La excoordinadora provincial de Podemos, al partido de Errejón

Mercedes Barranco fue parlamentaria de Podemos por la provincia de Jaén. /IDEAL
Mercedes Barranco fue parlamentaria de Podemos por la provincia de Jaén. / IDEAL

Mercedes Barranco dimitió en enero de sus cargos en la formación morada por discrepancias con la dirección regional

José M. Liébana
JOSÉ M. LIÉBANAJaén

Mercedes Barranco Rodríguez, diputada en el Parlamento andaluz entre 2015 y 2018 y coordinadora provincial de Podemos hasta enero de este año, ocupará la segunda posición en la candidatura de Íñigo Errejón al Congreso de los Diputados por la provincia de Granada. Las bases de Más País ratificaron ayer domingo a Ana Terrón como cabeza de lista por dicha provincia. Terrón también había roto antes con Podemos, formación de la que fue cabeza de lista en 2015 y de Unidas Podemos en 2016.

Para la jienense, nacida en Ventas del Carrizal (Castillo de Locubín), Más País es «la herramienta necesaria» para que el país avance «con decisión hacia la descarbonización de la economía y hacía la transición energética y ecológica» y ha declarado estar «encantada» de poder contribuir al proyecto de Errejón.

Su marcha de Podemos a primeros de año coincidió con la de Carmen Lizárraga, diputada por Granada afín a Íñigo Errejón y que en 2016 encabezó la candidatura que disputó, sin éxito, la secretaría general a Teresa Rodríguez.

En su carta de dimisión, Barranco dijo hacerlo en desacuerdo con la dirección que había tomado Podemos Andalucía. «He perdido la ilusión y no me reconozco en los planteamientos políticos, las estrategias a seguir y la ausencia de los elementos distintivos de nuestros orígenes como la democracia radical», indicó.

Barranco recordó que comenzó su actividad «en las plazas y en las calles, con el 15M», y que ello le llevó «con emoción, alegría y esperanza a Podemos». Que formó parte del primer grupo parlamentario de la formación morada, en el que trabajó como portavoz en medio ambiente, que se sintió orgullosa de «poner las instituciones al servicio de la gente» y de «hitos» como la aprobación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, la Ley de Bioclimatización o la Ley de Caminos, así como de haber defendido unas condiciones laborales dignas de para los trabajadores del Infoca o de la protección de Doñana, además de participar en las movilizaciones de feministas y pensionistas.

Pero que sintió «vergüenza» al votar en contra de la Ley de Promoción de la Igualdad de Género, aunque confiaba en la «inteligencia colectiva». Confianza que se fue «quebrando». «Pasamos de aspirar a ocupar el centro del tablero político a situarnos en sus márgenes; pasamos de dirigirnos a la mayoría social a dirigirnos a los convencidos», añadió en su carta de despedida, en la que quiso dejar claro que los motivos por los que surgió Podemos «están más vigentes que nunca», pero que el consejo de dirección de Podemos Andalucía está formado por «una mayoría homogénea» y que la «disidencia» es «inútil».