Tranquilidad

ISABEL RECA ALTOZANO

Suele afirmarse que tras la tempestad viene la calma, y esto es lo que realmente ha ocurrido la pasada semana en Andújar. Tras una semana convulsa de acusaciones en los bandos políticos, ésta ha transcurrido de lo más tranquila, incluso informativamente hablando, a excepción de hechos que sobrepasan al informador local. Sólo la Cultura, sin menospreciarla, sino todo lo contrario, ha sido el centro de atracción, con variadas actividades, especialmente musicales, culminando con el IV Encuentro de Bandas, todo un clásico ya en la ciudad de Andújar, que como se demostró el domingo, va a mas en interés. También los mayores, con motivo de su Día Internacional, a nivel local se califica como Mes del Mayor, han tenido su protagonismo, pero no ya sólo lo que calificamos como lo oficial, sino que a nivel privado, la Casa Hogar de Cáritas ha afianzado la celebración de su Semana del Mayor, en la que los residentes son los auténticos protagonistas de las actividades que desarrollan, tanto dentro como fuera del recinto de su hogar y les permite, incluso algunos de ellos, conocer puntos de nuestra provincia que nunca visitaron, este año, por ejemplo, el recuperado Balneario de Marmolejo, conociendo las propiedades medicinales de sus aguas y reviviendo aquellas historia que sólo de oídas conocían. Todo gracias a la inquietud de la dirección.

La tranquilidad, podría decirse que el silencio, también ha llegado a tantos temas pendientes que Andújar tiene y que a diferencia de la vecina población de Linares calla y acepta sin una voz más alta que otra. Ya escribía aquí, en alguna ocasión, que era envidia sana, pero envidia al fin y al cabo, lo que me daba ver a un pueblo que se mueve y lucha, con su alcalde a la cabeza, no sólo por recuperar lo perdido, que perdido lo tienen ya, sino por alcanzar la refundación de la sociedad industrial que fue. Para situación estratégica, la de Andújar, ¿y qué?, solo manoseamos el término en tertulias de bares, pomposas mociones y declaraciones políticas, que aun con la aprobación unánime de todos las formaciones, nunca se ven cumplidas, materializadas, convertidas en realidad.

No voy a repetir, lo he hecho hasta la saciedad en opiniones anteriores, cuánto hay pendiente. Cierto es, que algunos son proyectos a largo, muy largo plazo, pero otros es que cambian de objetivos, como una mujer de vestido, sin que me llamen machista. Ahí está el caso del edificio del antiguo seminario de los Padres Paúles, que de casa de deporte, va a terminar en el otro extremo, en todo lo opuesto, en residencia de mayores, por las últimas informaciones aparecidas.

Por cierto, que no sería nada negativo, pues la población envejece y las plazas de estancias, ya sean diurnas o permanentes, no sobran, localmente hablando; haberlas las hay, pero cuán lejos me mandáis. También se ha iniciado ya la remodelación del mercado de abastos y lo que sabemos está para los últimos toques, es el que será museo de Miguel Fuentes en el entorno del Teatro Principal.

Fuera de lo puramente oficial, afirmar que la remodelación de la Torre de la iglesia parroquial de San Miguel, no ha concluido, como circula por las redes sociales y algunos medios; se le ha destapado la cara y continuar con los trabajos.