Los visitantes curiosos de «la famosa Expoliva»: del negocio al ocio

Los visitantes curiosos de «la famosa Expoliva»: del negocio al ocio

Tras dos jornadas muy profesionales la tercera empieza a recibir un público más heterogéneo, familiar y con un interés más lúdico y de 'regalicos'

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

«Será que es cada dos años o que de verdad es más grande que nunca, pero no recordaba yo esto así», señala Paco López, de Bailén, mirando al horizonte del pabellón central de Expoliva. No está a rebosar, pero tampoco hay muchos espacios vacíos que digamos. Ayer hubo, según la organización, 18.000 visitantes. Hoy se esperan algo menos, entre 13.000 y 15.000. Entre los empresarios del sector oleícola, profesionales y políticos, se empiezan a ver en esta tercera jornada (y esta tarde y mañana sábado irá a más probablemente) un visitante más curioso, familiar incluso, que se desplaza hasta la Institución Ferial de Jaén más por ocio que por negocio. Ni para comprar ni para hacer contactos. Más bien para ver qué se cuece en Expoliva, esa de la que tanto hablan en los medios y en todos lados.

«He venido a ver la famosa Expoliva, a ver si es para tanto», admite Manuel García, que tiene sus olivas «pero vamos, que las cogemos en familia». Es decir, que la maquinaria futurista que moltura tropecientos kilos en una hora le llama la atención, pero hasta ahí. Sin embargo, aquí está. En Expoliva caben todos. Como en otras ediciones, hoy ya se ven más niños y familias completas y esta tarde se esperan más aún. Las dos primeras jornadas tienen un corte profesional, es cuando se cierran los grandes acuerdos, las compras con rebajas, se crean sinergias y se hacen los contactos que pueden derivar en contactos y oportunidades de negocio más pronto que tarde.

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Hoy todavía se ven empresarios, claro, es una feria profesional, pero las salas habilitadas a tal efecto están más vacías y se cuelan los curiosos entre medias. He ahí el ejemplo de los uruguayos de Olivares de Santa Laura. Dieciocho horas de viaje hasta llegar a Jaén para estar solo miércoles y jueves y hoy desplazarse ya a otros puntos de la provincia, a otras historias.

«Aquí la mitad vienen por las cuatro guarrerías estas, para llevarte tu regalico», señalan desde la familia de Juana Moreno, de Porcuna, entre risas, enseñando las bolsas de regalos. Han venido el matrimonio y los dos hijos, como en ediciones anteriores. Las bolsas de regalos abundan por doquier hoy. Se ven muchos hombres solos pero también mujeres, niños y adolescentes. Incluidos escolares y grupos, como Pablo Rodríguez y sus compañeros, estudiantes de módulo que han venido en autobús desde el IES María Cabeza de Mengíbar y cargan bolsas de regalos varios. Gorras, globos de helio, botellas de aceite, pulseras, sombreros. «Está esto guapo. Sobre todo los tractores nos han impresionando», señala.

Y es que Expoliva ofrece otras oportunidades de ocio para aquellos que van sin idea de abrir en exceso la cartera. He ahí el salón Degusta Jaén, con treinta empresas de frutos secos, cerveza, quesos, embutidos, vinos, mermeladas, repostería, licores, jamones, chocolates, sal, plantas medicinales, miel, encurtidos, patatas fritas o pan artesano.

Además se puede disfrutar del Salón Internacional del Aceite de Oliva Virgen Extra, con más de 180 para degustar gratis, una vez dentro del recinto (la entrada a la feria cuesta 10 euros individual en taquilla, aunque hay diferentes modalidades y descuentos).

Y actividades el listado de actividades es extenso durante toda la jornada. Un pase continuo de proyecciones audiovisuales, un rincón de lectura o el Jaén de las Estrellas, showcooking desde las 13:00 horas con cocina libre de Álvaro Salazar, del restaurante Voro (Mallorca) y Pedro Sánchez, restaurante Bagá, primer estrella Michelin de Jaén, entre otros.