Esperando a Godot

Esperando a Godot

Esperando al Gobierno, que nunca llega, como en la obra de Beckett, teatro político del absurdo y, mientras, las inversiones estatales para Jaén tendrán que esperar a 2020 ¡Arriba el telón!

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

Tragicomedia en dos actos. En escena, dos vagabundos que esperan en un camino, sentados junto a un árbol, a que llegue un tal Godot.

- Vladimir: ¡Qué! ¿Nos vamos?

- Estragón: Sí, vámonos.

Pero ninguno se mueve

Godot puede ser el Gobierno y en cuanto a quiénes son Vladimir y Estragón, lo dejo a criterio del lector. Y lo mismo con Pozzo, que dice ser el dueño del terreno, tan poético como cruel, además de tirano, y su criado Lucky. Teatro del absurdo, como la nueva repetición de unas elecciones que lo mismo son la antesala de otras, esperando a Godot.

La historia se repite; primero como tragedia y después como farsa, decía Marx. Groucho no, el otro. Lo peor es que empecemos a tomarlo a chufla, como antes nos reíamos de los italianos, con casi 70 gobiernos en 74 años. Ahora allí, el mismo partido forma gobierno con la derecha extrema que con el centro izquierda y evitan elecciones. Así que ya solo nos quedan sesenta y tantos.

A escena

Prueba de que el telón se levantó de nuevo es el incremento de actos, ruedas de prensa y comunicados de unos y otros. Como el estreno en Jaén del delegado del Gobierno en Andalucía, el martes, para lanzar el mensaje de que el Gobierno está en funciones pero está, el mismo día en que por la tarde se certificaba que Pedro Sánchez no tenía apoyos parlamentarios. Quizá por esa interinidad apenas le preguntamos. Lucrecio Fernández, no obstante, como se lo traía estudiado, habló de las obras estatales en marcha, de los presupuestos de 2018 porque este año no hay nuevos y el año que viene, ya veremos. Y dijo que otras, como las medidas para mejorar el ferrocarril, tendrán que esperar a que se constituya el nuevo Gobierno, pero que en cuanto esté, acompañará al alcalde al Ministerio. A ver dónde estamos todos para entonces.

La realidad es que las inversiones aprobadas en su día se agotan, que las nuevas no están ni en los papeles, que hay un frenazo incluso en las economías que corrían, que ahí fueran andan Johnson y Trump, EE UU y China, Arabia Saudí e Irán... Y nosotros, con estos pelos.

Tranvía con letra chica

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? ¿Por qué lo llaman comisión técnica si la mayoría son políticos? El tranvía vuelve a transitar por otra campaña electoral. La última reunión en Sevilla fue de «clima cordial y buena sintonía» de cara a la galería. La cura va bien pero el ojo lo pierde. En la letra pequeña del comunicado común, que no conjunto, de la reunión se dice que quieren «verificar y actualizar las cantidades pendientes de pago». Es lógico. Lo que no se entiende es por qué no se firma el nuevo convenio de financiación del coste que tendrá el tranvía, si alguna vez circula, y luego ajustan cuentas, cuando ambas partes están de acuerdo con su contenido y el gobierno municipal ha retirado la exigencia del anterior de que la Junta también pague el 75% de la factura de los trenes, que fue 'casus belli' que hizo descarrilar el acuerdo 'refinitivo'.

El Ayuntamiento no quiere hacer sangre pero el convenio de momento no se firma y eso que esperaba hacerlo en julio. Lo mismo a Ciudadanos, socio de gobierno en Sevilla y Jaén, le toca de nuevo hacer de celestina. Porque si no hay acuerdo antes de aprobar los presupuestos andaluces para 2020, a ver cómo incluyen la partida prometida por el presidente. Y si no está en los presupuestos, no existe, como sabe el Gobierno de Pedro Sánchez.

Autobuses Exin Castillo

Desmontar el contrato de la empresa de autobuses de la capital no va a ser tarea fácil ni un juego. La primera pieza la puso aquel combativo grupo municipal de Jaén en Común - la legendaria división celular de la izquierda tiró por la borda su experiencia política en el Ayuntamiento -, que ya le quitó los tornos a Castillo y que presentó la demanda al final del pasado mandato. La segunda fue de la Cámara de Cuentas; la tercera, el informe jurídico del que esta semana se informó; la cuarta, el actual equipo de gobierno, de PSOE y Cs, y la quinta pieza la pondrá el pleno del día 27, con un PP en una situación compleja, al menos a priori.

Pero después de 58 años, la empresa no se va a quedar cruzada de brazos sobre el volante, como todos saben. Hace unos días pidió al Ayuntamiento que pagara a su plantilla, como si fueran empleados municipales. El consistorio soltó 750.000 euros, la mitad de una deuda cuyo desglose solo sabe Castillo, pues desde los tiempos del concejal Patricio Palomino, allá por la Expo del 92, el empresario siempre se ha negado, hasta en los tribunales (y perdió) a una auditoria. Y ahora, casualidad de casualidades y todo casualidad, se anuncia una huelga de preFeria porque el empresario no negocia el convenio colectivo.