Día mundial del párkinson: la enfermedad que va mucho más allá de los temblores

Lectura de un manifiesto durante la Marcha Muévete por el Parkinson, celebrada el domingo. /EL CREATA
Lectura de un manifiesto durante la Marcha Muévete por el Parkinson, celebrada el domingo. / EL CREATA

Se estima que en la provincia la sufren entre 15.000 y 18.000 personas, no solo afecta a personas mayores y sus síntomas pueden confundirse

Laura Velasco
LAURA VELASCO

Se estima que en la provincia de Jaén sufren párkinson entre 15.000 y 18.000 personas. Una cifra alarmante que hoy se recuerda más que nunca, con la celebración del Día mundial del Párkinson. Una enfermedad que va más allá de los temblores y que no solo afecta a personas mayores, como reivindicó ayer Luisa Bedmar, presidenta de la Asociación Muévete por el Párkinson Jaén y provincia. «Uno de mis compañeros que lo sufre está siendo operado hoy y tiene 50 años. Otro lo sufre desde los 18, y una compañera desde los 20, por ejemplo. Muy jóvenes», destacó.

Con el objetivo de concienciar sobre la enfermedad, hoy instalarán mesas informativas en la calle San Clemente y en el Centro de Diagnóstico de Jaén. Y es que visibilizarla se ha convertido en una necesidad para ellos. «Reclamamos que la sociedad la conozca y sepa lo que envuelve la enfermedad. Hay párkinson juvenil y de inicio temprano, que es el que se inicia antes de los 50, un 20% de los casos que se diagnostican al año, y la gente lo desconoce», indicó.

En este punto, entre sus reclamaciones incluyen que los tratamientos a enfermos se amplíen. Actualmente reciben tratamiento farmacológico, pero necesitan mucho más. «Pedimos que la Seguridad Social cubra tratamientos de logopedia, fisioterapia y psicología, que ahora mismo no costean, para recibir una atención completa y tener una calidad de vida óptima. Además, las revisiones son cada seis meses y queremos que sean más seguidas, porque es una enfermedad evolutiva y los tratamientos que mandan pueden sentar bien o mal», añadió.

En palabras de Luisa Bedmar, el párkinson es una enfermedad «difícil de diagnosticar», y sus síntomas no están siempre del todo claros. «Se puede empezar con una depresión, algo que nunca se asocia a un tema neurodegenerativo. Hay síntomas visibles, pero que coinciden con muchas enfermedades del movimiento. Por eso pedimos que cuando se esté ante un posible enfermo se instale un protocolo para detectar la enfermedad, porque cuando antes se detecte antes se pone el tratamiento, que aunque no la para, la ralentiza», apostilló, añadiendo que «la rigidez muscular, la pérdida de equilibro o la lentitud de movimientos» son otros de los síntomas asociados al párkinson, aunque «cada enfermo es diferente».

La asociación lucha para lograr las mejores condiciones para los enfermos de la provincia. Reclaman a las administraciones ayudas y un local para poder reunirse, ya que las reuniones del colectivo se han llevado a cabo en el local cedido por la Asociación Jacobea al no contar con una sede. «Que no se nos olvide que es la segunda enfermedad neurodegenerativa en España por detrás del Alzhéimer, y que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) si ahora hay siete millones de enfermos en el mundo, en 2040 serán el doble», concluyó.

Incremento

«Tanto la incidencia como la prevalencia del párkinson se ha incrementado de manera considerable en las últimas décadas y lo seguirá haciendo en los próximas décadas. Tal es así que estimamos que dentro de 30 años estas cifras podrían triplicar las actuales», señaló ayer el doctor Pablo Mir Rivera, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología. «Este incremento es debido, fundamentalmente, al aumento de la esperanza de vida, los avances diagnósticos y terapéuticos, y un mejor conocimiento la enfermedad tanto social como científico. Pero sin embargo, sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada», añadió.

Cada año, en España se diagnostican unos 10.000 nuevos casos de la enfermedad de párkinson. No obstante, la SEN estima que al menos un 28% de los afectados están sin diagnosticar y hasta un 25% de los pacientes diagnosticados tienen en realidad otra enfermedad. Además, actualmente, los pacientes con párkinson tardan una media de entre 1 y 3 años en obtener un diagnóstico.