La UE propone obligar por ley a reducir las emisiones de CO2 de los coches nuevos

Los ministros de Medio Ambiente respaldan la iniciativa de la CE de exigir la disminución en un 25% de las emanaciones de los vehículos que se venden en la Unión a partir de 2012

EFEBRUSELAS

Los ministros de Medio Ambiente de los Veintisiete respaldaron ayer la idea de elaborar una ley para obligar a reducir las emisiones de CO2 procedentes de los coches nuevos, en vista del fracaso de los compromisos voluntarios asumidos por la industria.

Los titulares responsables de ese ámbito debatieron en un Consejo una reciente propuesta de la Comisión Europea para la adopción de una normativa que obligaría a reducir en un 25% las emisiones de CO2 procedentes de los coches nuevos a partir de 2012, dentro de los esfuerzos para combatir el cambio climático.

Los titulares de Medio Ambiente «están convencidos de que debe existir una legislación clara», explicó al término de la reunión el ministro alemán y presidente de turno del Consejo, Sigmar Gabriel.

Bruselas propuso en su día una reducción de las emisiones de hasta 120 gramos por kilómetro a partir de 2012. A tal fin, planteó que la industria asumiera un recorte de hasta 130 gramos por kilómetro y que los diez gramos adicionales se redujeran con el desarrollo de nuevas tecnologías en sectores relacionados.

En el debate de ayer, los países apoyaron obligar a la industria a un recorte, pero incidieron en la necesidad de un estudio detallado para analizar el impacto que la medida tendría antes de concretar los porcentajes concretos de reducción.

Cuatro estados miembros (Irlanda, Italia, Dinamarca y Holanda) abogaron por imponer todo el esfuerzo a la industria, pero el resto de países apoyó el enfoque integrado de la Comisión.

Discriminación

La propuesta de la CE, que deberá ser aprobada por el Consejo y el Parlamento Europeo, establece que las nuevas normas sean obligatorias para todos los automóviles que se vendan en la Unión Europea, por lo que incluirá también a los vehículos importados.

La ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona, incidió en este punto y advirtió de la discriminación que supondría una ley que sólo se aplicara a los vehículos fabricados en la Unión y no a todos los comercializados en su territorio.

Por otra parte, la Unión Europea asumió ayer el compromiso de reducir en un 20% sus emisiones de gases causantes del efecto invernadero en 2020, y de defender ante la comunidad internacional recortes del 30%, todo ello con respecto a los vertidos de 1990, en las negociaciones por venir sobre el post-Kioto, es decir, para 2012 en adelante.

Si en dichas negociaciones otros grandes responsables del cambio climático, presentes o presentidos, como EE UU China o India, asumieran dicho objetivo del 30%, la UE lo adoptaría como obligatorio. De otro modo, proseguirá en solitario con su compromiso interno del 20%, como precisó claramente el presidente del Consejo, el ministro alemán Sigmar Gabriel.

El acuerdo será sometido dentro de tres semanas a la consideración de los jefes de Estado o de Gobierno de la UE, cuando se reúnan en cumbre en Bruselas. Constituye una respuesta directa y positiva a las pretensiones de la Comisión, cuyo comisario responsable, Stavros Dimas, saludaba ayer con satisfacción evidente. «Se trata, decía, de una afirmación del liderazgo de la UE y de su determinación para combatir el cambio climático, impidiéndole que alcance niveles peligrosos».

Los objetivos adoptados ayer por los 27 buscan, en el fondo, limitar el crecimiento de la temperatura media del planeta a 2 grados centígrados por encima de los niveles existentes en la era preindustrial.

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