La investigación también es cosa de ellas

Algunas de las docentes e investigadoras de la EPSL en uno de los laboratorios del Campus Científico y Tecnológico de Linares. /ENRIQUE
Algunas de las docentes e investigadoras de la EPSL en uno de los laboratorios del Campus Científico y Tecnológico de Linares. / ENRIQUE

La EPSL cuenta con un buen número de mujeres que compaginan su labor docente con la investigadora | Cada una en su especialidad trabaja en grupos de investigación e intentan inculcar esta faceta también a sus alumnos de la EPSL

JÉSSICA SOTOLINARES

El número todavía no es muy elevado, en comparación con la presencia masculina, pero la investigación también es cosa de mujeres en la Escuela Politécnica Superior de Linares (EPSL).

El profesorado con vinculación permanente en la EPSL lo forman 86 personas (70 hombres y 16 mujeres) y el profesorado docente e investigador asciende hasta los 30 profesionales (25 hombres y 5 mujeres). Estas cifras son el reflejo que siempre se ha vivido en las titulaciones universitarias (hoy Grados) que han despertado el interés mayoritariamente de los hombres en la EPSL. Sin embargo, Carmen Martínez, Antonia de Torres, Teresa Cotes, Ana Belén López, Luisa Molina, Esther García, María del Mar Ramos, Rocío Pérez y Soledad Mateo son algunas de las docentes e investigadoras de la EPSL.

Teresa Cotes es licenciada en Química, se especializó en Química Industrial y lleva trabajando 27 años. Ella siempre ha tenido muy claro que la investigación tenía que formar parte de su día a día y compaginarla con su labor docente, «y desarrollarlas ambas por igual», dice Teresa. Ha sido testigo de la evolución positiva de la EPSL y, especialmente, con las infraestructuras que ahora tienen en el Campus, pero también con el número de mujeres que se animan a matricularse en alguna ingeniería. «El cambio ha sido también a lo largo de todos estos años que se ha visto en las matrículas de mujeres. Si es verdad que hay especialidades o títulos en los que hay más chicas que chicos como es el caso concreto de Ingeniería Química, pero en el resto de las ingenierías suele haber más chicos que chicas. Las Telecomunicaciones también están atrayendo a más mujeres ahora», sostiene Teresa.

Carmen Martínez es licenciada en Química y especializada en Ingeniería Química, y junto con Teresa, han llevado a cabo varias investigaciones. «Nos han concedido una patente sobre un árido expandido a base de arcilla y residuos y también nos han publicado un artículo sobre el uso de unas piezas muy similares a las de la patente para la cubierta de tejados verdes», explica Carmen.

Sus investigaciones han tenido repercusión a nivel nacional y, en la actualidad, están escribiendo un artículo para una revista especializada en arquitectura y sostenibilidad. «El grupo nuestro de investigación, que dirige el profesor Francisco Corpas, está orientado siempre obtener una investigación práctica que tenga una salida al mercado y que sea transferencia del conocimiento a la sociedad. Que no se quede solo en una investigación de laboratorio», aclara Carmen.

En el Campus cuentan con innovadoras infraestructuras como, por ejemplo, laboratorios de investigación, laboratorios de docencia con una gran dotación de equipamiento, «que yo creo que es la envidia de muchas universidades a nivel nacional, y tenemos una infraestructura en la parte de investigación que se complementa con la que hay en Jaén», apunta Carmen.

Ellas colaboran con grupos de investigadores de las universidades de Módena (Italia) y de Aveiro (Portugal), tienen relación con grupos de Colombia y Venezuela y recibirán el mes que viene a alumnos de Portugal para hacer prácticas en la EPSL.

Comparte titulación en Química Antonia de Torres, que se especializó en Química Analítica y lleva en 36 años trabajando. Ella pertenece a un grupo de investigación y uno de los temas que estudian es la biomasa y las energías renovables. Por otro lado, investigan cómo optimizar las condiciones de elaboración del aceite de oliva para que sea rico en antioxidantes naturales, «y ese fue el objeto de mi tesis doctoral», añade Antonia. «Se supone que los profesores universitarios tenemos que investigar y eso es muy fácil o muy difícil porque depende de algunas cosas que son ajenas a nuestra voluntad, pero no es por ser mujer. Si he visto que a nivel de mi trabajo siempre me han exigido más, más y más. Personalmente, creo que las mujeres somos mucho más sutiles y tenemos otro planteamiento de vida mucho más pragmático que los hombres, entre otras cosas, porque nos lo hemos tenido que ganar a pulso», destaca Antonia.

Paridad en la UJA

Sí ha crecido el número de mujeres en los altos estamentos de la UJA. «Aquí se cuida mucho eso y en los últimos años se han hecho esfuerzos para que todo sea paritario y haya una distribución de cargos entre hombres y mujeres», explica Teresa Cotes.

Por otro lado, la más joven del grupo es Ana Belén López, y lleva 11 años trabajando en la UJA. Está en el departamento de Ingeniería Química Ambiental y de los Materiales y es licenciada en Ciencias Ambientales. Por su experiencia, la relación con los estudiantes siempre ha sido fluida. «Al ser mujer, tienen más confianza en nosotras y al ser joven te abre una ventana con ellos en la que te cuentan muchas cosas, manteniendo siempre la distancia y el respeto, pero yo creo que no te infravaloran ni por ser mujer ni por ser joven. Ellos han llegado a decir que la nueva generación que ven aquí en la escuela les da otra visión que no tienen los docentes que llevan más tiempo», revela Ana Belén.

Ellas intentan inculcarles el interés por la investigación a sus alumnos y reconocen que tanto las estudiantes como los estudiantes les piden consejo y aclaran dudas de cara a adentrarse en alguna investigación, a través de una tesis.

En este sentido, señalan que la UJA apuesta por la investigación pero es difícil conseguir una beca para este fin. «Hay menos becas a nivel nacional y mucha competencia. El que mejor lo haga es el que se queda con la ayuda», destaca Ana Belén.

Por último, María del Mar Ramos es licenciada en Física y confiesa que la valía de cualquier profesional está por encima de su sexo, tal y como ella ha percibido en los grupos de investigación en los que trabaja y recalca que los futuros universitarios tienen que elegir aquel Grado universitario que les atraiga. «Con la gente que he trabajado, no ha habido ningún tipo de problema. No sé por qué se matriculan menos chicas y habría que preguntárselo a ellas porque igual lo ven difícil o porque directamente prefieren otras carreras. Lo importante es hacer lo que te gusta», asevera María del Mar.

 

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