Una madre se enfrenta a 15 años de cárcel acusada de abusar de su hijo de dos años y mandar las imágenes a su pareja

Una madre se enfrenta a 15 años de cárcel acusada de abusar de su hijo de dos años y mandar las imágenes a su pareja
E. P.

A los dos, que estuvieron en prisión preventiva por esta causa, se le imputa presuntos delitos de abusos sexuales y de corrupción de menores

E. P.JAÉN

Una madre, M.I.S., de 40 años, se enfrenta a 15 años de prisión por supuestamente abusar sexualmente de su hijo de dos años, grabarlo con el móvil y remitirlo a su pareja sentimental, un hombre, J.F.R.F., de 46 años, que también se ha sentado este lunes como acusado en el banquillo de la Audiencia de Jaén y al que desde Fiscalía se le reclama la misma pena de cárcel.

A los dos, que estuvieron en prisión preventiva por esta causa, se le imputa presuntos delitos de abusos sexuales y de corrupción de menores. La única diferencia es que el hombre está imputado en calidad de inductor ya que, según la acusada, y así lo mantienen la Fiscalía, fue él el que le insistió a la acusada para que ésta grabara el vídeo y se lo mandara.

La mujer, J.F.R.F. ha declarado durante la vista que conoció al acusado por las redes sociales en 2011 y hasta 2014 mantuvieron una relación telemática exclusivamente. Durante esos tres años y siempre según lo que ella ha declarado, él le pidió a ella numerosos vídeos de carácter sexual y ella accedió porque «estaba loca por él y con una venda con muchas vueltas sobre mis ojos».

Ha indicado que lo hacía porque quería poder conocerlo en persona y si no accedía a hacerlo, él decía que no lo quería lo suficiente. De hecho, el vivía en Albacete y ella en Linares. Además, según la versión de la acusada, él se presentó como médico traumatólogo, algo que al final también se descubrió que era mentira.

En esta petición de vídeos, también le solicitó que se grabara manteniendo relaciones con una mujer, algo a lo que también accedió. Y finalmente llegó la petición de que lo hiciera con uno de sus dos hijos, entonces, de cinco y dos años. M.I.S. ha declarado ante el tribunal que inicialmente se negó a hacerlo, pero finalmente accedió y lo grabó.

La acusada ha subrayado que lo grabado fue «totalmente una interpretación para él» y para satisfacer sus deseos porque ella lo único que quería era demostrarle que le quería y además se encontraba en una situación emocional complicada, recién salida de un divorcio, en tratamiento por una depresión y consumiendo alcohol y cocaína.

Finalmente, en 2014 el acusado se trasladó a vivir con ella a Linares y comenzó una convivencia donde, según ella, empezaron los malos tratos y los chantajes ya que él amenazaba con sacar a la luz el vídeo abusando de su bebé si no se plegaba a sus deseos.

Finalmente, en febrero de 2017 ella acabó acudiendo a la Policía Nacional para denunciar a su pareja, con el que acabó teniendo una niña. Fue ella misma la que dijo a la Policía que el acusado la amenazaba con un vídeo que ella misma había grabado.

El acusado ha negado todos los cargos y ha señalado que él encontró el vídeo «trasteando» el móvil de la acusada, que se lo mandó a su correo y allí lo tuvo durante tres años porque no sabía que hacer con él ya que «yo estaba muy enamorado».

J.F.R.F. ha negado haber coaccionado a su pareja para que grabara vídeos de contenido sexual porque «jamás le solicité ese tipo de actuaciones» y «lo nuestro era verdadero amor y pasión».

Una psicóloga del Centro de Información de la Mujer (CIM) de Linares ha indicado que en 2014, la acusada era una mujer que se encontraba en una situación emocional «muy mala» y a que su entender presentaba respecto al acusado una dependencia emocional que conlleva por lo general afectación de la capacidad volutiva, sentimientos distorsionados y dependencia emocional.

El Ministerio Fiscal ha mantenido hasta el final su petición de 15 años por entender que la acusada actuó «conscientemente» sobre «una personal totalmente indefensa» como era su propio hijo. Asimismo, la fiscal ha subrayado que una depresión no anula la capacidad volitiva. También ha mantenido la misma petición de penas para él por ser la persona que tenía en su poder este vídeo que el ministerio público ha calificado de «pornográfico».

Desde Fiscalía se ha reclamado también a los dos acusados que sean condenados a indemnizar al menor en 10.000 euros. También se piden como accesorias medidas de alejamiento por un espacio de tiempo de 20 años.

Por su parte, las defensas han pedido la libre absolución, la de ella por entender que actuó coaccionada por el acusado y con su capacidad volitiva afectada; la de él porque sostiene que el acusado nada tuvo que ver en la elaboración del vídeo.

El juicio ha quedado visto para sentencia por la Sección Tercera de la Audiencia de Jaén.

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