«El Puente Tablas hay que dinamizarlo todo el año, no solo en los equinoccios»

Momento en que los primeros rayos iluminan la estela la representación de la diosa./IDEAL
Momento en que los primeros rayos iluminan la estela la representación de la diosa. / IDEAL

El ritual de la llegada del otoño, y de la primavera, teatralizado por primera vez, desbordó este año las previsiones en el santuario de la Puerta del Sol Arturo Ruiz y Manuel Molinos Arqueólogos y profesores de la Universidad de Jaén

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

En apenas cuatro años, la recreación del ritual ibero de los equinoccios en el 'oppidum' de Puente Tablas se ha convertido en un cita relevante en el calendario arqueológico jienense. Estudiosos y público en general interesado en conocer esta cultura acuden cada vez en mayor número a saludar la llegada del otoño, o de la primavera, y a comprobar el momento mágico de los primeros rayos impactando en el interior del santuario de la Puerta del Sol y, después, en la estela de piedra que representa a la diosa y que instantes después 'desaparece' oscurecida por la sombra del dintel de la puerta.

En su lugar había no hace tanto, en 2012, una silueta de cartón piedra con la que los catedráticos Arturo Ruiz y Manuel Molinos estudiaban la liturgia ibera aplicada a esta ritual equinoccial. Y dos años después empezaron las visitas guiadas, hasta desbordar este año las previsiones, y eso que de dos se ha pasado a cuatro días y que los grupos han visto incrementado el número de participantes. Los arqueólogos participan además en las explicaciones 'in situ' y, en general, en todo el proceso, que este año ha incluido como novedad su teatralización, a cargo de actores del grupo La Paca.

-¿Qué balance hacen?

-(Arturo Ruiz) Bueno. Los equinoccios permiten la representación porque de alguna manera es la reconstrucción de un ritual y, en el caso de Puente Tablas, parece que el ritual está muy bien definido, por las bases, los tiempos en que se desarrolla... Por lo que la dramatización le da un valor añadido, que tiene además su emoción en sí misma por el momento en que sale el sol. Y el añadirle la teatralización lo dignifica aún más, lo hace más importante. También se ha hecho este año en Antequera y hace tiempo que se hace en Castellar. Y resalta también el juego que se puede hacer con el Viaje al Tiempo de los Iberos (itinerarios por los yacimientos de la provincia para ponerlos en valor, impulsar el turismo cultural e implicar al sector empresarial y a sus respectivas poblaciones), que la Diputación parece que ya toma claramente opción por este asunto.

-Estos rituales van a más.

-(Manuel Molinos) Sí, esto demuestra que cuando hay instituciones que se ponen de acuerdo y se suman esfuerzos, los resultados son extraordinarios. Este año, la apuesta de la Diputación ha sido muy importante y luego está la inclusión de la parte científica y la parte poética, que no hay que obviar, hecha por el grupo La Paca y que ha sido fruto de un debate, pues queríamos que los textos fueran poéticos pero que además contaran la historia que nosotros interpretamos de lo que pasó allí. Por ejemplo, la alteridad entre dios, el sol, el príncipe, o entre la dama y la diosa... Y lo han hecho muy bien. La diosa madre se reconvirtió en una diosa de la fertilidad, apareció el héroe asociado ya al tema de la diosa, recuperando el tema de Astarté-Afrodita en el mundo oriental y rompiendo un poco con esa concepción a la que recurrían los actores de diosa madre. Recuerdo hasta tres borradores de texto, debates, cambios. Al final hemos conseguido una cosa muy coherente, muy bien definida, incluso en términos científicos, y encima con una calidad poética y teatral notable.

Aquí han participado también la Cátedra Manuel de Góngora Empresa Familiar Calderón, la gente del Instituto de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, que se ha volcado como siempre, la colaboración de la Consejería de Cultura, muy particularmente de su delegada, Pilar Salazar, que se tomó esto como una apuesta importante, etcétera.

En principio, estaban previstos solo dos días, que se llenaron nada más salir y se amplió a otros dos, que también se llenaron inmediatamente y ha habido grupos algo más grande de lo previsto porque la gente tenía interés y se sumó allí. Las cosas han funcionado muy bien. Esto demuestra que cuando hay voluntad y, sobre todo, buenas ideas, las cosas pueden funcionar. Y es un valor añadido al Viaje al Tiempo de los Iberos, que permite tener esperanza de que va a ser algo que irá a más.

-Ustedes participan en todo el proceso, desde el conocimiento arqueológico previo a la elaboración del ritual o las explicaciones en las visitas guiadas.

-(A. R.) Nos va la marcha. Como dice Molinos, nos gusta oírnos (ríen). (M. M.) La arqueología tiene muchas manos. Por ejemplo, Puente Tablas es una propiedad de la Junta, que es la que lo administra, gestiona y dirige. A su vez, la Diputación es el 'alma mater' del Viaje al Tiempo de los Iberos, y nosotros somos la parte científica, además de transferir ese conocimiento. Arturo y yo, y el resto del Instituto de Arqueología Ibérica, no entendemos la investigación sin transferencia, forma parte de nuestra genética, de nuestras señas de identidad, y nos ha dado réditos importantes porque, efectivamente, nosotros somos conocidos en el campo científico a nivel internacional, pero también a nivel de la ciudadanía, que ha hecho suya una apuesta por el mundo de los iberos.

Sin esa implicación social del Instituto de Arqueología Ibérica, posiblemente hubiera pasado como en etapas anteriores en las que los arqueólogos eran unos señores absolutamente desconocidos para la sociedad, pues no había una relación directa entre la investigación y la ciudadanía.

-¿Y qué futuro tiene el yacimiento de Puente Tablas?

-Hay que enfocarlo desde diferentes perspectivas. Puente Tablas tiene una parte de visitas para estudiosos o aficionados a la arqueología que vayan a verlo con criterios científicos, pero Puente Tablas hay que dinamizarlo para el público en general y no pueden ser los equinoccios el elemento central. Son muy importantes y permite darle al yacimiento una proyección social, pero hay crear nuevas actividades que hagan que sea un lugar atrayente, donde la presencia de los colegios tiene que ser fundamental desde las edades más tempranas, vincularlo directamente con la UJA a efectos de investigación, didáctica, arqueología y demás, para elaborar toda una programación anual y que sea un sitio vivo, activo y no solo para ver unas piedras, que está muy bien, pero completarlo con otros alicientes, basados en el conocimiento y la ciencia, como juegos, actividades lúdicas... En definitiva, dinamizar el asentamiento.

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