Los agricultores ganan 209 millones menos por la venta de sus productos

El incremento de los precios no compensó el descenso de la producción en 2005, un año nefasto por las heladas y la sequía

JORGE PASTORJAÉN

Que la coyuntura que atravesó el año pasado el agro jienense no fue buena es algo que sabe 'todo hijo de vecino' porque lo sufrió en su propio bolsillo o porque se enteró a través de los medios de comunicación. Por si hubiera algún despistado por ahí Unicaja se encargó ayer de recordarlo en el transcurso de la presentación de su 'Informe anual agrario en Andalucía', un estudio en el que se recopilan todas las variables estadísticas que permiten deducir cuál es el estado de salud de esa gran fábrica al aire libre que se llama 'campo andaluz'. Las duras heladas que azotaron Jaén a principios del pasado ejercicio, cuando los termómetros se desplomaron por debajo de los 25 grados negativos en algunos municipios, y la dura sequía vivida en 2005, cuyas consecuencias todavía perduran, rebajaron la factura agrícola en 209,3 millones de euros respecto a 2004 (los agricultores pasaron de unos ingresos de 1.708 millones de euros a otros inferiores de 1.499), un duro revés para un territorio dependiente al cien por cien del sector primario. Y es que el déficit de oferta se intentó compensar con una subida general de los precios de los diferentes productos del 25,42 por ciento.

El balance final de la campaña sigue poniendo de manifiesto la primacía absoluta del olivar. De esos 1.499 millones de euros 'recaudados', nada más y nada menos que el 94,4 por ciento (1.418 millones de euros) se deben imputar exclusivamente al aceite y sus derivados. Finalmente las 340 almazaras de Jaén molturaron 261.896 toneladas de caldo, un 38,09 por ciento menos que en la recolección anterior, cuando se obtuvieron 423.033 toneladas. Si se establece la comparación con la media del período 2000-2003 (514.395 toneladas), la disminución fue del 49 por ciento. Las cuentas se compensaron un poco más gracias a las ayudas comunitarias. En total se concedieron 357,4 millones de euros, lo que nos sitúa en la segunda posición de la comunidad autónoma, con el 25,2 por ciento del total de incentivos. La más 'agraciada' fue Sevilla, que acaparó el 27,6 por ciento de las primas gracias a los herbáceos, al arroz y al algodón (el volumen de fondos públicos otorgados aumentó en 2005 un 20 por ciento en términos relativos).

La misma superficie

Pero quizá uno de los indicadores que más llaman la atención es la parálisis respecto a la superficie plantada de olivos. En 2004 había 570.139 hectáreas sembradas; en 2005, también 570.139. Esta situación se explica por dos motivos, uno relacionado con la física y otro con la economía. El físico es que en Jaén, con una extensión de 1,3 millones de hectáreas, no hay sitio para más. El resto es espacio protegido o pueblos y ciudades. El económico es que jamás el precio de la tierra había estado tan alto. Si en 2003, por ejemplo, una hectárea se cotizaba a 19.534 euros, en 2005 el valor se incrementó hasta los 23.686. Y se trata de una cifra media. Una hectárea de olivar vale 32.5675 euros (frente a los 31.562 de 2004).

Otro de los cuadros más interesantes es el referente al grado de aseguramiento. Las inclemencias meteorológicas pusieron en guardia a más de uno, y la mejor prueba de ello es que el área con cobertura creció, pasando de 72.374 hectáreas a 115.305 (un 37,2 por ciento más). A pesar de ello, todavía sigue siendo muy bajo el número de pólizas que se suscriben para resarcir los daños provocados por agentes climáticos adversos.