Más olivos y más dando ya réditos

El olivar jienense ha aguantado sequías y momentos difíciles, como el que atraviesa actualmente./IDEAL
El olivar jienense ha aguantado sequías y momentos difíciles, como el que atraviesa actualmente. / IDEAL

Úbeda, Jaén y Martos lideran la superficie de olivar en la provincia, más de la mitad de cada municipio. Los 'nuevos' árboles buscan recoger el fruto con menos mano de obra

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

En la capital hay pocos olivos. La afirmación, que en alguna que otra ocasión se ha escuchado en conversaciones de toda índole, incluso con agricultores o asociaciones agrarias de por medio, es claramente errónea. Su base puede asentarse en el reducido número de cooperativas (aunque solo la de San Juan mueve mucho), pero denota un desconocimiento importante de la ciudad y de su término municipal. Los datos de la delegación territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural en Jaén así lo corroboran: de hecho, solo hay un municipio en toda la provincia con más superficie dedicada al símbolo de Jaén por antonomasia.

¿Sabrían decir cuál es el rey de reyes del olivar jienense? A más de uno le sorprendería la respuesta, tratándose de un municipio más conocido por su Historia, su arquitectura, su turismo o sus enormes artistas, toda una ciudad Patrimonio de la Humanidad: Úbeda. Siendo la cuarta localidad en tamaño de la provincia por detrás de Andújar, Santiago Pontones y la capital, es el municipio y de forma destacada que más olivar tiene: 30.344 hectáreas de superficie plantada de olivos (30.344 en producción).

Le sigue la capital con 23.735 hectáreas, Martos con 21.819, Alcaudete 18.166, Baeza 16.315 y Alcalá la Real, 16.029. Cabe reseñar que no corresponden a grandes rasgos con los municipios más grandes en extensión de la provincia (por este orden, Andújar, Santiago Pontones , Jaén, Úbeda, Baños de la Encina, Santisteban del Puerto, Quesada, Cazorla, Vilches y Martos).

Más de 110.000 familias viven del olivar como forma principal o secundaria de ingresos

El top ten con más olivar lo completan Porcuna con 15.672m Torredelcampo con 14.987, Villacarrillo con 14.939 y Torredonjimeno con 14.384. Por detrás quedan Arjona con 14.165, Villanueva del Arzobispo con 11.287, Huelma con 10.383, Quesada con 10.353 y Beas de Segura con 10.332.

En el lado opuesto se encuentra el municipio de Santa Elena con únicamente 200 hectáreas de olivar; Hinojares con 327, Aldeaquemada con 448, Jamilena con 471, Santiago Pontones con 895, Noalejo con 895, Albanchez de Mágina con 1.063, Escañuela con 1.228, Canena con 1.235, Bélmez de la Moraleda con 1.548, Espeluy con 1.570, Villardompardo con 1.575, Larva con 1.578, Orcera con 1.,587 y Hornos con 1.680. Tampoco corresponden exactamente con los más pequeños en extensión total (de menor a mayor, Jamilena, Escañuela, Canena, Villardompardo y Lupión).

Más regadío

Entre las apuestas por el olivar destaca la del regadío, 'in crescendo' desde hace una década de forma considerable. Actualmente lideran la apuesta por este nuevo sistema de olivar Huelma y Alcalá la Real, con 101 hectáreas y 112 respectivamente que aún no produce.

Según los indicadores de desarrollo del Plan Estratégico, cerca de la mitad de la superficie agraria de la provincia ya está dotada con sistemas de riego. En el conjunto de la comunidad autónoma andaluza, donde el agro tiene también un enorme peso específico en el PIB, este porcentaje se sitúa en un tercio.

La comarca con más extensión agrícola dotada con agua es la Loma de Úbeda (79,90%) seguida de Mágina (58,1%, de las que más crece en el último año, cerca de un 10% más), Sierra Morena y Linares (56,18%), Cazorla (47,7%), Campiña Norte (41,13%), El Condado (29,72%), Campiña Sur y Jaén capital (27,3%), Sierra de Segura (24,76%) y Sierra Sur (15,2%).

