Linares y Salobreña estudian unir esfuerzos para promover la figura de Andrés Segovia

El vicepresidente de la Fundación presenta el concierto homenaje. /
El vicepresidente de la Fundación presenta el concierto homenaje.

El proyecto pretende favorecer el desarrollo de actividades culturales y musicales conjuntas entre las dos localidades referentes del maestro

I. T.LINARES

Linarense y marqués de Salobreña, así se recoge en todas y cada una de las biografías del maestro guitarrista Andrés Segovia, no es por ello de extrañar que los ayuntamientos de ambas localidades, tras años de trabajo en solitario para difundir la figura del músico a través de diversas iniciativas, se planteen colaborar en el futuro en el desarrollo de diferentes actuaciones músico-culturales.

La propuesta, planteada el pasado mes de junio en una visita a Salobreña por parte del alcalde de Linares, Juan Fernández, es de momento «una propuesta y una idea de futuro» que se pretende analizar detenidamente el próximo mes de septiembre en un encuentro entre ambos regidores.

«Lo que pretendemos es que ambas localidades, que tienen diversas iniciativas en torno a la figura de Andrés Segovia, colaboremos en la puesta en marcha de actuaciones en la misma línea que, sin un coste adicional, si permita crear una especie de ruta entre Linares y Salobreña para los cientos de personas que llegan a alguno de estos dos municipios siguiendo los pasos del maestro», reconoce el primer edil linarense.

Medio centenar de músicos japoneses rinden homenaje al ilustre músico

La Fundación Andrés Segovia de Linares acoge este miércoles, a partir de las 21 horas, un «acto extraordinario» en torno a la figura del maestro Andrés Segovia a cargo de la Okayana Niibori Guitar Orchestra.

El conjunto japonés, formado por casi medio centenar de músicos, llega por primera vez a Linares con el objetivo de rendir un homenaje al maestro con un concierto de música española y japonesa. «Se trata de un acto excepcional en el que de nuevo se demuestra la estrecha relación de Segovia con Japón», explica el vicepresidente de la Fundación, Alberto López Poveda.

Asimismo, y como muestra de agradecimiento por este concierto homenaje, así como la difusión del trabajo y la aportación del linarense a la música, y en especial a la guitarra, la institución linarense hará entrega de su máxima distinción, la medalla de bronce de Andrés Segovia, a los más de cuarenta componentes de esta orquesta. Un encuentro «de gratitud y fraternidad», según destaca López Poveda, que además permitirá a los músicos japoneses conocer los diferentes rincones de Linares dedicados al artista.

De este modo, de cerrarse un acuerdo de colaboración entre ambos consistorios, las iniciativas a desarrollar pretende continuar la línea de trabajo desarrollada hasta la fecha por la Fundación 'Andrés Segovia' de Linares, constituida en 1995 y gestionada por el biógrafo y artista personal del maestro. Alberto López Poveda.

«Nuestro maestro»

«No cabe duda que se seguirá trabajando por dar a conocer a nuestro maestro», reconoce el primer edil y presidente de la fundación linarense que, entre sus objetivos, destaca la promoción del mensaje que, para la cultura en general y para la música en particular, significó la aportación del Maestro Andrés Segovia; el estudio de la obra del ilustre músico; o la realización de diversas actividades relacionadas con la música, entre otros.

La Fundación, junto al museo que se desarrolla a lo largo de las instalaciones del Palacio de los Orozco, celebra en torno a medio centenar de conciertos y actuaciones anuales, lo cual ha favorecido que cada año se cuenten por millares el número de personas que se acercan a estas instalaciones para recorrer los testigos gráficos de los éxitos de Segovia, sus propios dibujos y caricaturas, y sus restos mortales, entre un sin fin de objetos personales del gran guitarrista.

Junto a su museo, o la biografía escrita por López Poveda, el legado de Segovia en la ciudad va mucho más allá en su Casa-Museo. El nombre del guitarrista ha supuesto para Linares una seña de identidad para sus actividades culturales, así como situarse como uno de los escenarios imprescindibles para cualquier guitarrista profesional.

Un certamen de guitarra anual con su nombre, una avenida de la ciudad, el conservatorio profesional de música que reconoce su figura e, incluso, el devenir de las horas hasta hace unos años con el sonido de los acordes de 'Estudio sin luz' en el reloj del histórico Ayuntamiento, son algunos de los guiños que la ciudad mantiene con el músico.