las organizaciones, puede durar meses y también le cuesta dinero al usuario.

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