El patrón de la dieta Mediterránea es un referente como modelo de alimentación saludable

Congreso O_live! celebrado la pasada semana en Jaén./
Congreso O_live! celebrado la pasada semana en Jaén.

Conclusiones del III Congreso sobre Aceite de Oliva Virgen, Olivar y Salud (I)

JOSÉ J. GAFORIOJAÉN

Una vez concluido el III Congreso Internacional sobre Aceite de Oliva Virgen, Olivar y Salud (O_live!) que se desarrolló del 18 al 20 de mayo, sería interesante hacer un balance global. Podríamos hablar de muchos aspectos positivos, pero, creo que lo que puede interesar más sean las conclusiones que han emanado de él, pues, constituyen el núcleo central del congreso. En total son 14 conclusiones, que son una parte de un artículo científico que se publicará próximamente en una revista científica internacional y, que, entre sus coautores, no solo están los científicos que han participado en el congreso, también están otros que se suman a dicho consenso científico. Aun a pesar de ser un resumen del artículo final, las conclusiones son extensas para ser incluidas completas en un artículo como el presente. Por ello, iré desgranando, a lo largo de los sucesivos artículos dominicales, las distintas conclusiones.

Creo que éstas son de gran interés, tanto para el propio sector oleícola, como para los consumidores y, ello por estar avaladas científicamente en base a las publicaciones internacionales que se han ido acumulando en los últimos años.

La primera de las conclusiones dice: «El patrón de dieta Mediterránea se ha convertido en un referente como modelo de alimentación saludable a la vez que un estándar dietético de alta calidad en medicina preventiva. El aceite de oliva, particularmente los aceites de oliva vírgenes, constituyen el elemento principal y la parte más característica de la dieta Mediterránea. Es importante destacar que, sin el uso de los aceites de oliva, aplicar la etiqueta de «dieta Mediterránea» a otro patrón dietético supondría una definición bastante inconsistente».

Segunda conclusión: «Uno de los grandes retos globales para la salud pública es la pandemia sin precedentes de obesidad. Hay suficientes estudios en los que se documenta que las dietas que usan como grasa culinaria los aceites de oliva vírgenes, ingeridos de forma moderada y habitual, disminuyen el índice de masa corporal. Dado que el consumo de aceites de oliva vírgenes no está generalizado en la mayor parte de países, es prioritaria la realización de ensayos clínicos aleatorizados de larga duración en los que se documente el mantenimiento de sus beneficios a largo plazo».

En el artículo del próximo domingo, seguiré desgranando las conclusiones restantes.