«La transformación o la haces o mueres»

De izquierda a derecha, Belén Silva, José Miguel Jiménez, Carlos Benítez, Miguel López, Andrés Picón, José María Hernández y José Luis Adán (los tres arriba) y Norberto y Miguel Ángel Vílchez (abajo)./MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS
De izquierda a derecha, Belén Silva, José Miguel Jiménez, Carlos Benítez, Miguel López, Andrés Picón, José María Hernández y José Luis Adán (los tres arriba) y Norberto y Miguel Ángel Vílchez (abajo). / MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS

Expertos y empresarios de Jaén dan sus claves en el entorno digital y venta online y las ventajas y amenazas | IDEAL organiza junto a BBVA una jornada para analizar el cambio digital en las pymes y autónomos, cómo hacerlo y cómo sacarle rendimiento

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJAÉN

En el mundo empresarial actual, como le ocurre a los tiburones o a las relaciones de pareja, lo que no avanza se muere. La transformación digital se ha convertido en una realidad para miles de pymes y autónomos de la provincia, algunos subidos a su lomo convencidos, otros a regañadientes y algunos aún rezagados. Pero no es el futuro, es el presente. Y no solo en tiendas o comercios que parece que por lógica tienen más fácil vender su producto o su género más allá de su barrio o su ciudad. Un particular de Galicia puede ser cliente habitual de una carnicería de Jaén. El caso es verídico (luego volveremos sobre él). La digitalización afecta ya a todas las empresas sea cual sea su envergadura, variando según el tamaño del comercio y su sector. Según datos de Comercio de la Junta de Andalucía, de media, si es micro viene a suponer un 6% más de sus ventas, un tamaño medio un 15% y si es una gran distribuidora un 23%. Y creciendo.

Salir al mundo a competir desde una pequeña empresa en Jaén puede dar cierto recelo y hasta miedo, pero es más sencillo de lo que pueda parecer, provechoso si se hacen bien las cosas y, cada vez más, necesario. Por este motivo IDEAL organizó ayer junto con el BBVA una jornada de trabajo donde se analizó este cambio con expertos en el mundo digital y la formación y profesionales de pymes de la provincia que han llevado a cabo con éxito la transformación digital y otros que están empezándola y contaron los problemas con los que se están encontrando.

«Al principio nadie quiere cambios pero la realidad es la que es. Y hay que adaptarse. Estamos empezando y destinando recursos para ello. Hay que estar ahí, renovarse o morir», comienza Miguel Ángel Vílchez, ingeniero y segunda generación al frente de Dissa Jaén (Distribuidora industrial siderometalúrgica SA), lanzados ya al cambio pese a reticencias que han arrastrado, «tenemos que meter 70.000 referencias de productos y eso es complicado», apunta su padre Norberto, presidente de la empresa.

Un nicho de mercado gigante

«Es un nicho de mercado desaprovechado. Observas el entorno, ves cómo funciona y todo pasa por ahí. Hasta para hacer la compra te metes online y puedes. Que quieres unos pantalones, igual, sin ir a la tienda. Hay sectores donde es más fácil, hay cosas en siderurgia que no vas a vender lejos pero otras creemos que sí», señala.

«Nosotros llevamos diez años con la tienda online y ya supera a cualquiera de las físicas. Teníamos cuatro, hemos cerrado una y en enero vamos a cerrar otra. Nos vamos a quedar con dos físicas y vamos a lanzar otra online, en nuestro caso de carne solo ecológica, para Jaén y repartiendo a domicilio», relata Andrés Picón, empresario al frente de Restcargan y clubdeliberico.com, especializados en producción ganadera y restauración.

«Hay que estar y saber meter algo específico para que los buscadores te posicionen y salgas. Hemos cambiado en estos años haciendo la página más agradable visualmente, más fácil y, sobre todo, trabajamos las redes sociales. Es clave», afirma.

En un mundo cada vez más globalizado las fronteras se borran y las distancias se acortan sobremanera. No es algo que solo incluya a los gigantes del sector. Cualquier empresa, por pequeña que sea, puede tener un nicho de mercado muy interesante a través de la digitalización. Así lo reafirmó Picón. «Cuando empezamos nos preguntamos cómo alguien que está en Galicia va a comprar carne fresca de Jaén. Pues se puede. Lo hacemos. Hoy en 24 horas lo tiene allí y en perfecto estado. Eso sí, antes podías equivocarte, aunque no debías, porque si un cliente habitual te decía esto del otro día no me gustó o estaba mal, volvía y podías recuperarlo. Online un fallo significa que has perdido al cliente», apostilla.

Coincide José Miguel Jiménez, gerente de JMP360 Proyectos y obras en BIM, al servicio de arquitectos, ingenieros y constructoras. «Hemos tenido clientes desde Almería a Galicia y hasta más allá del Atlántico, en Sudamérica. No es que hoy pongas Facebook y mañana ya tengas un cliente nuevo. Es de largo recorrido», advierte. «Otra cosa importante es que lo que vendes lo cobras. Nosotros si tenemos margen equis, online podemos reducirlo porque sé que lo cobro», apunta Miguel Ángel Vílchez.

