Reclaman al SAS 136.000 euros por la muerte de la mujer olvidada en Urgencias

Reclaman al SAS 136.000 euros por la muerte de la mujer olvidada en Urgencias

Los cinco hijos de Aurelia, que falleció en el hospital de Úbeda tras doce horas sin atención en una camilla, mantienen también abierta la vía penal en el juzgado

J. E. POVEDA JAÉN.

Los cinco hijos de Aurelia, la mujer de 64 años que murió el 21 de diciembre de 2017 en las Urgencias del Hospital de Úbeda tras permanecer doce horas en una camilla sin recibir atención médica, han presentado una reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Servicio Andaluz de Salud, SAS. Le piden 130.000 euros por lo que entienden que fue un fallo en cadena de los profesionales y del sistema, tan clamoroso que obligó a cambiar los protocolos de atención en las urgencias de toda Andalucía para que no se volviese repetir. Abren así la vía administrativa contra la administración. La penal sigue su curso en un juzgado de Úbeda, hasta la fecha sin investigados (lo que antes eran imputados).

Aurelia llegó a Urgencias por derivación de un médico de familia de Quesada a las 14,13 horas del 21 de diciembre. Vivía en una residencia de mayores de Quesada, tenía 64 años y múltiples patologías graves. Había necesitado atención en el hospital varias veces en fechas recientes. A las 14,19 ya se le había realizado la primera valoración. Se le asignó una consulta médica.

Hasta aquí consta que estuvo acompañada por la auxiliar que se desplazó desde la residencia de Quesada. Ni la acompañante se quedó con ella ni en ningún sitio quedó constancia de que fuera necesario activar el protocolo de acompañamiento y asistencia. Se la puso en una camilla y se la llevó a la sala de espera.

Sola

La mujer que acompañó a la anciana ya ha declarado en el procedimiento, indicando que a ella le dijeron que habían llamado por teléfono a un familiar. Así que se marchó de vuelta a Quesada en la misma ambulancia que las había traído a las dos. Consta sin embargo en el procedimiento un registro de llamadas que indica que el hijo de la paciente supuestamente contactado, no recibió ningún aviso.

Una hora después del triaje se llamó a la mujer en varias ocasiones por megafonía, y la estuvieron buscando «por diversas zonas» -según tienen declarado en la causa penal varios trabajadores- pero al no responder ni ser localizada se optó por «dar por cerrada la asistencia» al pensar que se había marchado, y se le dio el alta «por fuga».

La mujer estaba en la zona de camillas. En esa zona hay «cuatro o seis camillas», según el hospital. Había familiares acompañando a los pacientes encamados. Nadie reparó en Aurelia pese a que pasaron dos turnos completos de trabajo. En un momento de la noche llegaron incluso a apagar las luces sin darse cuenta de que había una mujer ya fallecida.

Tormenta política

El caso desató una formidable tormenta política, forzó una comparecencia en el Parlamento de dos consejeras del Gobierno andaluz y provocó incluso un cambio en los protocolos de atención en Urgencias en todo el SAS, con la implantación de pulseras de seguimiento a pacientes especialmente delicados o que acuden solos. La Junta admitió fallos de «coordinación e información».

En la instrucción de la causa penal se le ha tomado ya declaración a una decena de empleados con distintas responsabilidades en el hospital (médicos, celadores, enfermeros, administrativos), y todos menos uno han asegurado desconocer los protocolos de actuación de su puesto, según aseguran fuentes cercanas al caso. El único que conocía los protocolos (recogidos en un voluminoso documento llamado Plan Especial del Servicio de Urgencias) es quien era director gerente, Antonio Resola, que explicó que todos los empleados debían estar informados de estos protocolos en la parte que les afecta para su trabajo.

Pasado el año del suceso, los cinco hijos de la fallecida entienden que el SAS tuvo responsabilidad en la muerte de su madre. Reclaman cada uno 25.400 euros a la administración andaluza por su supuesto error. Se basan en los baremos para indemnizaciones de accidentes de tráfico, una tabla que se suele aplicar en este tipo de situaciones.

Además, entienden que el SAS debe hacerse cargo también de los gastos de repatriación y de la factura de las honras fúnebres.

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