De la orden de desahucio a quedarse su casa y pagarle el banco 20.000 euros

Mujer sostiene un cartel de «Stop desahucios» por entre una ventana enrejada./AFP
Mujer sostiene un cartel de «Stop desahucios» por entre una ventana enrejada. / AFP

La familia jienense dejó de pagar varias cuotas para poder hacer frente al tratamiento de su hijo pequeño enfermo

MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJAÉN

De verse en la calle con su mujer y sus dos hijos pequeños por un desahucio a no solo mantener su casa en propiedad sino recibir además 20.000 euros de la entidad bancaria. Es lo que la ha sucedido a un vecino jienense de 34 años, autónomo, que al fin ve la luz al final del túnel. Su calvario comenzó cuando su hijo enfermó gravemente y los tratamientos al uso que estaba recibiendo en los hospitales andaluces no daban los resultados esperados. Conocieron entonces un tratamiento alternativo y más avanzado fuera de la comunidad autónoma que, eso sí, no cubría ya la Seguridad Social andaluza.

La pareja no lo dudó y comenzaron el tratamiento. Pero conforme pasaban los meses las angustias económicas iban incrementándose, hasta que pagar la letra de la hipoteca se convirtió en algo imposible sin tener que volverse de la ciudad madrileña. Trabajador de cualificación media, sus ahorros no daban para más.

Así que como cliente se dirigió a su entidad bancaria para buscar alguna solución ponderando la salud de su hijo: un aplazamiento en el pago, un periodo de carencia al menos mientras durase el tratamiento o una compensación en base a las cláusulas suelo, que iba a reclamar de su hipoteca y por la que, entendía, debían devolverle una cantidad importante. La respuesta que recibió verbalmente desde la entidad bancaria, según asegura, fue demoledora: «Lo siento, pero no somos una ONG».

La deuda contraída además en este tiempo era minúscula en comparación con el montante global. Unos cuatro mil euros sobre una hipoteca de más de cien mil y que llevaban años pagando «religiosamente». Lo siguiente en llegar era la orden desahucio.

La solución

Desesperados, con un pie en la calle, acudieron a un despacho de abogados donde analizaron en profundidad su situación detrás de posibles soluciones ante la gravedad del caso. Tras una primera toma de contacto en la que la entidad cerró la puerta a ninguna vía para salvar su casa, sin acuerdo entre las partes, el pasado mes de abril terminó firmando un reconocimiento de deuda debido a la cláusula suelo de la hipoteca de cerca de 20.000 euros con el cliente, muy por encima de lo que la familia se había retrasado en el pago de las cuotas, por lo que no se le desahuciaría. Y el montante podría incluso aumentar porque la parte afectada solicita además el pago de los honorarios de los abogados entre otros conceptos e irán a juicio. En enero está fijada la audiencia previa. Mientras, la familia respira tranquila. El estado de salud del pequeño ha mejorado considerablemente y desde hace unos meses han sumado un nuevo miembro al núcleo familiar. Tras una racha dura siguen pudiendo disfrutar de su hogar.

Su caso no es ni mucho menos único. La mejora macroeconómica en la actividad empresarial y en los datos generales del empleo no ha zanjado de raíz uno de los mayores dramas que ha dejado tras de sí la crisis económica: el fenómeno de los desahucios. Solo en el primer semestre de este año 318 familias han sido expulsadas de los domicilios en los que residían en la provincia de Jaén, una media de una docena a la semana, adquiriendo cada vez mayor relevancia el vinculado con el impago de las rentas del alquiler. Según el informe «Efecto de la Crisis en los órganos judiciales» del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), 97 familias han tenido que abandonar su casa por esta razón en la primera mitad del año. Desde 2013 y hasta el pasado curso se dieron 1.055 desahucios por no estar al corriente del pago de las cuotas de alquiler. Solo en la provincia de Jaén.

Cada vez más desahucios

A diferencia de otras lo que llama más la atención de la jienense es que las cifras son ostensiblemente superiores a las del mismo periodo del año pasado, cuando fueron 281 los desahucios, un aumento globalizado del 13% en los lanzamientos judiciales ejecutados por los tribunales de justicia en la provincia. En el conjunto del país hubo 33.914 en el primer semestre de 2017, cerca de un millar más que en el mismo periodo de este año.

En Jaén se ha roto además con la tendencia, después de que cayeran en los dos últimos ejercicios. La cifra de 318 lanzamientos es la mayor de los últimos años, superior a los de los ejercicios más duros recientes. En el primer semestre de 2013, en plena crisis y con mayores cifras de paro, el total de lanzamientos practicados fue de 243; en 2014 se ejecutaron 261; en 2015 fueron 279; y en 2016, 277.

«Hay muchísima gente que se encuentra en situación límite. Hay quien piensa que la crisis ha pasado, pero no es así, y esta realidad demuestra que hay muchas personas que no han podido salir de la crisis», ha expuesto el portavoz de la plataforma antidesahucios en Jaén, Miguel Ángel Martínez. Uno de los últimos casos más mediáticos ha sido el de Tamara y Luis, con cuatro hijos, expulsados de su vivienda en la capital y realojados en Bailén gracias a una alternativa habitacional de la Junta.