La Fiscalía pide cárcel por 'mover' dos estatuas romanas en el mercado negro

Las esculturas recuperadas por la Policía de Jaén en la provincia de Córdoba en el año 2012./IDEAL
Las esculturas recuperadas por la Policía de Jaén en la provincia de Córdoba en el año 2012. / IDEAL

Una investigación de la UDEV de la Policía en Jaén desbarató la venta de las esculturas, valoradas en doce millones de euros

R. I.Jaén

El Juzgado de lo Penal número 1 de Córdoba ha fijado para los días 20 y 21 de septiembre el juicio a dos hermanos acusados de delitos de apropiación indebida de bienes del patrimonio histórico y contrabando en grado de tentativa tras, supuestamente, intentar vender en el mercado negro extranjero dos efebos del Alto Imperio Romano, en concreto del siglo I d.C., hallados en una finca del término municipal cordobés de Pedro Abad. El negocio se fue a pique por la intervención de los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Jaén en 2012. Las estatuas de bronce están valoradas en unos seis millones de euros cada una.

La Fiscalía, informa Europa Press, ha pedido para cada uno de los procesados la pena de dos años y dos meses de prisión, así como el pago de unos diez millones de euros con responsabilidad personal subsidiaria de un año de cárcel en el caso de impago, mismas penas que solicita la Junta de Andalucía como acusación.

Las esculturas son representaciones masculinas del siglo I d.C. que podrían formar parte del grupo escultórico de Castor y Pólux, y que presuntamente eran ocultadas por los dos acusados que pretendían vender las piezas en el mercado negro por la mitad de su valor.

La tasación se ha realizado en base a la venta de una pieza similar en 2007, llevada a cabo en una casa de subastas, en la que una sola pieza alcanzó los 28 millones de euros.

Los agentes de la Comisaría de Jaén tuvieron conocimiento en enero de 2012 de un importante expolio en un yacimiento arqueológico de Alcurrucén, zona ocupada en su día por villas y necrópolis y próxima a la citada finca. Con las pesquisas posteriores se identificó a los presuntos mediadores y cómplices que pretendían vender las piezas, así como a los receptores de las mismas y localizar el lugar donde se ocultaban las dos estatuas, según detalló en su momento el Cuerpo Nacional de Policía.

Con la información obtenida recuperaron las piezas y evitaron así su venta ilícita, además de detener en aquellas fechas a uno de los hermanos e investigar a otras dos personas, el otro hermano y un mediador. Según concretó en su día la Policía Nacional, las estatuas iban a ser vendidas a un comprador italiano a través de intermediarios que operaban desde Jaén y Sevilla, el primero con antecedentes por hechos similares.

Restauradas y vendidas

En concreto, la Policía señaló que las estatuas supuestamente iban a ser restauradas y vendidas a una colección particular, de hecho, «estaban intentando autentificar la piezas mediante la preparación de documentación en Italia a fin de que pudieran ser vendidas en casas de subastas».

Las piezas intervenidas son dos esculturas huecas de bronce que representan dos figuras masculinas totalmente desnudas, de 1,30 y 1,50 metros de altura, de unos 30 kilos de peso y en muy buen estado de conservación. Cuando fueron halladas, ambas estatuas presentaban amputaciones en brazos y piernas, una de ellas carecía de cabeza y parte del abdomen, y la otra no tenía órganos genitales. No obstante, gran parte de las piezas mutiladas fueron recuperadas.

Según el primer informe de arqueólogos de la Junta de Andalucía, las piezas proceden del Alto Imperio Romano. Fueron entregadas en depósito al Museo Arqueológico de Córdoba.

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