«La feria de Linares era Benidorm»

Tomás Villén, su hijo Jaime y Tomás (padre) delante de uno de los carteles de feria y una fotografía firmada por Raphael. /ENRIQUE
Tomás Villén, su hijo Jaime y Tomás (padre) delante de uno de los carteles de feria y una fotografía firmada por Raphael. / ENRIQUE

La 'Caseta Benidorm' se convirtió en un referente durante décadas por San Agustín y por ella han pasado los artistas más reconocidos

JÉSSICA SOTOLinares

Probablemente, no hay linarense que peine canas y que no añore cómo se celebraba la Feria de San Agustín, tal y como se hacía en el Complejo Benidorm. Los espectáculos que acogió su 'caseta' fueron pioneros en toda la provincia y Benidorm fue conocido a nivel nacional e internacional por los artistas que pisaron su escenario.

Visitar las actuales instalaciones del Complejo Benidorm es reencontrarse con parte de la historia de la ciudad, que pudo presumir de organizar una de las mejores ferias que se recuerdan y, presumiblemente para muchos, que también se echan en falta. Todo comenzó con Manuel Villén Gallardo, que fue el fundador de la Piscina Benidorm. Era por aquel entonces un recinto en el que los linarenses pasaban los días de estío refrescándose en sus tres piscinas.

Posteriormente, fue su hijo Tomás Villén García quien remodeló las instalaciones que hoy en día se conservan y con el que se iniciaron las galas y conciertos que tenían lugar a lo largo de los días grandes de Linares. «Fuimos de menos a más. Al principio se hacían pequeñas galas. Luego se veía lo que había y queríamos avanzar con galas cada vez más grandes y presentadores de renombre. Mi padre fue el pionero en el tema de las galas», sostiene Tomás Villén González, tercera generación del Complejo Benidorm que regenta junto a su hermano Luis.

Por citar solo algunos, los conductores de estos espectáculos fueron José María Íñigo y Joaquín Prats. No obstante, el plantel de artistas que pasaban desde el año 1966 por Benidorm era el más solicitado en aquellos años en el país y entre ellos se encontraban Julio Iglesias, Raffaella Carrà, Los Panchos, Raphael, Joaquín Sabina, Rocío Dúrcal, Georgie Dann, Camilo Sesto, Antonio Machín, Rocío Jurado, Joan Manuel Serrat, etc.

Ferias de 14 días

Era tal la importancia que tenía la 'Caseta Benidorm' en las décadas de los setenta y los ochenta del siglo XX, «que mi padre marcaba la feria de Linares», indica Villén González. De hecho, un año se celebró del 21 de agosto al 3 de septiembre con conciertos todos los días. Esa época dorada queda ya lejos y, desde hace muchos años la fecha que se ha fijado para festejar San Agustín es del 27 del presente al 1 de septiembre. El buen hacer de Tomás Villén García y la estrecha colaboración y asesoramiento que encontró en Felipe de Dios le hicieron igualmente ser el promotor de otras ferias en la provincia que veían en Linares un espejo en el que mirarse.

Eran años en los que los días festivos estaban muy señalados en el calendario y eso se notaba en la afluencia a la 'Caseta Benidorm'. «La feria por aquellos entonces se vivía con mucha ilusión. Ahora tenemos ganas de ir uno o dos días por el tema de la economía, pero antes la gente iba todos los días», señala Tomás Villén y coincide con este pronóstico su padre. Como nota curiosa, en una sola gala podían reunir a más de 13 mil personas. Contaban, además, con siete pistas de baile con su correspondiente orquesta cada una de ellas en lo que se llamaba la 'entrada popular'. Además de la música, se convirtieron un referente en el sector hostelero porque ofrecían cenas especiales y menús para todos los bolsillos por lo que no eran pocos los que se sacaban el abono de feria para asistir a todas las citas musicales que se programaban cada año en Benidorm.

Anécdotas y recuerdos

A las galas le sucedieron los conciertos de los grupos y artistas del momento como, por ejemplo, 091, Danza Invisible, Radio Futura y Loquillo, que tuvieron también una gran repercusión y en donde el cartel de 'no hay entradas' también se tuvo que colgar en varias ocasiones. Como es lógico, las anécdotas han sido a su vez muchas. Una de ellas tuvo como protagonista a Juan Pardo. Tomás Villén García se puso en contacto con el cantante porque quería que actuase una de las noches de la feria de San Agustín. El artista se opuso porque no podía. Finalmente, Pardo solo accedió a cantar esa noche si Tomás Villén García le regalaba a cambio uno de sus caballos. El promotor aceptó con la mala suerte de que a la semana de haberse desprendido del animal, Juan Pardo le comunicó que este había fallecido.

Han pasado ya muchos años desde que en 1992 se celebrasen los últimos conciertos en Benidorm pero el recuerdo de los artistas aún sigue estando muy presente. Sin ir más lejos, durante el concierto que en el año 2016 ofreció Sergio Dalma en Linares hizo mención a su visita a la caseta Benidorm cuando popularizó uno de sus grandes éxitos. En Linares el sentimiento no es diferente. «Cuando llega la feria sí que nos entra la nostalgia y a mi padre, sobre todo, le recuerdan aquellos años. La frase que más le repiten por la calle es: la feria de Linares era Benidorm».

La subida de los cachés de los artistas y las trabas burocráticas propiciaron que Benidorm dejase de organizar conciertos y que su emblemático escenario ya no exista.

Menús en feria

No obstante, la tercera generación sigue haciendo una apuesta decidida por él. Además de reformar los salones, en la discoteca Duke de Wellington se pueden ver carteles de las programaciones de feria y fotos firmadas por algunos de los artistas que pisaron su famoso escenario, como Julio Iglesias y Raphael. De forma paralela, durante la feria ofrecerán menús al mediodía y una agradable sobremesa en sus instalaciones para que Benidorm continúe siendo una parada obligada.

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