Olivares de la provincia pierden hasta la mitad de su aceituna por la tormenta y el granizo

Fruto en el suelo en una parcela de la aldea de Fuente Álamo, en Alcalá la Real./UPA JAÉN
Fruto en el suelo en una parcela de la aldea de Fuente Álamo, en Alcalá la Real. / UPA JAÉN

Alcalá la Real, Castillo de Locubín, la capital hasta Torredelcampo, Jódar, Bedmar y Villanueva del Arzobispo, entre las más afectadas

MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS JAÉN

Las tormentas de agua y granizo caídas durante el fin de semana se han dejado notar en el campo jienense. Aunque la superficie total afectada no es muy elevada sí que ha hecho mucho daño a algunos municipios, con parcelas donde se ha perdido ya hasta la mitad del fruto y la aceituna en el suelo se cuenta por kilos. El hielo ha dejado secuelas en terrenos de Alcalá la Real, Villanueva del Arzobispo, Bedmar, Jódar, Torredelcampo o la capital. En la sierra sur es donde ha habido más daños.

Los técnicos de las asociaciones agrarias de Jaén han comenzado a realizar análisis para comprobar su alcance, «aún pendiente de conocer el volumen». «La zona más perjudicada es la de Alcalá la Real y Castillo de Locubín, en la que algunas parcelas han registrado bastante aceituna caída», explican desde Coag-Jaén. «Entre Torredelcampo y Garcíez cayeron 50 litros de granizo del tamaño de pelotas de golf. Sin embargo, parece que los daños no han pasado a mayores», subrayan. «Hay zonas con 30 kilos de aceituna en el suelo. Han sido lugares muy concretos, eso sí. Es una nube que descarga y si te toca, te toca. En Jaén capital se han visto afectadas unas 300 hectáreas», indica su secretario general, Juan Luis Ávila.

Desde UPA Jaén se destacan «los daños en dos aldeas, en Fuente Álamo y la Rábita, tanto en caminos como en cosecha. Descargó la tormenta y en torno al 40 y el 50% de la aceituna se ha caído al suelo», apunta Cristóbal Cano, secretario general de la asociación. En Alcalá y Frailes también afectó aunque fue menos intensa, «28 o 30 litros cayeron, veinte menos». «Es una pena que a pocos meses de la campaña llegue una tormenta que tire por tierra el trabajo de todo un año. Y nadie está a salvo, pasa con cierta periodicidad y de forma aleatoria».

Luis Carlos Valero, de Asaja Jaén, que señala alguna parcela concreta de Orcera o La Puerta, recalca además del menoscabo en el fruto que «ha habido daños notables en infraestructuras donde se ha acumulado lluvia y granizo, como en los carriles».

Muy pocos asegurados

Frente a estas situación las asociaciones agrarias coinciden en la necesidad de contar con un seguro del olivar fuerte, como ocurre con otros cultivos, como el cereal. «Las indemnizaciones compensan, son interesantes», asegura Cano. Ascienden a 0,40 euros por kilo de aceituna y la contratación es de un céntimo por kilo. Quienes tengan contratado el seguro de pedrisco, de tipo P, deben comunicar el siniestro a su organización en el plazo de una semana.

El problema es que menos del 5% de la superficie de olivar jienense está asegurada contra estos sucesos, según explica Ávila, que pide «un cambio en el seguro, que no cubre las necesidades del sector». «Hay que hacerlo por explotación y no por parcela y eso dispara el coste», lamenta.

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