«Los jienenses volvemos siempre»

«Los jienenses volvemos siempre»
Lola Godoy y Miguel Ángel Contreras

Largas colas pese al mal tiempo y lluvia de claveles para El Abuelo, con un ojo en el cielo a horas de su salida en procesión

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

«Los jienenses volvemos siempre», interviene Clara López a pocos metros de Nuestro Padre Jesús Nazareno 'El Abuelo'. Se lo dice Esther García, jienense residente en Madrid pero que cada Jueves Santo está como un reloj en el Camarín de Jesús para entregarle su ramo de claveles. Haga bueno, truene, diluvie o llueva, como esta mañana. Lo hace acompañada de su padre, Victorino García. «Es la tradición, en Madrid se vive de forma distinta. Cuando uno vive fuera valora más estas cosas», asegura. Como ella miles de jienenses han pasado en la mañana de hoy Jueves Santo por el Santuario Camarín para realizar una ofrenda floral a El Abuelo y a María Santísima de los Dolores.

Desde las 10:00 horas, la Antigua, Insigne y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores ha realizado la ofrenda poética a las Sagradas imágenes titulares, a cargo del poeta y cronista de la hermandad, Javier Cano, y del escritor jienense, Manuel Carlos Sáenz. Asimismo, el acto ha contado con las voces de las saeteras María del Carmen Gersol y Victoria Romero. Tras el recital poético, a las 11:00 horas, ha dado comienzo la ofrenda floral, hasta pasadas la una.

Mayores emocionados, hilos de gente apresurándose porque no daba tiempo y niños, muchos niños. Como Marta Martínez, que pese a sus pocos años lleva ya varios acudiendo a la cita. «No ha dudado ni por madrugar ni porque esté medio lloviendo. Le encanta la Semana Santa, el Abuelo y la madrugá. Aguanta toda la noche», señala su madre, Maribel Arias, mientras ella asevera con la cabeza.

Pese a la intermitente lluvia, las colas han sido largas durante toda la mañana. Incluso a su cierre ha habido fieles que no han podido acceder al Santuario, cerrada ya la verja para recoger y acicalar a las imágenes.

«¿Cuándo podremos verlo?», preguntaba uno de ellos, que recibía la respuesta de uno de los hermanos: «Esta noche cuando salga». «¿Y si no sale podremos entrar a verlo?», insistía el primero, con la respuesta vehemente del segundo: «Recemos para que salga».