La provincia comienza el 'curso' hidrológico con casi el doble de agua embalsada que hace un año

Estado actual del pantano del Rumblar, en 'prealerta' según la Aemet./M.Á.C.
Estado actual del pantano del Rumblar, en 'prealerta' según la Aemet. / M.Á.C.

A pesar de ello, el bajón del verano ha situado los sistemas de abastecimiento del Rumblar y del Dañador en situación de prealerta

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

El contador se activó esta semana, el 1 de octubre, el día que comienza el año hidrológico, y tras un largo periodo de sequía la posición de partida en esta ocasión es más positiva. Al menos si lo comparamos con cómo estábamos hace un año. Hace doce meses los pantanos de la provincia de Jaén, con una capacidad global de 2.324 hectómetros cúbicos, acaparaban un volumen de 600. Actualmente estamos en 1.116, prácticamente el doble. Un veintidós por ciento más si hablamos en términos relativos. Y es que este 2018 está lloviendo mucho. Incluso podríamos hablar de forma superlativa, muchísimo. Aunque los primeros meses (desde octubre hasta febrero) fueron muy secos, el mes de marzo fue excepcionalmente lluvioso, registrándose 300 litros por metro cuadrado de pluviometría media en la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), lo que supone un máximo para este mes en la serie histórica de los últimos cuarenta años.

Se han superado los 700 litros por metro cuadrado, un 21 por ciento superior a la media de los 25 años anteriores. En todas las provincias de la cuenca ha llovido más que la media, registrándose los valores más altos (por encima de 1.100 litros por metro cuadrado), según destaca la propia CHG en su análisis del año hidrológico recién acabado, en la cabecera del río Guadalquivir (embalses de El Tranco de Beas y Aguascebas) y sur de la provincia de Jaén (embalse del Quiebrajano, del que se abastece la capital, entre otros municipios).

Los pantanos de la provincia acaparan
1116 hectómetros cúbicos frente a los 600 de hace un año.
Los embalses se hallan al 48% de su capacidad
Al principio del verano estaban al 64 y hace un año al 25,8.

De hecho, Jaén es la provincia que más agua retuvo de toda la comunidad, seguida por Córdoba, Cádiz y Granada, lo que supone un alivio para los agricultores jienenses a la hora de acceder al riego durante los próximos meses, un escenario más que cuestionado a comienzos de este mismo año. En cualquier caso, conviene no lanzar las campanas al vuelo. Por lo pronto, la predicción que ha realizado la Agencia Estatal de Meteorología apunta un otoño más seco, aunque con una probabilidad de precipitaciones normal en esta estación del año. Las consecuencias de varios años de escasez se hacen patentes nuevamente en las presas de Jaén después del verano.

En junio las reservas estaban al 64,8% y ahora estamos al 48. Una bajada propiciada básicamente por la campaña de riego y por la evaporación inherente a las altas temperaturas de este periodo estival que poco a poco va tocando a su fin.

Pronósticos

La cuestión es que, según los 'Informes de sequía' que publica mensualmente la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, el Rumblar, uno de los grandes sistemas de abastecimiento de la provincia, y del Dañador, han pasado de 'normalidad' a 'prealerta'.

Según las constantes climáticas, los mejores registros pluviométricos en Jaén se dan en el último trimestre del año, es decir, el nivel de almacenaje debería mejorar en el medio plazo.

Los augurios de las cabañuelas invitan al optimismo, apuntando a un otoño que será húmedo, con nieves tempranas incluso en las cotas más altas. Según el comportamiento de determinados animales señalan la posibilidad de agua para octubre. En la feria de San Lucas es un clásico que ni en los años más secos suele fallar. Y este la feria se alarga del 12 al 21. Aunque falta mucho para contar con predicciones certeras, para los días 16 y 17 webs como eltiempo.es auguran precipitaciones en la capital de hasta 13 litros diarios por metro cuadrado.

Los embalses jienenses se sitúan en estos momentos por debajo de la mitad de su capacidad de almacenamiento, casi cuatro puntos menos que la media de la CHG (51,8%). Entre las infraestructuras que acaparan menos recursos se encuentran con 3,57 y 4,5 hectómetros cúbicos el Dañador y el Aguascebas, respectivamente. En el otro lado del fiel de la balanza están El Tranco, con 272 hectómetros cúbicos, y El Giribaile, con 180.

Los aportes hídricos de este año están favoreciendo el desarrollo vegetativo de cultivos tan importantes como el olivar. Hay mucho fruto en los árboles, aunque los rendimientos industriales (la formación de la grasa, del aceite) dependerán en última instancia de las lluvias otoñales.

Fotos

Vídeos