Jesús resucita entre alegría y nubarrones

El Cristo resucitado en la capital, que finalmente no salió a la calle por las previsiones de lluvia, que no se cumplieron./CÉSAR CARCELÉN
El Cristo resucitado en la capital, que finalmente no salió a la calle por las previsiones de lluvia, que no se cumplieron. / CÉSAR CARCELÉN

Alegría en el broche a la Semana Santa jienense y parte de pena en las que no pudieron salir 1 Cuatro cofradías se quedan sin estación de penitencia en total en la capital en esta Semana de Pasión y dos acortan su recorrido de diecinueve

Broche de oro a la Semana Santa jienense, que bajó ayer el telón en la provincia con Cristo resucitado, el momento cúspide para todo cristiano, con regocijo en general y algo de pena en aquellos que por la lluvia no pudieron salir en procesión a la calle. Así sucedió en la capital donde se vivió una mañana alegre pero con algo de tristeza para la Cofradía del Señor Resucitado y María Santísima de La Victoria de Jaén. La amenaza de lluvia llevó a la junta directiva a suspender la estación de penitencia que debía comenzar a las 10:15 horas, por lo que Cristo no salió a las calles de Jaén.

«Tras consultar varios partes meteorológicos no nos garantizan nada. Es más, a partir de las doce, se complica la cosa por lo que la junta directiva ha decidido suspender la estación de penitencia», anunciaba visiblemente compungido Francisco J. Jiménez, hermano mayor de la cofradía, entre aplausos de los presentes en su sede, en la Basílica Menor de San Ildefonso.

Se leyeron dos oraciones, una para la virgen y otra para el Cristo, la banda de la Estrella tocó la marcha Resucitó, momento de gran emoción y en la que los ojos vidriosos se han agudizado, y se rezaron diez 'Ave María'. Se celebró también una misa y el templo permaneció abierto para aquellos que quisieron ver las imágenes.

«Estamos tristes como cofrades pero contentos como cristianos, para eso estamos, para celebrar la resurrección de Cristo. Contamos con el patrimonio material y humano para tomar decisiones así. Ha sido una decisión muy difícil. A partir de mañana empezaremos a preparar la estación de penitencia de 2020», añadió el presidente de la cofradía, cuyos orígenes se remontan a 1987 y que desde ayer expone los pasos del Señor Resucitado y María Santísima de la Victoria en San Ildefonso, jornada en la que también realizó la tradicional Vigilia Pascual y el reparto del ochío pascual.

Finalmente no llovió, como ocurrió en la tarde del Jueves Santo cuando otras dos cofradías tomaron la difícil decisión de no salir. El tiempo es primavera es inestable y los pronósticos invitan a la cautela.

Linares

Puntuales a su cita con el pueblo linarense, la Hermandad del Resucitado salió por el dintel de la Parroquia de Santa Bárbara en torno a las 10:00 horas, cerrando una Semana Santa un tanto difícil para todos los cofrades de la ciudad, debido a las inclemencias meteorológicas. Esta hermandad realizó su estación de penitencia con total normalidad, repartiendo amor por las calles de Linares. Tras pasar por carrera oficial, acortaron recorrido debido a las posibles lluvias que podrían aparecer en torno al mediodía, pero, aun así, no deslucieron el Domingo de Resurrección. Numerosos niños formaron este corte procesional que estrenó el dorado de la parte trasera del canasto del paso del Resucitado, así como las plumas de romano.

Tras la Cruz de Guía, los sones los puso la Agrupación Musical Juvenil Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares. El paso de misterio, obra de Víctor de los Ríos, fue escoltado por la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión, agrupación muy esperada por los linarenses, ya que, sus sones fueron llevados hasta la capital hispalense donde tocaron con Santa Genoveva.

El paso de palio de Nuestra Señora del Amor Hermoso estuvo escoltado por la Sociedad Filarmónica María Inmaculada de Linares. De esta manera, se cierra una nueva Semana Santa que para los cofrades no es el final, es el principio de la próxima que ya esperan con energías renovadas y con mucha ilusión.

