Los jienenses se 'rinden' a su patrona

Un joven chirri coloca un ramo de flores en una abarrotada plaza de San Ildefonso./M. Á. C.
Un joven chirri coloca un ramo de flores en una abarrotada plaza de San Ildefonso. / M. Á. C.

Chirris, pastiras, vítores y mucho más en el día grande de la feria 'chica' de la ciudad de Jaén

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

Día largo, festivo y de fiesta el de ayer en la ciudad de Jaén, en honor a la Virgen de la Capilla (junto a Santa Catalina de Alejandría, co-patrona y alcaldesa de la ciudad). Día de lucir los trajes tradicionales de Jaén, de chirris y pastiras, y mucho más, en el que el tiempo acompañó con calor como para que apeteciera algo fresquito pero no tanto como para agobiar, como otros años. A pesar del termómetro, se vio a un buen número de personas ataviadas tal cual, de todas las edades, desde mayores a niños o bebés. El amor a la Virgen de la Capilla viene de cuna.

Los actos comenzaron primero con la misa votiva de los cabildos, en San Ildefonso, y posteriormente con la tradicional ofrenda floral, tras la procesión hasta él desde la plaza de la Libertad, con caballos, coronas de flores y trajes coloridos.

El «altar» situado junto al azulejo de la Virgen de la Capilla se fue llenando poco a poco de ramos de flores entregados por niños y niñas, jóvenes, hombres y mujeres, de flamenca, de chirri, de pastira, de todas las formas. Claveles blancos y rosas rojas. Colores y aromas de una primavera que va llegando a su fin. No faltaron ni los cantes ni los bailes, incluso ante el altar.

La Virgen de la Capilla reinó en San Ildefonso, con el barrio hasta arriba y 'caras famosas' en la procesión

El alcalde en funciones de la ciudad, Javier Márquez, junto con la concejal de Asuntos Sociales e Igualdad, Reyes Chamorro, dieron el pistoletazo al acto sobre la una de la tarde. Poco después pasaría por la ofrenda vestida de pastira, María Cantos, la líder de Ciudadanos con la llave para la alcaldía de Jaén. Por la tarde, formó parte de la procesión, ataviada de igual manera y por delante de Márquez y los suyos. Fue una de las 'caras famosas' de la procesión. También iba en ella Salud Anguita, concejal por Vox, entre otros.

Durante toda la jornada, el centro volvió a llenarse de bullicio para celebrar estas fiestas que rememoran el descenso de la Virgen durante la noche del 10 al 11 de junio de 1430 para arengar a los jienenses en el asedio mahometano. La también conocida como la «feria chica» vivió su jornada clave a lo grande.

Y es que en el barrio de San Ildefonso reina la virgen de la Capilla. En las calles más cercanas a la plaza coros rocieros y música animaron el lugar. También hubo ambientazo en las terrazas. Todos los bares de la zona sacaron sus mesas a la calle, decorado el entorno con banderines, toldos y hasta paraguas de colores bocabajo. Buenas viandas, cervezas frías y muchas ganas de diversión y de reír en el último día de la feria.

Larga procesión

Ya por la tarde fue el turno de la procesión, con salida desde la Basílica Menor de San Ildefonso. Cruzó entre aplausos las puertas de San Ildefonso y «el pueblo de Jaén» pudo verla flamante. Miles de jienenses se rindieron a su patrona en las calles de Jaén, precedida de largas hileras de mantillas blancas y acompañantes varios.

Entre caras de devoción, vítores y vivas, la Virgen de la Capilla hizo su recorrido procesional y dio por concluidos los actos en honor a la patrona de este año. Un adiós a la feria chica a lo grande.