Paredes con huellas históricas

Durante siglos, el Castillo de Santa Catalina ha hospedado a nobles, reyes y vasallos, siendo testigo de la historia de la capital

Paredes con huellas históricas
LEONARDO LÓPEZ
LEONARDO LÓPEZJAÉN

Desde los tiempos de los almohades en los que la capital jienense era conocida como «Yayyan», el cerro de Santa Catalina ha sido objeto de deseo por todos los gobernantes por su situación estratégica para poder defender la ciudad. Es por ello que se levantó una fortaleza en el punto más alto para tener una visión periférica de la zona y que, desde que empezara a ser construida allá por el siglo VIII, ha pasado por muchas manos y, todas, han dejado su huella.

Los restos históricos más antiguos se encuentra en la parte baja del monte de Santa Catalina, donde aún hay levantadas partes de la antigua muralla. Los restos mejor conservados son los que correspondían a la Puerta de Martos, unas de las 10 principales puertas de la muralla. Sin embargo, a día de hoy se puede ver algunos pequeños accesos de los que disponía la muralla.

Ya en la parte alta, el Castillo de Santa Catalina narra por sí solo la historia de la ciudad. La primera huella es el propio nombre de la fortaleza que se lo puso Fernando III, rey de Castilla que le arrebató la ciudad a los musulmanes, en honor a la patrona que, según cuenta la leyenda, se le apareció al monarca cuando estaba a punto de rendirse en la batalla contra Alhamar. La huella de la patrona de la capital sigue presente en la pared de la entrada donde hay un mensaje grabado en el que se recuerda la aparición de la santa a Fernando III. Pero también sigue presente en el interior del edificio donde el monarca le hizo una capilla.

Otro de los iconos más característicos de este monte es la cruz blanca que se sitúa junto al castillo, también levantada por Fernando III. Después de derrotar a los musulmanes, uno de los soldados del rey de Castilla clavó su espada en el suelo como símbolo de victoria y al monarca, que al verla boca abajo, le recordó a la imagen de una cruz y mandó a construirla.

Además, la historia moderna también está presente con la construcción del parador. Edificado en 1965, sus estancias han acogido a miles de turistas y algunas personalidades como el general francés Charles de Gaulle, ex-presidente de la república francesa y el encargado de dirigir la resistencia contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, en 1996, el parador también fue objeto de la banda terrorista ETA en una serie de atentados que perpetraron en varios sitios de Andalucía. Por suerte, no hubo que lamentar víctimas en el único atentado terrorista producido en la provincia jienense. Actualmente, el parador tiene previsto cerrar el próximo mes de octubre para llevar a cabo algunas reformas, que se estima que durarán alrededor de un año.

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