Márquez: «Ahora los alcaldes los ponen en Madrid, eso es algo que no debe repetirse»

El hasta hoy alcalde de Jaén, Javier Márquez (PP) (i), felicita al socialista Julio Millán Muñoz. / EFE

El líder del PP defiende la dignidad y el trabajo de su equipo frente a las críticas de Cs y asegura que se quedará en la oposición

JUAN ESTEBAN POVEDA

Javier Márquez tuvo que asumir el trance de pronunciar un discurso de despedida de la Alcaldía cuando hasta pocas horas antes tuvo opciones de revalidar el cargo. El dirigente popular dio la enhorabuena a Millán y le deseó suerte «en una experiencia que hemos vivido siete personas, tú eres la octava, que somos los sabemos lo que se sufre. Le recomendó que estuviera muy unido con familia y amigos, a tu esposa e hijos, va a haber momentos duros en los que necesitarás estar rodeado de los que te dan la fuerza. Tu suerte será la suerte de Jaén». Dijo incluso estar Ilusionado con esta nueva etapa».

Tuvo palabras muy duras contra un hecho del que no se libra ni su propio partido, que estuvo dispuesto a sacrificarlo a él para salvar la alcaldía. «Los alcaldes se eligen ahora en Madrid, hay un mercadeo. Con qué autoridad moral vas a reclamar luego a esas mismas personas que te han puesto. Es algo que no debiera repetirse. En Jaén existe la pequeña maldición de los alcaldes, todos han trabajado honestamente y todos han salido mal. He tenido la desagradable experiencia de hacerme cargo de un Ayuntamiento con una situación desastrosa que se ha ido salvando».

También criticó duramente a María Cantos «por un discurso de bachiller (en el que criticaba a los gestores anteriores) cuando a este equipo que ha trabajado honestamente se le ha vituperado a nivel nacional diciéndole que eran una puta mierda (en referencia al audio de Cs). A mí me han llegado a decir que me tenía que ir, como si fuera un corrupto o yo fuera un problema (durante las negociaciones de la tarde anterior). Y el que insulta queda impune. La dignidad no se gana con un cargo, no entramos en un mercadeo. No vendemos la ciudad al mejor postor», insistió. E insistió en este mensaje: «Los concejales, todos, lo que entran y los que se han ido, van a dar lo mejor de sí. La decadencia del político es cuando vende su dignidad al mejor postor. Sin uno se vende no tiene dignidad y no se gana el respeto del ciudadano».

Ofreció lealtad y oposición constructiva, agradeció su trabajo a su equipo y se comprometió a quedarse cuatro años en la oposición trabajando por Jaén pese a los rumores de que se dedicará por completo a su puesto de senador en Madrid.