Día mundial del galgo: un animal que sigue sufriendo en Jaén

Galgo abandonado en Baeza el mes pasado. /Asociación Tara
Galgo abandonado en Baeza el mes pasado. / Asociación Tara

El año pasado se sucedieron las noticias sobre el abandono o maltrato de estos animales

Laura Velasco
LAURA VELASCO

Hoy, 1 de febrero, se celebra el Día mundial del galgo. Una efeméride que pretende visibilizar la difícil situación de estos animales, que en muchas ocasiones encuentran el final de sus vidas ligado al final de la temporada de caza. Cada año, miles de ellos son asesinados en toda España, también en Jaén.

El abandono animal es un problema a la orden del día, pero hay este sector sufre especialmente en ciertas épocas. En plena temporada de caza, y según denuncia la Asociación Huella de Jaén, «el descarte» de estos se intensifica. «Muchos los abandonan, su situación es peor que la del resto de animales. Es un problema social de concienciación», lamenta Pedro Espino, presidente del colectivo.

El año pasado, por desgracia, se sucedieron las noticias de galgos abandonados. El pasado mes de julio fueron encontrados seis cachorros de galgo en el interior de un contenedor de basura orgánica en Úbeda. Todos fallecieron. Unos meses antes, agentes de la Policía Local hallaron a un galgo «famélico por desnutrición y deshidratación», acurrucado en el suelo sin apenas fuerzas para sostenerse de pie o poder caminar, en un caso de presunto maltrato animal en la Avenida de Andalucía de Jaén. Una actuación que cada vez es más habitual por parte de los agentes, según desveló el Ayuntamiento de Jaén, que advirtió del «notable» ascenso de las infracciones por incumplimiento a la ordenanza de tenencia de animales domésticos del año 2017 con respecto a 2016.

El pasado mes de octubre, Tintín, un galgo español de cinco meses, fue abandonado a su suerte. Xena fue encontrada con la pata rota y desnutrición. Ambos fueron hallados en Jabalquinto. Uno de los últimos casos tuvo lugar hace apenas unas semanas, cuando la Asociación Tara encontró en enero a uno de estos animales al lado de unos contenedores, con heridas y hematomas por el cuerpo, y pesando ocho kilos, «cuando debería pesar 20», que finalmente falleció.