Baeza

La Cofradía del Resucitado de Baeza, la Pontificia y Real Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado y san Cristóbal realizó su desfile procesional en Baeza a pesar de la climatología inestable, aunque acortando su itinerario habitual ante la amenaza de lluvia, la cofradía del gremio de los transportistas anunció la alegría de la Resurrección y el inicio de la Pascua

Fundada en 1910 es una de las Cofradías de Resurrección más antiguas de España. El Domingo de Resurrección es un día grande en la ciudad patrimonial, el cortejo integrado por hermanos que visten habito blanco y rojo, desfilan acompañados por representación de todas las cofradías y hermandades de la ciudad, y por la corporación municipal, al ser procesión oficial de Baeza, mientras suenan marchas de Gloria. La actual imagen titular de la cofradía es obra de Amadeo Ruiz Olmos, está datada en 1947 y representa a un Cristo triunfante con el banderín de la victoria sobre la muerte en la mano levitando sobre el sepulcro acompañado por cuatro tallas de soldados romanos espantados y despavoridos al ver como ante sus ojos Jesús se eleva a los cielos. El punto y final a la Semana Santa baezana junto al Resucitado lo pone la Cofradía de la Virgen de la Cabeza y el Niño Jesús.

Alcalá la Real

La imagen del Cristo Salvador Resucitado emergió en la Avenida de Iberoamérica de Alcalá la Real como la síntesis de la Semana Santa alcalaína y su figura se fue abriendo paso por las calles. En un día gris, con nubes negras en el horizonte, los creyentes y vecinos tuvieron que llevar abrigos, chubasqueros y paraguas para hacer frente a las bajas temperaturas y a la amenaza de lluvia.

La ceremonia del domingo de Resurrección se realizó, como es habitual, en la iglesia del Salvador, con la celebración de la Eucaristía a partir de las 10:00 horas, con decenas de personas que llenaron el templo y con el apoyo de la Unión Local de Cofradías. La Avenida de Iberoamérica se fue llenando de público que esperaba el comienzo de la procesión. Pasadas las 11:00 horas comenzaron a salir los diversos representantes de las cofradías y las personas que portaban las banderas y estandartes; dos bandas musicales estaban preparadas para interpretar las correspondientes piezas de procesión del día de la Resurrección de Cristo. La imagen del Cristo Resucitado, con su mano tendida, fue saliendo del templo, sonó el himno de España y los fieles y vecinos aplaudieron esta salida triunfal, como un triunfo de la vida sobre la muerte.

El recorrido fue largo, desde la iglesia del Salvador hasta calle Bolivia y de nuevo por la Avenida de Iberoamérica. A lo largo del trayecto, la gente se colocó en las aceras para ver el paso procesional que estaba cubierto de pequeñas flores blancas y con una sencillez admirable.

Bailén

Con la procesión del Señor Resucitado, la Semana Santa de Bailén puso fin a sus desfiles procesionales, muchos de los cuales se han visto afectados negativamente por la incertidumbre meteorológica de los últimos días. La procesión de ayer domingo también salía a la calle entre intervalos de sol y nubes, aunque la lluvia no hizo acto de presencia. La cofradía y el paso hacían su salida desde el templo de la Encarnación a las 11:30 horas siendo especialmente emotivo el encuentro de la imagen del Resucitado con la de la Virgen de los Dolores en la Plaza de la Constitución cerca de la tribuna oficial, recordando el saludo que no se pudo efectuar el 6 de abril por causa de la lluvia.

Baños de la Encina

La tradición del Abrazo se cumple un año más en el conocido como carril del Santo Cristo. En torno al mediodía, las imágenes de Jesús Resucitado y la Virgen de los Dolores salen de diferentes templos de la villa para encontrarse en el lugar mencionado. Al tiempo en que las imágenes se miran una a la otra en cada extremo de la calle, se inicia una vertiginosa carrera de los portadores de los tronos para frenar en seco cuando las imágenes están una frente a la otra. Los vítores y aplausos rompen el silencio sobrecogedor como cada año. La Semana Santa bañusca deja atrás una serie de ambientes y sonidos impactantes como son los del vía crucis alrededor del castillo milenario de Burgalimar, al acto del desclavamiento de Cristo de la cruz en la tarde del Viernes Santo, Los pregones y las típicas saetas de la localidad.

