«En primavera no creo que queden más del 20-30% de las palmeras»

Palmera muerta junto al Cerro de los Lirios. /MANUELA MORA
Palmera muerta junto al Cerro de los Lirios. / MANUELA MORA

Biólogos alertan del peligro del picudo rojo, un escarabajo que seca los árboles y que precisa «de un protocolo eficiente» para ser combatido

Laura Velasco
LAURA VELASCOJAÉN

Las palmeras de la capital están enfermas, y si no se pone remedio, se perderán. Biólogos dan la voz de alarma en repetidas ocasiones, y ahora vuelven a hacerlo, a raíz del estado de los árboles situados en la acera que está junto al Cerro de los Lirios (junto a los Bomberos). «Estás palmeras más que enfermas lo que están es muertas ya», destacó ayer Juan Carlos Hervás, biólogo jienense.

El experto insistió en que desde el final de la primavera se ha visto cómo ha aumentado muchísimos el número de palmeras «con síntomas, enfermas o muertas directamente». «Hay por toda la capital, en la misma puerta del museo Ibero, en la glorieta, Fuentezuelas, Bulevar, polígono de los olivares, etc.», añade. Así, cree que si no se pone en marcha un protocolo eficiente como en otras ciudades como Sevilla, Málaga o Almería, la situación puede ser aún peor. «Cuando llegue la primavera y la actividad del picudo rojo aumente no creo que queden más del 20-30% de las palmeras de la capital, y de las palmeras canarias, que les afecta más, yo diría que casi ninguna», apostilla.

Asimismo, hace hincapié en la necesidad de que se retiren las palmeras muertas, al ser foco de infección. «Son un peligro por las caídas de ramas e incluso troncos, que algunos se ven volcados ya, y ahora en invierno en algún temporal de viento pueden caer», agrega. Las palmeras en cuestión están afectadas por el picudo rojo, un escarabajo que vive dentro de ellas hasta que las seca. «Se combate también con inyecciones, que funcionan bien. Debería actuar el Ayuntamiento y hasta la Junta, porque hay zonas afectadas en los campos y demás», insistió el biólogo hace unos meses. Una plaga casi mortal que se extiende inexorable, pues es difícil de combatir una vez se apodera del árbol.

Árboles singulares

Hace unas semanas, el también biólogo Antonio Tudela señaló que pocos son los ejemplares que se salvan. Él es uno de los impulsores del Catálogo Municipal de Árboles Singulares de Jaén, en el que figura desde su creación este ejemplar de palmera canaria ( 'Phoenix canarienses'). «Es la mejor palmera de Jaén, por su porte y su historia; no recuerdo otra de este tamaño en la ciudad», explica.

El pleno municipal aprobó en marzo de 2010 la creación de dicho catálogo, dado que «la ciudad de Jaén posee un rico patrimonio natural con su arbolado» y que hay algunos ejemplares con «un gran valor, tanto ornamental como ecológico»; árboles plantados «hace muchos años que actualmente son auténticas joyas botánicas y que dotan a la ciudad de singularidad en los paseos por sus calles, plazas y parques».

Es el caso de la palmera de Rey Alhamar y de otros dos doce árboles singulares inscritos desde primera hora en el catálogo: palmeras canarias (la otra está en la Glorieta Lola Torres), washingtonias (Subdelegación del Gobierno y Parque de la Concordia) y una datilera (plaza de San Roque); cipreses (Glorieta de la Alcantarilla y Diputación Provincial), un pino carrasco (La Alcantarilla), un plátano de sombra (Arquitecto Berges, esquina con Ejército Español), un cedro de Atlas (Parque de Jabalcuz), un palmito de Jardín (Parque de Jabalcuz), un madroño (Jabalcuz) y una yuca de pie de elefante (Plaza de los Jardinillos). A estos trece primeros ejemplares se unieron después otros más.