Seguimos en la lucha por la estabilidad de los precios

Los agricultores jienenses no podemos seguir pendientes de que el precio del aceite de oliva lo fije el cielo dependiendo de si tenemos una sequía después de una cosecha grande o de la especulación del mercado

Se reclama a las administraciones la puesta en marcha de mecanismos frente a la caída de precios./IDEAL
Se reclama a las administraciones la puesta en marcha de mecanismos frente a la caída de precios. / IDEAL
JUAN LUIS ÁVILASecretario Provincial Coag Jaén

La grave crisis de bajos precios que atraviesa el sector olivarero no nos permite que vivamos la Expoliva de este año como una fiesta. Por el contrario, nos obliga a que nos enfrentemos a ella de forma reivindicativa, porque aunque este problema requiere de soluciones no solo a corto plazo, no podemos permanecer de brazos cruzados mientras una de las mayores cosechas de aceite de la historia se vende a precios de saldo, por debajo de los costes de producción.

Los agricultores jienenses no podemos seguir pendientes de que el precio del aceite de oliva lo fije el cielo dependiendo de si tenemos una sequía después de una cosecha grande o de la especulación del mercado. De ahí que hayamos llegado a un acuerdo con el resto de organizaciones agrarias para hacer un frente común, un acuerdo para trabajar en resolver esta situación de una forma definitiva. Hay que emprender un camino de protesta permanente, sin vuelta atrás, hasta contar con herramientas que resuelvan las oscilaciones de precios y acabar con la venta por debajo de nuestros costes.

Desde Coag entendemos que el mercado no funciona y, por lo tanto, se tienen que poner en marcha medidas básicas, que no se están utilizando correctamente, para que el sector deje de perder dinero absurdamente. Necesitamos avanzar, con paso firme, para alcanzar una solución definitiva y conseguir que la Junta de Andalucía y el Ministerio de Agricultura reviertan la situación de oscilación de precios muy bajos, y que esto nos permita a los olivareros enfrentarnos al mercado de forma sensata. Somos conscientes de que los agricultores, somos el eslabón más débil de la cadena, con un descenso de precios del 35%, mientras que en los lineales el precio del aceite de oliva permanece prácticamente en el mismo nivel que el año pasado.

Desde nuestra organización llevamos trabajando desde hace meses, pidiendo a las administraciones que se pongan en marcha los mecanismos necesarios para hacer frente a una bajada de precios del aceite injustificada, especialmente porque aunque en España se vaya a producir más aceite que en cosechas anteriores, a nivel internacional la producción va a ser mucho menor que en la anterior campaña y en esos países el precio es bastante superior.

Almacenamiento privado

Así se lo hemos trasladado tanto al ministro de Agricultura, Luis Planas, como a la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, que asumía en la última reunión del Consejo Andaluz del Olivar, nuestras reivindicaciones y se comprometía a pedir que se actualicen los umbrales de desencadenamiento automático del almacenamiento privado, que se encuentran totalmente obsoletos, ya que se establecieron hace casi 20 años.

Respecto a la autorregulación, hay que buscar fórmulas en la próxima reforma de la Política Agraria (PAC) y mientras tanto, explorar todas las posibles medidas que podrían aplicarse, siempre de obligado cumplimiento, y podrían articularse a través de la interprofesional del aceite de oliva, mediante una extensión de norma o aplicando el modelo del vino.

También se ha acordó en el Consejo del Olivar reclamar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que investigue lo que está ocurriendo en el mercado del aceite de oliva, porque el comportamiento de los precios es ilógico e inexplicable. Además de mejorar el plan de control e inspección que desarrolla la Junta en cuanto a calidades y al cumplimiento de las normas de etiquetado.

Si tenemos un producto de calidad, oro líquido, y estamos luchando porque el mismo mejore día a día, no podemos permitir que se banalice, que se le compre al productor -que es el que se desvive por él- a precios de saldo.

Última gota del vaso

La última gota que ha colmado el vaso es la publicación en el BOE de la Orden de reducción de módulos de cotización del IRPF, que llega tarde (casi un mes después del inicio del plazo para realizar la declaración de la renta), y mal, dejando fuera el olivar. El Ministerio de Hacienda ha perdido una oportunidad única de hacer algo frente a la situación de crisis de precios del sector.

Porque si estamos vendiendo por debajo de los costes de producción, y así lo ha reconocido el Ministerio de Agricultura, no nos pueden pedir cotizar como si tuviéramos un beneficio en nuestras explotaciones del 26%. Además, el Ministerio ha actuado con premeditación y alevosía, ya que, la Orden fue aprobada el 12 de abril, tal y como aparece en el documento, pero no se ha publicado en el BOE hasta el 30 de abril, justo después de la celebración de las elecciones generales.