Resulta muy relevante la extrapolación de estos datos a las cifras finales de cosecha, ya que se observa perfectamente que existe una relación directa. Y es que el hecho de cada vez haya más hectáreas de regadío se relaciona con la rentabilidad. Las subvenciones unidas a unos precios razonables como los que se están registrando garantizan la viabilidad de las plantaciones y son un acicate para que los titulares de las plantaciones acometan inversiones para obtener unas producciones mayores. Para tener un kilogramo de aceite de oliva los requerimientos hídricos son infinitamente inferiores que los que se precisan para obtener, por ejemplo, un kilogramo de arroz.

Las expectativas a media plazo es que el regadío siga expandiéndose, una previsión que queda condicionada, a su vez, por tres circunstancias limitantes. En primer lugar, los costes energéticos, que se ha incrementando de forma notable desde que se suprimió la tarifa nocturna y ahora mismo los precios se asimilan bastante a los industriales. Se necesita mucha electricidad para bombear, especialmente cuando los caudales están a mucha profundidad.

Hacia menos mano de obra

El segundo factor clave es que las cotizaciones de producto se muevan en unos parámetros que aseguren unos niveles de renta para los aceituneros. Y el tercero, el agua disponible. La sequía y el bajo nivel de los pantanos apunta a posibles restricciones en la próxima campaña, salvo lluvias abundantes.

La provincia cuenta además con más olivos cada vez. Es un cultivo principal en extensión. Se siguen plantando y en un lustro comienzan a dar fruto y ser rentables. Incluso se están actualizando nuevas técnicas y plantaciones en hilera que favorecen su recogida con maquinaria de última generación, reduciendo la necesidad de mano de obra.

Jaén tiene en total una superficie de 1.348.500 hectáreas (ha), aproximadamente, contando todo: núcleos urbanos, pantanos, montes, parques naturales, etc. El 44%, 592.500 ha, corresponden a cultivos leñosos, entre los que domina con rotundidad el olivar con 586.000, el 99%.

A pesar de algunos movimientos por diversificar su economía y sus cultivos (con el pistacho, la cereza o el almendro ganando fuerza, entre otros), Jaén sigue siendo olivar. Está claro. Y más cada día. Camino de 67 millones de árboles en la provincia. De él viven como fuente principal o secundaria de ingresos más de 110.000 familias.

Y no sólo se está aumentando e intensificando la producción, también apurando al máximo el olivar, que todavía hoy se sigue plantando, siendo rentable con los precios actuales, la demanda y las subvenciones, con cosechas como la pasada e incluso con otras más bajas, como presumiblemente será la próxima.

«Del olivar tenemos que aprovechar como del cerdo, hasta los andares», asegura el delegado de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta, Juan Balbín. «Jaén tiene una joya con el olivar. Y no se está defendiendo adecuadamente. Ha superado la primera asignatura: sacar aceite de calidad. Cualquier almazara ya saca un virgen extra de muchísima calidad. Ahora nos falta la comercialización, el marketing, y en eso todavía creo que tenemos mucho camino que recorrer. El pasado año se batió el récord de producción de aceite de calidad, en estos últimos dos cursos se ha dado el salto auténtico a la calidad. Es cierto que las condiciones ambientales han ayudado», ha aseverado Balbín.

Clave en el PIB

Fuera del olivar y el resto de cultivos, el suelo jienense se lo lleva sobre todo la tierra con carácter forestal, es decir, pastos naturales, montes abiertos, de madera, eriales, etcétera, un 46%, lo que se traduce en 620.500 ha. 67.500 son superficies no productivas agrícolamente, en torno a un 5%.

En el heterogéneo paisaje actual, saber hacia donde camina la agricultura en las próximas décadas es complicado. Las asociaciones coinciden en que, cada vez más, se irán perdiendo pequeñas huertas y conformando grandes explotaciones agrarias en las que los propietarios puedan compartir gastos, conocimiento y beneficios. En cualquier caso, huelga decir que se trata de un sector clave para la provincia, aportando el 10% de su Producto Interior Bruto (PIB) y proporcionando mucho empleo. En la última campaña, más de cinco millones de jornales.

 

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