Robar aceituna lleva a 22 personas a jugarse hasta un año de prisión

Un vecino de Cazorla, descubierto por las rodadas de su coche únicas en un radio de 50 kilómetros, ha sido condenado por dos hurtos en Pozo Alcón

J. E. POVEDAJAÉN
Robar aceituna lleva a 22 personas a jugarse hasta un año de prisión

Francisco D.D., de 38 años y vecino de Cazorla, ha sido condenado a un año de cárcel por robar aceitunas en fincas de Pozo Alcón. Un delito común en época de aceituna, ya que sólo durante la última campaña -recién finalizada- la Guardia Civil ha denunciado a 22 personas por hechos similares, que también serán juzgados por los tribunales de Justicia. A Francisco, concretamente, le atribuyen dos 'palos' en olivares de la 'Rajá del Torcal', de donde desaparecieron más de 4.000 kilos de aceituna. En los próximos meses pasarán por el banquillo 22 jienenses por robos en Martos (el pueblo más castigado), Fuensanta, Cazorla, Villanueva de la Reina y el poblado de Torrubia.

En el caso de Pozo Alcón, como suele ocurrir en muchas ocasiones por las prisas de la campaña, se lo pusieron fácil al ladrón: los propietarios dejaron la aceituna ya metida en sacos apilados al borde del camino en un caso y bien amontonada en un remolque en otra, y él sólo tuvo que coger a unos menores para ayudarle a cargarlos y llevarlos a la almazara.

Los hurtos cometidos por Francisco son 'de manual': al anochecer del 4 de enero de 2006 se echó a los carriles con su ranchera y con varios menores de edad para que lo ayudasen. O tuvo suerte o sabía bien lo que buscaba (aceituna ya recogida y amontonada cerca de un camino practicable). Fue cauteloso. A las nueve y media de la noche se cruzó con un vecino que tiene una nave por allí, apagó las luces y dio un acelerón, aunque el vecino pudo ver los sacos. A las 22,10 lo vio la Guardia Civil por la carretera. Al día siguiente, a las 14,48 horas, Francisco entregó 2.114 kilos de aceituna en una cooperativa de Castril de la que es socio su padre, propietario de una finca que pudo tener una producción en un año de sequía entre 500 y 600 kilos, no más de 2.000.

Las rodadas, la clave

Lo normal es que la Guardia Civil coja a los ladrones con las manos en la masa. Con Francisco, sin embargo, tuvieron que hilar más fino: había denuncias, lo habían visto merodear por la zona y había entregado más aceituna de la que podía justificar. ¿Cómo llegaron hasta él? Siguiendo las rodadas de su automóvil. Una ranchera. En cincuenta kilómetros a la redonda sólo hay dos vehículos que dejen huellas como las que se encontraron en el escenario de los robos. Uno es de Francisco. El otro pertenece a un profesor de Hinojares. Y sólo el de Francisco tiene distintas las ruedas delanteras y traseras, como se quedó grabado en la tierra donde desaparecieron los sacos de aceituna.

Además, la sentencia del Penal 3 pone de manifiesto varias contradicciones entre las distintas explicaciones que dio Francisco, y no concede credibilidad a los testigos que presentó el acusado, por lo que se considera quebrada la presunción de inocencia con las pruebas recogidas por la Guardia Civil.

22 toneladas este año

A lo largo de toda la campaña, se han realizado un total de 56 intervenciones, recuperándose un total de 22.853 kilos de aceituna, habiendo resultado un total de 6 personas detenidas y otras 16 imputadas por delitos y faltas de hurto de aceitunas.

Asimismo, se han formulado 27 denuncias administrativas por infracciones a la Circular sobre la Ordenación del Transporte, Circulación, Recepción y Venta de Frutos Agrícolas. Los detenidos e imputados, con las diligencias instruidas y la aceituna recuperada, han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial y las denuncias formuladas han sido remitidas a la Autoridad Administrativa correspondiente, según datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno tras el dispositivo de campaña.