Andújar

Andújar andaba en la mañana de ayer estupefacta porque no encontraba a Jesús en el Sepulcro. Pero muy pronto, a primeras horas, la conmoción se tornó en alegría cuando vislumbró al Salvador transitando triunfante por el templo de San Eufrasio. El Cristo Resucitado enseñó ese paso jubiloso en insondable de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz y de la desesperanza al gozo.

Salió pasadas las nueve y media de la mañana del templo de San Eufrasio para saludar a los niños y niñas del colegio San Rafael, a una desconsolada Virgen de las Angustias que hace dos días acogía en sus brazos a un Jesús moribundo y a los mayores del colegio San Rafael, bajo los sones de la banda de cornetas y tambores de Lopera y Marmolejo.

Las cofradías de Gloria de la ciudad completaron el cortejo, donde tuvo su protagonismo la Hermandad de San Eufrasio, que comparte sede canónica con la Cofradía del Cristo Resucitado, que cumple 12 años como tal. La procesión del Resucitado se viene desarrollando en Andújar desde 2006 y su obra es de Manuel López, por lo la ciudad ha visto como se corona la Pasión de Jesús, con la alegría final de la Resurrección. La procesión del Cristo Resucitado se produjo en una mañana jubilosa y ebria de esperanza para Andújar, porque coincidió con la segunda jornada de publicación de banderas de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza. El gozo del Resucitado y sus campanillas se mezclaron con el crujir de los cohetes que anunciaron la celebración inminente de la Romería.

Úbeda

Bajo un cielo nublado, pero sin presencia de lluvia, la Real Cofradía de Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Paz pudo desfilar por las calles de Úbeda en una jornada muy especial para la hermandad pues, por primera vez, su titular mariana cambió las ruedas por costaleros, quienes la portaron orgullosos ante la atenta mirada de miles de personas que no quisieron perderse este momento histórico para la cofradía del Domingo de Resurrección. Eso sí, la junta directiva decidió acortar un poco el itinerario inicialmente previsto para no correr demasiados riesgos.

La procesión hizo su salida desde la iglesia de San Nicolás de Bari a las once de la mañana y estuvo varias horas en la calle, con los hermanos disfrutando y haciendo disfrutar a los ubetenses y visitantes que salieron de sus casas para vivir la última jornada de una Semana de Pasión de mucha incertidumbre en su segunda mitad por las condiciones meteorológicas. La imagen y el trono del Cristo son obra del imaginero Francisco Palma Burgos. En cuanto a la imagen de la Virgen, restaurada en el último año, es obra del imaginero y pintor ubetense Bartolomé Alvarado Carrasco, fallecido recientemente. La cofradía le recordó vistiendo a Nuestra Señora de la Paz con una saya de tisú blanca bordada con toca de sobremanto a juego, donada por la familia. Y además en la mano portó un rosario negro en señal de luto.

Para salir a costal, proyecto en el que se viene trabajando desde hace tres años con el esfuerzo de muchas personas, la Virgen estrenó trono (con proyecto de diseño de José Carlos Rubio Valverde), que pudo verse en su primera fase de elaboración, incluyendo elementos nuevos como los faldones, seis piezas de candelería, parihuela y trabajaderas, respiraderos, peana provisional, pollero y llamador. La intención es completarlo poco a poco. También lució un nuevo manto, blanco marfil en lugar de rojo, en su primera fase y sin bordar. Fue un sueño hecho realidad todo lo que rodeó a esta primera salida, en la que fueron protagonistas los alrededor de sesenta costaleros y costaleras que la hicieron posible. Personas surgidas de dentro de la hermandad.

Musicalmente, al final del cortejo, acompañó a Nuestra Señora de la Paz la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de Gracia. Se suprimió la tradicional banda infantil de tambores. Se desarrolló también la procesión del Santísimo Sacramento, acompañado por numerosos fieles.