Ahorrar costes

El futuro no es que sea digital, es que ya lo es. «Los menores de 35 años no se separan de una pantalla y compran cada vez más online», sentencia Picón. La digitalización no es solo el acceder a un mercado global o poder dirigirse a un perfil de cliente muy concreto, apunta Miguel López, director de Es-tech (Escuela de tecnología aplicada), en Linares, pioneros a nivel provincial en la transformación digital, también es ahorrar costes y tiempo. Como ejemplo, «una empresa que se dedica a la geolocalización y que comenzó a utilizar tablets y apps específicas sobre el terreno para tomar medidas y compartirlas online. Solo en el primer año ahorraron 30.000 euros en papel», expone.

«Es la cuarta revolución industrial y no podemos quedarnos atrás. La implantación digital de la empresa española se encuentra por debajo de la media europea según estudios recientes. Desde el BBVA intentamos ayudar en esa transformación ¿Cómo lo hacemos? El 95% del día a día se realiza ya por canales digitales. Eso de ir a la oficina a pagar impuestos o seguros sociales se hace cada vez menos. Disponemos de herramientas únicas y tremendamente sencillas como el 'Clic and pay' para pagar a clientes, nóminas, impuestos o los procesos del día a día sin tener que pasar por la oficina», explica José María Hernández, director de zona de BBVAen Jaén y Córdoba.

«Al final el objetivo es aprovechar mejor el tiempo y ser más productivos. La clave es la competitividad. En España en la productividad no estamos mal si comparamos empresas de similar tamaño. El problema es que aquí son más pequeñas», añade Carlos Benítez, director del Segmento Pymes de la Dirección Territorial Sur de BBVA (Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla).

Y es que no solo hay que llegar, hay que mantenerse y crecer. «Cuando algo empieza a ir bien te relajas. Un servicio que es necesario es el de hacer un seguimiento de la actividad online, si estás teniendo más visitas, ventas y actualizar lo máximo posible. Este mes, por ejemplo, me di cuenta hace unos días que no hemos subido las ofertas, no hemos podido porque al final te falta tiempo, pero hay que intentar estar al día», asevera el responsable de Restcargan, que enarbola las ventajas de estar 'online'. «Tú puedes montar una tienda en Francia, sin más, con un almacén allí y alguien que te mueva las redes sociales en francés», subraya, defendiendo la importancia de estas sin olvidar 'el mundo físico'. «Ir a ferias nos sirve porque muchos clientes no hacemos en Alimentaria pero el cliente te busca en la red y dice ¿estos quiénes son? Te ven que estás en un stand del Ministerio en Barcelona y te sirve como una garantía», añade.

«Yo procuro asistir por lo mismo. Alguien que no aparece igual tiene tanta experiencia y formación como tú y medios, pero no se ve. La experiencia hoy en día se demuestra por las redes», confirma Jiménez, «muy partidario del big data. La gestión de datos va a ser el futuro. El cambio de mentalidad es verle la utilidad. Demostrarle al cliente que cruzando datos, con esto, su obra por ejemplo puede bajar el 5% del coste», indica.

¿Y el futuro?

«En el mundo tecnológico va todo cada vez más rápido. Tecnologías de hace seis meses que parecían futuristas ya estamos usándolas. En las empresas te formas cada cinco o diez años y eso ya estás obsoleto. Incluso los planes de estudio hay muchas cosas que lo están», valora Miguel López. La enseñanza va atrasada con las necesidades de las empresas», lamenta Norberto Vílchez. «Los últimos cinco empleados que he contratado son de fuera de la provincia. No hay ese perfil tecnológico en Jaén. Viene un cambio y podemos hacer dos cosas: ver cómo nos lleva por delante o prepararnos para ser parte activa», añade Jiménez.

La digitalización, como casi todo, tiene «su parte buena y la mala. No competimos con la provincia o con el país, competimos con el mundo. Nosotros por ejemplo contra equipos de desarrollo en Pakistán o La India. Pero también se abren oportunidades. En nuestro caso la formación con cursos online. Sin cambiar de idioma tienes toda Sudamérica y España. Y para comercios, una campaña online la puedes enfocar a un perfil muy concreto: por ejemplo para jóvenes de 26 a 30 años con carrera superior. Y de forma muy económica», indica.

El presente pasa por aprovecharse de las herramientas digitales, desde apps a programas, tablets o los datos, optimizar recursos, y saber venderse más allá del cliente cara a cara, promocionándose en Instagram, Facebook y otras redes y online.

¿Y el futuro? Más digitalización. ¿Cómo? Eso ya es otra historia, como recalca López. «Hoy en día técnico superior tiene cien por cien de inserción laboral. No hay paro. Y ahí realmente lo que uno aprende es a programar. Ahora mismo son apps que hace diez años no existían. Y dentro de diez años a saber qué tenemos», admite López.

«Soy abuelo −valora Picón− y me da un poco de miedo lo que viene por abajo. Está muy supeditado a la tecnología, pero no se puede cambiar. La compra online va a seguir creciendo, conforme esa generación vaya a ser más adulta. La transformación o la haces o mueres».