Un jurado popular juzga desde este lunes la muerte de Alberto Magalhaes

Puerta de la casa donde se produjo el homicidio de Alberto Magalhaes/M. A. C.
Puerta de la casa donde se produjo el homicidio de Alberto Magalhaes / M. A. C.

Un vecino de la capital se enfrenta a 23 años de prisión que es lo que le solicita el Ministerio Fiscal por el asesinato de Magalhaes por considerarlo el amante de su mujer

EUROPA PRESSJAÉN

Un jurado popular será el encargado de juzgar desde este lunes en la Audiencia de Jaén la muerte de Alberto Magalhaes, de 31 años, ocurrida en mayo de 2017 cuando recibió un disparo en la cabeza a bocajarro cuando se disponía a entrar en su casa, en la capital jiennense.

Por estos hechos, un vecino de Jaén, M.A.O.M., se enfrenta a 23 años de prisión que es lo que le solicita el Ministerio Fiscal por el asesinato de Magalhaes por considerarlo el amante de su mujer. No se sentará solo en el banquillo, pues le acompañará su cuñado, R.B.M., al que el Ministerio Fiscal le reclama la misma pena de prisión por considerarlo cooperador necesario.

Los hechos, según relata el Ministerio Público en su escrito de calificación provisional, al que ha accedido Europa Press, se remontan a la noche del 24 de mayo de 2017 cuando M.A.O.M. llamó a su cuñado, R.B.M., para preguntarle por su mujer e hijos ya que estos no se encontraban en casa.

«Movido por los rumores de que su mujer le era infiel» con un antiguo novio, acudió a la casa de su cuñado donde éste le confirmó que su mujer se encontraba con su amante por lo que «ambos acusados salieron en su busca».

Sobre las 4,00 horas, M.A.O.M. localizó a su mujer a la que le dijo que «va a ser el último polvo que has echado con Alberto porque esta misma noche lo mato». Dicho y hecho, el acusado cogió una escopeta recortada de origen ilícito y se fue a buscar al amante de su mujer, siempre en compañía de su cuñado.

Finalmente, sobre las 5,45 horas se apostaron junto a la casa de Alberto Magalhaes, situada en la calle Tiro Nacional. Una media hora es lo que estuvieron esperando hasta que al final vieron como su objetivo llegaba a la casa. «En cuestión de segundos y sin cruzar palabra, de forma sorpresiva y por la espalda, el acusado M.A.O.M. abordó con la escopeta recortada a Alberto disparándole a una distancia de un metro y medio aproximadamente en la cabeza para asegurar su objetivo».

Los dos acusados se dieron a la fuga mientras su víctima yacía en el suelo. Fue su mujer la que salió a la puerta tras escuchar el disparo y se lo encontró tendido en el suelo. Aunque todavía respiraba, nada se pudo hacer por su vida ya que sufrió «un fallo multiorgánico que le ocasionó la muerte de inmediato».

Seguidamente, el acusado se dirigió a buscar a su mujer a la que le dijo «ya me he quedado a gusto, ya no os vais a reír más de mí, ya no follas más con él, le he pegado un tiro en la cabeza y le ha salido por el ojo».

Por el delito de asesinato, el Ministerio Fiscal reclama 20 años de prisión, a los que suma otros tres años más por el delito de tenencia ilícita de armas. Además, en concepto de responsabilidad civil les reclama 90.000 euros para cada uno de los hijos de la víctima y otros 60.000 euros para la viuda.

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