El PSOE expulsa al alcalde de Linares por «faltas muy graves»

El PSOE expulsa al alcalde de Linares por «faltas muy graves»
ENRIQUE

La resolución federal considera probada la comisión de «faltas muy graves» y cierra el expediente abierto por irregularidades contables

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

Tensión en agosto. La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha dictado una «resolución en la que acuerda expulsar» al alcalde de Linares y hasta hace nueve meses líder del partido en la ciudad, Juan Fernández, y al que fuera secretario de Organización, Juan Sánchez, según informaron ayer fuentes socialistas. Era la crónica de una expulsión anunciada desde el momento en que el PSOE federal les suspendió cautelarmente de militancia, la pasada primavera, pero su confirmación hizo que ayer se vivieran momentos de tensión en la asamblea extraordinaria convocada para informar a los militantes de la resolución y genera incertidumbre en el Ayuntamiento ante los previsibles nuevos movimientos.

La decisión del PSOE federal se ha tomado una vez finalizada la instrucción del expediente disciplinario abierto en abril por la dirección del PSOE linarense y «después de considerarse probada la comisión de faltas muy graves», según dichas fuentes. En concreto, las presuntas irregularidades contables y de la administración de los fondos del partido, a lo que la Ejecutiva Federal ha añadido, según figura en el expediente, que ha habido desacato a las directrices del partido, menoscabo a la imagen del mismo (por descalificaciones e insultos a cargos públicos y dirigentes) y falta de probidad y honradez, incumpliéndose en consecuencia el código ético del partido.

Asamblea tensa

De todo ello se iba a dar cuenta en la asamblea convocada para ayer por la tarde por la dirección linarense, que no pudo celebrarse como tal, ya que Fernández y Sánchez acudieron a la misma, «a pesar de que estaban suspendidos cautelarmente de militancia, y realizaron continuas interrupciones que impidieron su normal desarrollo», según indicaron fuente del partido. Ambos, por su parte, intentaron explicar desde su posición el proceso de los últimos meses, pero no pudieron hacerlo dada su suspensión cautelar de militancia y, ahora, su expulsión del partido.

El PSOE linarense incoó en abril expediente a ambos, «conforme a lo previsto en los artículos 85 y siguientes de los estatutos federales y el reglamento de desarrollo». Lo hizo después de que la Comisión Ejecutiva Municipal elegida en noviembre de 2017 detectara «posibles irregularidades en la gestión de la agrupación en los últimos años». Además, propuso a la Comisión Ejecutiva Federal su suspensión cautelar de militancia, acordada poco después, por «el presunto daño patrimonial causado» al partido.

La nueva dirección linarense, con Daniel Campos como secretario general desde noviembre pasado, aludió a «presuntas irregularidades contables y de la administración de los fondos económicos del partido en Linares, además de otras cuestiones estatutarias».

El alcalde, por su parte, siempre ha apuntado que el expediente fue abierto «de forma malévola» y «premeditada» y que buscaba que no se pudiera presentar a la reelección en las próximas elecciones municipales - lleva 19 años de alcalde -, ya que la suspensión cautelar implicaba no estar en el ejercicio de sus derechos, como por ejemplo, la posibilidad de concurrir a las primarias para elegir al candidato socialista. No obstante, remitió un burofax al PSOE provincial, comunicando su deseo de optar a la reelección, si bien la Comisión Provincial de Garantías Electorales proclamó candidato a la alcaldía, en junio pasado, a Daniel Campos.

Gobierno municipal

La batalla interna quedó patente a la hora de elegir nueva dirección del partido en Linares. La victoria de Campos y la consecuente pérdida de poder por parte de Fernández, que este interpretó como una traición, hizo que el alcalde remodelase acto seguido el grupo municipal socialista y retirara las competencias a dos de sus concejales, Luis Moya y Pilar Parra, alegando pérdida de confianza por su posición en la asamblea de noviembre.

La dirección local rechazó esta decisión por «unilateral» y sin atenerse a los estatutos del partido en lo que se refiere al funcionamiento de agrupaciones y grupos municipales. La respuesta del grupo municipal fue nombrar a Pilar Parra portavoz, en sustitución del propio alcalde, durante una reunión del grupo a la que no asistieron ni el propio Fernández ni otros concejales socialistas.

División que se ha evidenciado también en algún pleno municipal cuando concejales socialistas han votado cosas distintas.

Una vez decretada la expulsión de Juan Fernández del partido, es probable que el siguiente paso de la Comisión Ejecutiva Municipal del PSOE sea pedirle que deje la alcaldía, puesto que ya no milita en el partido con el que concurrió a las elecciones en 2015. No obstante, desde el partido se ofrecerá hoy una rueda de prensa para explicar a la opinión pública lo ocurrido y puede que también las medidas que pueda adoptar. Y es bastante probable también que para marcar distancias los concejales que aún tienen competencias delegadas renuncien a las mismas, lo que dejaría al alcalde aún más en minoría, en una corporación municipal ya de por sí fragmentada y con varios ediles no adscritos.

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