Fiscalía pide juzgar a dos personas por los destrozos en el yacimiento de Cerro Maquiz

Fiscalía pide juzgar a dos personas por los destrozos en el yacimiento de Cerro Maquiz

Ha solicitado que se dicte auto de procedimiento abreviado contra el dueño de los terrenos y el hombre que hizo las zanjas en la antigua Iliturgi romana

J. E. P. JAÉN

La Fiscalía de Jaén ha pedido ya que se juzgue a dos personas por su supuesta participación en destrozos y expolio del yacimiento arqueológico de Cerro Maquiz, en la antigua ciudad romana de Iliturgi (cerca de la actual Mengíbar) por lo que arqueólogos y expertos consideran una de las agresiones más duras al patrimonio histórico de Jaén en muchos años. Los daños, tal y como adelantó IDEAL en marzo de 2017, fueron detectados en una visita de arqueólogos de la Universidad de Jaén que iban a comenzar allí una excavación, y que constataron que las piedras de la vieja ciudad romana fortificada estaban removidas como consecuencia de unas obras sin licencia practicadas para la instalación de un sistema de riego de olivar en aproximadamente 20 hectáreas.

Fiscalía ya solicitó en un trámite del procedimiento judicial que se dicte auto de Procedimiento Abreviado contra «el autor material y directo de los daños», un hombre de la empresa que hizo el movimiento de tierras. El Ministerio Público considera que esta persona era «conocedor de l existencia del yacimiento y de los daños que implicaba el acto constructivo, además de la obligatoriedad de cumplir con las licencias urbanísticas oportunas para llevar a cabo cualquier acto constructivo en la zona afectada».

La otra persona que la Fiscalía pide enjuiciar es el propietario de la finca, que ya fue encartado en este asunto por los agentes del Seprona de la Guardia Civil que llevaron la investigación.

Se abrieron zanjas para montar un riego en 20 hectáreas de valor arqueológico Las obras no tenían la licencia urbanística preceptiva al estar en suelo protegido Faltan piezas en una colección de la familia del propietario

Tres delitos

Con lo instruido hasta ahora el Fiscal entiende que hay indicios de delitos contra la ordenación del territorio por obras sin licencia que imputa a ambos investigados. También atribuye a los dos un supuesto delito de daños en yacimiento arqueológico, a uno como autor material y a otro como promotor de las obras.

Además considera que el propietario de la finca podría haber incurrido en un delito de apropiación indebida de bienes de valor cultural por haber desaparecido 23 piezas aqueológicas de una colección propiedad de la familia y que están registradas en los catálogos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Las piezas que faltan, según un escrito que consta en el procedimiento, están valoradas en 82.800 euros.

La causa está en el juzgado de Instrucción 1 de Jaén desde el mes de marzo de 2017, cuando el Seprona recibió denuncia interpuesta por un responsable del Instituto Universitario de Investigación de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén.

Un informe que consta en el procedimiento describe los daños : «En la zona de la puerta norte, cerca de la ermita actual, se constatan remociones de tierra, sillares desplazados, y con seguridad pueden haber alterado la fortificación de la misma. En la zona de la puerta norte de la ciudad, o puerta de Aurgi, sobre la ladera de Cerro Maquiz que da a la vega del río Guadalbullón, se observa la destrucción de parte de la estructura de la posible puerta. En la zona oeste, en su entorno central y próximo a la propia fortificación, aparecen desplazados sillares de enorme tamaño (de 1.20 metros de lado), así como losas de dimensiones considerables, las cuales podrían constituir la cubierta de alguna cisterna o conducción hidráulica monumental. Por toda la finca han quedado esparcidos restos de estructuras monumentales, los cuales pertenecen a edificios de notable envergadura, posiblemente edificios públicos tales como templos, termas, estructuras de hábitat etc».

Los investigadores científicos consideraban «especialmente hiriente la afección de estas zanjas en el entorno de las grandes termas romanas. Del mismo modo, el trazado de estas zanjas ha afectado a los restos de un templo romano y una plaza pública o foro, excavados por el Instituto Arqueológico Alemán a finales de los años 80 del siglo XX. En esta zona, la destrucción de la estratigrafía arqueológica de época romana ha favorecido la aparición de expoliadores con detector de metales que han sustraído los materiales metálicos procedentes de los depósitos arqueológicos destruidos».

Millón y medio de euros

Responsables del Departamento de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén informaron a la Guardia Civil que los daños producidos podrían ascender a más de un millón y medio de euros: tenían que redactar y realizar nuevos proyectos e informes de intervención, ejecución de los mismos y adopción de las correspondientes medidas de conservación y consolidación.

Una colección

En el transcurso de las investigaciones se tuvo conocimiento que el propietario de la explotación agrícola posee una colección privada de piezas del patrimonio histórico. Está formada por un gran número de piezas arquitectónicas y escultóricas, de gran valor, y y la mayoría son de la época romana. Hay 132 piezas del contexto del arte sepulcral del Alto Guadalquivir que Patrimonio no tiene en sus catálogos.

Realizada una inspección en la Casa-Palacio de Mengíbar lugar en el que están depositadas la mayor parte de las piezas de la colección fueron localizadas un total de 63 piezas ( columnas romanas, bustos romanos, partes de estatuas, murales en piedra). Todas fueron intervenidas a disposición del Juzgado pertinente. Con posterioridad se practicó registro en una empresa y domicilio del propietario y se localizaron más piezas pertenecientes a la denominada Colección De la Chica y otras de las que no se tiene constancia de su catalogación. Faltaban 23 piezas del total de la colección. Algunas de estas han sido tasadas por Cultura, y su valor es de 82.200 euros. Hay 35 nuevas valoradas en 23.800 euros.

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